Londres.- Al presidente de la Federación
Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley,
le gusta que una mujer vestida de uniforme alemán
lo domine pero esas "fantasías penitenciarias" no tienen
ninguna connotación nazi, según testificaron
hoy las participantes en sus orgías.
En el segundo día del juicio interpuesto por Mosley
al tabloide News of the World por violación de
la vida privada, la rubia "A", la castaña "D", la
alemana "B" y la morena "C" dieron testimonio detallando la
escena sadomasoquista cuyo vídeo fue difundido
por el periódico, reseñó AFP.
En la sala gótica del Tribunal Supremo, todas las "amigas"
de "Mike", como lo llamaban, negaron "la orgía
nazi" descrita por el diario. El presidente de la FIA,
hijo del ex responsable del movimiento fascista británico
en los años 30, no niega que le guste el sadomasoquismo
pero sí las connotaciones nazis.
El vídeo mostraba a Max Mosley siendo dominado por unas
mujeres vestidas con trajes a rayas de preso o uniformadas
como soldados alemanes.
Se trataba de una "fantasía penitenciaria", explicó
"D" al juez. "No vi nada de nazi en ello", agregó.
Negando cualquier clase de brutalidad, asegura que esas
sesiones pueden ser dolorosas pero "no insoportables". "Prefería
ir a una sesión sadomasoquista que al dentista",
afirmó.
Además, habló de una "gran familia" para describir
el acto, en el que eran "como niños jugando a indios
y vaqueros". "Se fija un objetivo, doce bastonazos.
Es como una competición. La sensación que se siente
después es la mejor del mundo", agregó.
Max Mosley, de 68 años, explicó por su parte que
el hecho de elegir el alemán "añadía
excitación" pero negó una vez más toda connotación
nazi.
La sesión no era en absoluto "nazi", confirmó con
un fuerte acento alemán la castaña "B", que
admitió haber hecho el papel de carcelero vestida con
una chaqueta de Luftwaffe, la aviación alemana.
"Es un insulto decir que ser alemán es ser nazi.
Mis abuelos no eran de ese partido", declaró indignada.