Espacio publicitario

José Antonio Abreu, creador del Sistema Nacional de Orquestas

"Que dirijan los jóvenes..., el Sistema es mi obra"

Antes de que la música sea manifestada en el mundo físico, se concibe en la mente del compositor. En el caso del maestro José Antonio Abreu, no solamente se han concebido piezas, sino una obra de alcance internacional, el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela.

JOSÉ ANTONIO ABREU

Abreu se graduó como profesor ejecutante en piano, órganos y clavecín, director de orquesta y maestro compositor

NICOLA ROCCO

  • ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.

11 de octubre de 2017 19:19 PM

Actualizado el 11 de octubre de 2017 20:07 PM

PARA COMPARTIR

"Que dirijan los jóvenes..., el Sistema es mi obra"

Austeridad, es la mejor definición del maestro José Antonio Abreu Anselmi. Sencillamente, el maestro. El doctor Abreu, austeras sus palabras, austero su trato. Muy sencillo y, desde ese punto focal, un músico, casi un monje, un devoto de la música. No por ello menos devoto de Dios, a quien ha dedicado sus obras como compositor.

Observador, reservado, discreto, sensible. Su voz es casi inaudible, pero autoritaria, firme. A veces carraspea y, cuando desea ser más enfático, más queda es su voz.

El maestro es conocido internacionalmente como el creador del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, una idea que surgió a principios de los años setenta, en una Caracas donde hacer práctica orquestal era, para los estudiantes de música, algo imposible. Pero esa es otra historia.

El 7 de mayo de 1939 nació Abreu, en la ciudad de Valera (Trujillo). Ese mismo día, pero en 1833 nació en Alemania Johannes Brahms y en 1840, en Rusia, Piotr Ilich Tchaikovsky. En 1824, Ludwig Van Beethoven estrenaba en Viena su Novena Sinfonía. Es decir, un día que lo marcó musicalmente, sin quererlo ni buscarlo y, justo, con autores que ama y ha cultivado.

Graduado como profesor ejecutante de piano, órgano y clavecín, director de orquesta y maestro compositor en la Escuela de Música José Ángel Lamas, y como economista en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB); Abreu ha unido sus talentos para llevar más allá de lo concebible una obra artística.

En el mundo musical, José Antonio, como todos lo llaman, solía destacar como un excelente improvisador. Cuentan sus allegados que bastaba con que alguien silbara o tarareara una melodía y José Antonio de inmediato comenzaba a elaborar líneas melódicas con sus respectivas armonías, más o menos complejas, más o menos jocosas según la ocasión, especialmente con el humor que suele aflorar donde se unen más de dos músicos.

Como director de orquesta, el maestro solía ser exacto y preciso y, sobre todo, muy correcto en su trabajo, al punto que hasta llegó a dirigir desde una silla de ruedas, cuando tuvo un problema de salud; eso no fue impedimento para cumplir con sus compromisos musicales.

Sus piezas musicales están inspiradas en lo espiritual, lo que denota su marcado interés por lo religioso. También se dice que hasta sus hábitos personales son los de un monje: sin mayores adornos, austeros, comedidos.

Pero estas actividades se conjugan en pasado, porque desde mediados de los años setenta solo se dedicó a su obra más compleja, el Sistema.

Por el Sistema no siguió dirigiendo, sino que se dedicó a transmitir sus gestos y criterios, "que dirijan los jóvenes", solía decir cuando se le preguntaba por qué no volvía a tomar la batuta frente a una orquesta, aunque fuera de manera ocasional.

Y si la pregunta inquiría sobre el por qué no seguía componiendo, igualmente respondía, "el Sistema es mi obra".

Austeridad, persistencia, disciplina son los pilares que sustentan al maestro Abreu. Suenan las orquestas, saltan los muchachos con sus instrumentos, cantan, tocan, luchan; y sentado, mimetizado entre el público, con los ojos entrecerrados, mentalmente sigue el maestro la partitura, capta cualquier detalle, cualquier desliz. Ese que será corregido posteriormente.

Mucha persistencia y paciencia monacal para sentarse y esperar a que lo atendieran. Porque no es el maestro Abreu, el ahora famoso, con varios doctorados honoris causa y los más importantes premios internacionales en su haber el que está haciendo antesala. Durante  buena parte de las primeras décadas del Sistema, el músico tuvo que hacer lobby y esperar ad infinitum a que lo atendieran y entendieran la dimensión de su obra. Fue así como logró que miraran su proyecto, al tiempo que iba revelando los beneficios y alcances de su propuesta.

Así ha concebido en su mente una compleja estructura, una arquitectura similar a una catedral gótica. Y es que en la música, una catedral suele ser una composición hermosa, compleja, llena de detalles, perspectivas sonoras profundas. En la mente de José Antonio Abreu se ha concebido una catedral de sonidos que fluye, suena y se manifiesta en el trabajo musical que se ha multiplicado.

Espacio publicitario

Nombre y Apellido:

Email:

Escribe tu comentario:

Escribe los caracteres que ves en la imagen:

Normativa para emitir comentarios
  • Al emitir su opinión en El Universal debe hacerlo con Nombre y Apellido, no se aprobarán mensajes con datos incompletos.
  • El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro.
  • Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
  • El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.
  • Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quien los escribe.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
  • El Universal no permite la publicación de mensajes xenófobos o discriminatorios.
  • El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.

Espacio publicitario

Espacio publicitario

ENCUESTA

Espacio publicitario

Espacio publicitario