MARIANNA PÁRRAGA
EL UNIVERSAL
A pesar de que hasta el mes pasado sólo Petróleos
de Venezuela estaba cancelando la nueva contribución
especial sobre precios del mercado internacional de los hidrocarburos
-mejor conocida como impuesto a las ganancias súbitas-,
la Corporación Venezolana de Petróleo aseguró
que en la actualidad todas las empresas mixtas constituidas
con compañías privadas lo están pagando.
Eulogio Del Pino, presidente de la CVP y director de Pdvsa,
explicó que la estatal está pagando el nuevo impuesto
tanto por su volumen propio de exportaciones como por la venta
externa de los barriles extraídos por los antiguos convenios
operativos, que según la normativa vigente son vendidos
en suelo venezolano a Pdvsa para su posterior exportación.
En el caso de las empresas mixtas de la Faja del Orinoco,
en donde cada uno de los socios se encarga de exportar su
cuotaparte de la producción de crudo, Del Pino indicó
que cada socio está cancelando la contribución especial
conforme a lo programado y sin contratiempos.
Durante los dos primeros meses de aplicación de este
impuesto -desde mediados de mayo hasta mediados de junio-,
Pdvsa pagó 2.700 millones de dólares que se transfirieron
al Fondo de Desarrollo de la Nación (Fonden) a un ritmo
de 300 millones de dólares semanales, según informó
el ministro de Energía y Petróleo y presidente de
la estatal, Rafael Ramírez.
En esa oportunidad (mediados del mes pasado) el ministro
Ramírez indicó que las empresas mixtas de la Faja
estaban alistando sus sistemas contables para comenzar a cumplir
con el pago del nuevo impuesto.
Ingresos abultados
El barril de Brent -que se usa como referencia para calcular
el monto a pagar por la contribución sobre precios extraordinarios-
promedió en mayo 124 dólares por barril y en junio
ascendió a 133,21 dólares.
A partir de estos números se puede calcular que Pdvsa
y las empresas mixtas (antiguos convenios operativos y asociaciones
de la Faja) debieron cancelar por concepto de contribución
especial 29,4 dólares de cada barril exportado durante
el mes de mayo y 34,9 dólares de cada barril exportado
en junio.
Por la primera semana de julio, en que el barril de Brent
promedió 142,72 dólares, Pdvsa y las empresas mixtas
deberán transferir al Fonden el mes que viene a cuenta
del nuevo impuesto alrededor de $40,6 por barril.
En síntesis, el monto de la nueva contribución
a ser pagada por todos los barriles de hidrocarburos exportados
desde mayo hasta la fecha ronda hasta los momentos unos 6.330
millones de dólares, calculados sobre la base de un volumen
promedio de exportaciones de 2,82 millones de barriles diarios,
que fue lo que se exportó en el primer trimestre de este
año según los estados financieros de Pdvsa.
De mantenerse el actual nivel de precios, al cierre de este
año el Fonden habrá recibido por concepto del impuesto
a las ganancias súbitas casi 25 mil millones de dólares,
tomando en cuenta que el volumen de exportaciones que se registró
en el primer cuarto de este año se mantuviera sin mayor
cambio.
Aparte de esos $25 mil millones, Pdvsa tiene previsto continuar
haciendo transferencias por su propia cuenta al Fonden, según
lo programado por el Ministerio de Finanzas. Poco antes de
que culminara el primer semestre, ya Pdvsa había entregado
casi 6.700 millones de dólares al fondo, por lo cual
cabría esperar que al cierre de este año estos aportes
directos sobrepasen los 12 mil millones de dólares extras.
¿Confiscatorio?
Analistas y algunas petroleras privadas han advertido sobre
los efectos que tendrá el nuevo impuesto en el flujo
de caja de las empresas mixtas, esto considerando que el precio
del barril que se usa como referencia no es el efectivamente
cobrado por los exportadores, sino un marcador que en la mayoría
de los casos es más caro que las segregaciones venezolanas
que se venden en el exterior.
Economistas calculan que si la brecha entre el precio del
Brent y el del barril exportado por cualquier empresa mixta
o por la propia Pdvsa llega a 40 dólares comenzarán
a generarse pérdidas, al no poder sostenerse la estructura
de costos de la industria, calculada en unos 14,5 dólares
por barril.
El informe mensual de la OPEP revela que en mayo el diferencial
entre el precio del BCF 17 y el Brent fue de 17,8 dólares.
Si esta brecha se ensancha, es muy probable que en los próximos
meses las cuentas de las petroleras se desestabilicen.