De un fan para el artista y del artista para sus fans. Frank Quintero ha preparado un regalo para sus seguidores que, a su vez, fue un obsequio. "Conocí hace un par de meses a José David Díaz, se me acercó y me dijo que tenía todos los discos que yo he grabado, tanto como solista como con Los Balzehaguaos. Se había tomado el tiempo de digitalizarlos y quería regalármelos". Así lo cuenta el propio cantautor en el disco cuádruple que ha titulado Horas de vuelo.
En la edición especial, Frank Quintero incluye además algunos temas inéditos, como El aullido del coyote, Del cielo a la tierra, Mía y Ana María, dedicada a su comadre Ana María Simon.
-¿Cuál es el significado del primer disco?
-Puedes verlo por varios lados: tiene mucha ingenuidad, y por otro lado, tiene una ensalada de ritmos, sonoridades y estilos. Era como una banda experimental (Los Balzehaguaos). Como ganábamos mucho dinero con los comerciales entonces no teníamos más compromiso que la música.
-Ahora, ¿extrañas la ingenuidad?
-Muchísimo, porque cuando no tienes compromisos, no conoces el negocio del disco y de la música. Eres más libre. Hoy tú haces las canciones y sabes que no deberían durar más de 3:30 minutos, deben tener estribillo, versos, mientras que en aquel momento uno se reunía a tocar, sin compromisos, y empezabas a tener éxito quizás por eso. Era como un hobby, algo no planeado. Cuando todo se empezó a enseriar, con los contratos, los discos por tantos años, empezó a hacerse más popular pero también más problemático.
-¿Qué ha ganado en estas cuatro décadas de carrera?
-Primero, la profesión como tal; seguir haciendo lo que me gusta y ahora más, porque el negocio está tan cambiado, prevalece lo independiente. Volvemos como al principio, pero con el conocimiento de lo que siguió. Yo estoy orgulloso de lo que he hecho, de la gente con la que he tocado, de haber formado a muchos que ahora tocan con otra gente o que han hecho carrera como solistas. He tenido la oportunidad de tocar en muchos lugares y de poder seguir teniendo el cariño de la gente.
-¿Por qué siente que su carrera no tuvo tanto impacto internacional como la de Franco de Vita o Montaner?
-Parte y parte. El éxito de Ricardo y Franco obedece a sus compañías de disco, pero también a ellos mismos. Yo veo casos de amigos míos que hacen giras de dos años sin regresar su casa, ir a mil quinientas radios y echar el mismo cuento& es una cosa esclavizante. Tienes que dedicar tu vida a eso, y hay algunos de ellos que lo han hecho con mucho éxito. Hay otros a los que no nos ha tocado, quizás porque disfrutamos de otras cosas de la vida, no una vida de repente tan glamorosa, pero tenemos una buena vida. No quiero estar mucho tiempo fuera de mi casa, no quiero viajar tanto.