Titulares 08 jul, 2008
 
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 Caracas
Lo acuchillaron por una casa

MARÍA ISOLIETT IGLESIAS

EL UNIVERSAL

A Wilmer Rodríguez, de 22 años, lo asesinaron dentro de su casa. Su homicida, según explicó el padre del joven, lo acuchilló directo a la garganta.

El sábado a la 1:30 a.m., Javier Rodríguez, el padre de Wilmer, llegó hasta la casa número 56, ubicada en la calle Miramar del barrio Isaías Medina Angarita, Catia, para constatar lo que su concubina le había dicho una hora antes. Allí, tirado en el estacionamiento encontró a su hijo, con el cuchillo clavado en el cuello y todavía con la mueca de desesperación en su rostro.

Según dijo Javier, su hijo fue atacado, presume él, dentro de su casa. Y lo atacó, aseguró el hombre, mientras esperaba el cuerpo de su hijo en la morgue de Bello Monte, el vecino.

Wilmer vivía en el primer piso de la casa, esa planta era propiedad de su padre desde hacía dos años. Él se la compró a una señora por BsF 16 mil.

En la de abajo vive un sujeto llamado Wilmer García, quien, según Javier, fue el homicida de su muchacho.

De acuerdo con lo que ellos pudieron ver en la escena del crimen, a Wilmer Rodríguez lo atacaron dentro de su casa. Al parecer y según la hipótesis que estableció Javier, el homicida y otra persona que debió ayudarlo, entraron por el techo de la planta baja, lo rompieron y por ese hueco ingresaron. Arriba, sometieron a Wilmer en el cuarto.

El muchacho desesperado, estimó su padre por el recorrido de las huellas de sangre que dejó y por el lugar donde lo ubicaron, intentó pedir ayuda. Salió de la habitación, caminó por la sala y bajó las escaleras que lo llevaban hasta el estacionamiento (parte de la vivienda que le pertenece, según aseguró él mismo, a Javier Rodríguez) e intentó abrir el portón para salir, pero allí se desvaneció y murió.

Cuando Javier llegó, su hijo tenía unas tres horas de haber muerto, dijo él, según le indicaron los policías.

"Cuando pasó todo aquello, yo nunca me imaginé que había sido el vecino el culpable... pero luego cuando me enteré de que estaba sacando todo de su casa para huir y vi el hueco, conecté todo... ya lo denuncié", dijo.

Según recordó Javier, ya él había tenido un problema con Wilmer García. "Me imagino que dijo que como tenía problemas conmigo debía pagar mi hijo".

Wilmer García le había referido en varias oportunidades, dijo Javier, que quería quedarse con la planta de arriba para darle ese espacio a su hermana, pero Javier no estaba interesado en venderlo porque esa casa era para su hijo, quien trabajaba como buhonero en La Hoyada, y aún no se casaba ni tenía hijos.

Hace unos meses, Wilmer García rompió el candado del estacionamiento y Javier se lo reclamó, y hubo un fuerte intercambio de palabras. "Ya, cuando estaba normal, era agresivo, y bebido era peor... él me denunció ante la policía, y yo fui, y todo se le revirtió", concluyó.

La denuncia está colocada en la subdelegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas del Oeste. Allí investigan y buscan al presunto homicida, señalado por el padre de la víctima.

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