Roma.- Al menos 15.000 personas se congregaron
en la céntrica Plaza Navona de Roma para protestar contra
las medidas judiciales adoptadas por el gobierno conservador
de Silvio Berlusconi que le garantizan la inmunidad judicial.
La manifestación fue organizada por el ex juez anticorrupción
Antonio Di Pietro, fundador del movimiento Italia de
los Valores, y el filósofo Paolo Flores D'Arcais,
después de que el gobierno introdujera una ley que concede
la inmunidad judicial a los cuatro mayores cargos del
Estado, entre ellos el primer ministro, el único
con problemas con la justicia.
"Estamos en plena emergencia democrática", clamó
desde el palco Di Pietro, enemigo acérrimo del magnate
de las comunicaciones, a quien investigó en los años
90 por implicación en el célebre escándalo
de corrupción conocido como "Manos Limpias".
El ex juez, que lidera la oposición contra el gobierno
de derecha, vencedora de las elecciones de abril pasado
tras la caída del gobierno de centro-izquierda,
acusó a Berlusconi de "chantajear" al Parlamento y de
comportarse como el líder de una banda, reseñó
AFP.
"Berlusconi secuestró al Parlamento y lo extorsiona
exigiéndole que si quiere adoptar leyes que le sirvan
al país primero tiene que aprobar la ley que lo
proteje", aseguró Di Pietro.
Unas 50.000 personas, según datos de los organizadores,
15.000 para la policía, asistieron a la manifestación
romana, a la que adhirieron varias formaciones de la
izquierda independiente así como el movimiento ciudadano
de los "girotondino", fundado por intelectuales y artistas,
entre ellos el cineasta Nanni Moretti.
Bajo el lema "La ley es igual para todos", cientos de manifestantes
se congregaron en la conocida plaza, gritando consignas contra
un gobierno que se comporta como los "mafiosos" y que
adopta normas según "el modelo trazado por su aliado
ruso (el primer ministro) Vladimir Putin".
Además de la ley llamada por sus detractores "salvad
al primer ministro", el Senado aprobó un Paquete
de Seguridad que bloqueará durante un año, entre otros,
los procesos por delitos que no crean alarma social cometidos
hasta junio de 2002, para dar prioridad a aquellos más
graves, pasibles de condenas de más de 10 años
de cárcel.
La adopción de la ley va a permitir a Berlusconi, actualmente
investigado por la justicia italiana, la suspensión
del juicio en el que está imputado junto con el
abogado inglés David Mills por haberle pagado supuestamente
600.000 dólares por un falso testimonio.
El texto deberá ser ratificado el jueves por la Cámara
de Diputados.
"El gobierno quiere la inmunidad y la impunidad para todo
tipo de criminales con el fin de salvar a los criminales
que forman parte del Ejecutivo", comentó Flores
D'Arcais, director de la revista Micrimega.
Entre las personalidades presentes figuraba el escritor Andrea
Camilleri, que leyó cinco poesías, y el controvertido
cómico Beppe Grillo, que intervino a través
de videoconferencia.