El canal lento de uno de los viaductos de la autopista Gran Mariscal de Ayacucho, en el tramo Chupista-Kempis, sentido Caracas, quedó inhabilitado ayer debido a que se desprendió el engranaje metálico que funciona como junta de dilatación del puente, lo que representa un grave riesgo para los conductores que circulan por la arteria.
De acuerdo con la versión de los pobladores, esta falla se evidenció ayer a tempranas horas de la mañana, cuando una gandola transitó por la estructura y desprendió parte del engranaje metálico. Sin embargo, al mediodía las autoridades de tránsito no habían colocado la señalización preventiva para evitar que se presentaran accidentes. Solo una rama a pocos metros del puente servía de aviso para evitar que los conductores pasaran por allí.
A través de diferentes programas de radio, en horas de la mañana, los usuarios de la vía denunciaron la situación para que las autoridades tomaran acciones, pero Protección Civil desconocía lo que había ocurrido.
Según la versión de Pedro Santis, quien es ingeniero inspector que trabaja con el Ministerio de Obras Pública y Vivienda (Mopvi) en la zona, "esta falla no quiere decir que el viaducto se va a caer. Es un problema grave porque puede dañar los neumáticos de los vehículos que pasen por allí, y causar algún accidente, pero estoy seguro de que el Ministerio lo resolverá lo más pronto posible".
En este tramo, Chuspita-Kempis, también hay otros dos puentes que presentan problemas por fallas de borde que llevan ya más de un año y no han sido corregidas, denunciaron los vecinos. Solo han colocado unas defensas de concreto para evitar que los vehículos circulen por allí.
Otro problema es la falta de alumbrado entre Kempis y Chuspita, lo que agudiza la inseguridad en el sector.