Santo Domingo.- República Dominicana
defendió hoy el manejo que ha dado a su economía,
"impactada por perturbaciones externas", y afirmó que
aplica una "estrategia" monetaria para responder a la "impredecible"
crisis internacional.
El Banco Central dominicano aseguró que la economía
del país caribeño hace frente a problemas foráneos
como la desaceleración de la economía estadounidense,
los altos precios del petróleo y los alimentos y de otras
materias primas.
"En una economía pequeña y abierta al comercio
internacional como la dominicana estos choques externos se
traducen en aumentos en los precios de insumos y bienes finales,
por lo que la política monetaria, en coordinación
con la política fiscal, debe orientarse a reducir el
impacto de los mismos", precisó el ente emisor en un
docimento reseñado por Efe.
De esta manera, la institución monetario-financiera
salió al frente a recientes críticas que sobre la
conducción de la economía dominicana han emitido
diferentes sectores locales, entre los que destaca la cúpula
empresarial agrupada en el Consejo Nacional de la Empresa
Privada (Conep).
El Banco Central dominicano defendió su política
de restricción del circulante como medida contra la inflación
y rechazó que el país confronte en la actualidad
una situación de iliquidez, sino más bien "el necesario
proceso de desaceleración del crecimiento de los agregados
monetarios".
El organismo afirmó que durante el último año
la liquidez primaria de la economía dominicana experimentó
un aumento de unos 293 millones de dólares, mientras
que el medio circulante, tanto el efectivo en poder del público
como los depósitos a la vista en instituciones financieras,
creció en unos 324,7 millones de dólares.
"Las presiones inflacionarias vigentes que enfrenta la economía
dominicana encuentran su origen no sólo en los mayores
costos de producción provocados por factores externos,
sino en el empuje del gasto tanto público como privado,
producto del crecimiento económico de los últimos
tres años", opinó la institución.
El Banco Central dominicano consideró que esa situación
ha provocado un "desequilibrio" entre la oferta y la demanda
doméstica, por lo que a principios de año decidió
aumentar en un dos por ciento la tasa de interés de política
monetaria, para situarla en el nueve por ciento actual.