DELIA MENESES
ELKIS BEJARANO DELGADO
MARIA ISOLIETT IGLESIAS
EL UNIVERSAL
Las habituales trancas matutinas que afectan a los caraqueños
ayer se vieron multiplicadas por tres.
En la Intercomunal de El Valle, los malestares de la economía
informal explotaron en una tranca de cuatro horas. Los vecinos
de Palo Verde tomaron la avenida principal desesperados por
la inseguridad y en la autopista Francisco Fajardo, a la altura
de El Paraíso, batas blancas y azules de la Clínica
Popular protestaron por reivindicaciones salariales.
El día comenzó mal. A las seis de la mañana
un grupo de cincuenta manifestantes colocaron una barricada
en la intersección de la calle 1 de los Jardines de El
Valle. Los propietarios de 30 kioscos protestaron por la decisión
de la alcaldía Libertador de demoler sus puestos de trabajo
como parte de la recuperación de espacios públicos
que adelanta el ente municipal.
La reacción fue explosiva: prohibieron el paso en ambos
sentidos, quemaron cauchos, dos contenedores de basura y la
chatarra de un vehículo que estaba abandonada en una
calle cercana.
La protesta generó una tranca que se extendió hasta
Coche, por lo que los conductores se vieron obligados a devolverse
a sus casas o tomar la autopista Valle Coche en dirección
al Centro.
Posibles soluciones
Al sitio acudió Silfredo Zambrano, presidente
de FundaCaracas, quien aseguró que los kioscos que se
dedican a vender periódicos y que estén dentro de
la ley, serán reubicados el próximo martes. Los
otros trabajadores deberán participar en una mesa de
diálogo para determinar dónde serán reubicados.
Zambrano explicó que entre la calle 1 y la calle 4 se
construyeron locales comerciales ilegales encima de las aceras
que funcionaban como depósitos, venta de comida, barbería
y venta de licores. Lobelia Rodríguez, hace ocho años
construyó un local en la acera. Allí guardaba las
frutas que vende en un mercado cercano. Ayer pidió que
la alcaldía la indemnice por la inversión hecha,
aunque reconoce que era ilegal.
Agobiados por la inseguridad
En El Valle seguía caliente la calle cuando los
vecinos de Palo Verde, a las 7:30 am, trancaron la avenida principal.
Hartos de la inseguridad recurrieron a la medida desesperada
para llamar la atención de las autoridades ante los constantes
asaltos a mano armada de los que son víctimas a diario.
Cien residentes de la zona salieron con sus pitos, pancartas
y un altavoz y trancaron la principal de Palo Verde con avenida
Las Industrias para exigirle al gobierno local más seguridad.
El detonante que los lanzó a la calle, en una protesta
que se extendió hasta las 11:45 de la mañana, fue
la muerte de Sonia Hernández de Pérez, de 45 años.
La mujer, el martes pasado, a las 2:15 de la tarde, se encontraba
en un supermercado ubicado en la avenida principal de la urbanización,
cuando varios delincuentes armados entraron a robar. Hernández,
asustada, salió corriendo. Los hampones la persiguieron
y al intentar cruzar la calle fue atropellada. El jueves,
luego de dos días de larga agonía, la mujer murió.
Según Eurídice Guerra, representante de la Asociación
Civil Palo Verde Activo, en la localidad de cada 10 habitantes,
siete son asaltados diariamente. La estadística aterradora
fue el resultado de un censo y monitoreo que, desde marzo
y hasta junio, hizo la organización a los 15 mil habitantes
que viven en las tres etapas de Palo Verde.
Cerca del mediodía, los vecinos levantaron la protesta
porque lograron parte de su cometido. Los jefes de operaciones
de la Policía Metropolitana y Polisucre, así como
el jefe de la subregión de Polimiranda se reunieron con
los vecinos.
Polisucre ofreció una patrulla y una pareja de motorizados
que recorrerá toda la urbanización. La PM prometió
dos patrullas y PoliMiranda una.
El 21 de julio los jefes policiales y los vecinos acordaron
volver a reunirse para conocer los resultados de este primer
operativo.
Cuatro años sin aumento
Una gran tranca en la autopista Francisco Fajardo,
a la altura de El Paraíso, en sentido oeste-este, provocaron
unos cincuenta trabajadores de la Clínica Popular, cuando
cerraron por dos horas la vía, en protesta por el incumplimiento
de pagos, desde hace más de cuatro años.
Los afectados (300 personas entre personal médico, paramédico,
enfermeras, camareras, oficinista, pertenecientes al Ministerio
de Salud) reclaman que cobran el mismo sueldo desde el 2004,
cuando comenzó a operar este centro de salud.
"Ya hemos firmado cinco contratos y todavía no se nos
ha dado el cargo fijo que nos corresponde. En esta situación
se encuentran también los empleados de las clínicas
populares de Caricuao, Catia y Gramoven", denunció Saraí
Urbano, oficinista del centro de salud.
Antes de trancar la autopista, los trabajadores relataron
una larga lista de acciones infructuosas: "ya fuimos a Miraflores,
a la Asamblea Nacional y el ministro de Salud debe tener una
torre de cartas en la que planteamos nuestra problemática",
denunció la pedriatra Jackeline Villamizar, y agregó
que desde hace ocho meses el personal que trabaja en la Clínica
no cobra feriados ni bono nocturno.