Hay razones para dudar que diálogo Gobierno-obispos cuaje
En privado muchos prelados se muestran escépticos ante este nuevo acercamiento
|
|
El martes la Quinta Monseñor Ibarra de Montalbán, sede de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), fue escenario de un hecho que no se producía en más de un lustro. Ese día el vicepresidente Elías Jaua y los ministros del Interior y para la Juventud, Tareck El Aissami y Maripili Hernández, respectivamente, se reunieron con los obispos; y el segundo de a bordo del Gobierno les prometió "restablecer" un diálogo "institucional, político y personal entre ambas instituciones".
Ese día también el presidente Hugo Chávez llamó por teléfono al presidente de la CEV y arzobispo de Cumaná, monseñor Diego Padrón; a quien le dijo que lo recibiría próximamente. Al día siguiente el mandatario, a propósito de estos gestos, dijo: "Ojalá logremos establecer una buena relación con la jerarquía católica y trabajar juntos por el país (... ) La Iglesia puede aportar mucho junto al Gobierno en la lucha contra la pobreza, la miseria, la delincuencia y todos esos males que aun tenemos".
El hecho ha sido saludado por distintos sectores del país. Sin embargo, hay motivos para dudar que los mismos arrojen resultados concretos y que no se queden más que en una foto.
Haciendo memoria
Al revisar la hemeroteca se halla que la última vez que los directivos del Episcopado fueron recibidos por el Jefe del Estado fue el 24 de enero de 2006. Ese año, como éste, se celebraron comicios presidenciales.
A la salida de la cita, el entonces presidente de la CEV, monseñor Ubaldo Santana, afirmó: "Hay una actitud, una postura positiva (en el Gobierno) que deja abiertas las puertas para que sigamos conversando y encontrando nuevos temas de interés mutuo".
En esa cita se acordó establecer mesas de trabajo con la Vicepresidencia y el Ministerio del Interior para "tratar temas como la educación religiosa escolar y la cooperación de la Iglesia en proyectos sociales".
Aunque esas mesas no se constituyeron las relaciones con la jerarquía católica se mantuvieron distendidas durante meses. Incluso en marzo de 2006 el presidente Chávez recibió, con honores de Jefe de Estado, al arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino, luego de que regresará de Roma (Italia) donde el Papa Benedicto XVI lo nombró Cardenal.
Junto al purpurado el mandatario insistió en mantener canales de comunicación "permanente" con los obispos. "A los buenos amigos de la jerarquía católica: debate, diálogo público, sin agendas ocultas, sin manipulaciones de ningún tipo y de ningún sector, con la buena fe por delante", les dijo.
Sin embargo, las criticas que los prelados lanzaron a la propuesta del Presidente de reformar la Constitución, para entre otras cosas poder postularse a la reelección las veces que quisiera y para instaurar un modelo socialista, comenzaron a tensar las relaciones otra veces.
En enero de 2007, el entonces ministro del Interior, Pedro Carreño, asistió a la asamblea de la CEV y les entregó libros sobre socialismo y los responsabilizó de los índices delictivos, porque "la mayoría de quienes delinquen son católicos, eso demuestra que falta formación".
Pero lo que hizo saltar por los aires la tregua fueron los cuestionamientos que el Cardenal y monseñor Santana lanzaron a la decisión presidencial de no renovarle la concesión a Radio Caracas Televisión (RCTV).
"La jerarquía católica vuelve por sus fueros. Ayer oí al presidente de la Conferencia Episcopal decir unas barbaridades otra vez. Ahora, defendiendo lo indefendible (... ) Creo que están expuestos a que Cristo los condene", afirmó en enero de 2007 el presidente Chávez.
A partir de allí la confrontación estuvo a la orden del día e incluso en 2010 el mandatario llegó a amenazar con romper el Concordato que en 1964 Venezuela firmó con el Vaticano, debido a una entrevista que el cardenal Urosa dio a este diario y en la cual afirmó que "vamos por el camino de la dictadura y la ruina del país".
Precisamente gracias a ese tratado el Jefe del Estado bloqueó durante meses la designación de Urosa como arzobispo de Caracas, debido a que el instrumento le otorga al Presidente de la República el privilegio de vetar las designaciones hechas por el Papa.
Además el purpurado tuvo que comparecer ante la Asamblea Nacional para explicar sus opiniones, algo inédito.
Estos hechos hacen que no pocos en el seno del Episcopado sean "escépticos" ante este nuevo acercamiento. No obstante, los prelados que consultó El Universal dejaron en claro que harán lo posible porque este diálogo no naufrague, pero sin renunciar a sus principios ni "callarnos".
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
- Las "metidas de pata" de Maduro
- Maduro tiene tres formas de saber quién no ...
- Mi respuesta a Nicolás Maduro
- Maduro - Mendoza
- Denuncian a Cristina Fernández por muerte d...
- TIEMPO DE PALABRA
- El espejo aterra al chavismo
- El ajedrez de la MUD
- Cupido herido
- Invasores hirieron de gravedad a esposo de ...
- Protección de los bienes durante el divorcio
- Maduro tiene tres formas de saber quién no ...
- Las "metidas de pata" de Maduro
- Mi respuesta a Nicolás Maduro
- Capriles: No se nos olvida el 14 de abril
- Jaua: El 15 de abril fue un ensayo grave de...
- El ajedrez de la MUD
- Maduro - Mendoza
- Villegas: Hay una negación sistemática de l...
- TIEMPO DE PALABRA
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2012
