Caldas.- El ex técnico Luis Fernando
Montoya, rodeado de su familia, médicos, amigos y dirigentes
del fútbol, recibió hoy en medio de vítores
y ovaciones el trofeo al Mejor Técnico de América
de 2004 que le otorgó el diario El País de Montevideo
por el triunfo del Once Caldas en la Copa Libertadores de
ese año.
El jefe de deportes de esa publicación, Jorge Savia,
y Adehmar Vallé le entregaron la distinción que
alcanzó por votación popular, días después
que asaltantes le propinaron el 22 de diciembre de ese año
dos disparos en el cuello que lo dejaron cuadraplégico.
"La emoción es muy grande, mi agradecimiento para El
País por el honor que me otorga, para toda la prensa,
la afición", dijo Montoya, quien tiene dificultades para
hablar.
Montoya, de 51 años de edad, alcanzó la consagración
tras llevar al equipo de Manizales a la victoria en la Copa
ante Boca Juniors de Argentina, y meses después cayó
en la final de la Copa Intercontinental de Clubes frente al
Porto, de Portugal, por 8-7 en desempate por penales.
Jorge Luis Pinto, técnico de la selección colombiana,
el sicólogo Luis Alfonso Sosa y los dirigentes del fútbol
Luis Bedoya y Ramón Jesurún acompañaron a Montoya
en la ceremonia.
La sencilla ceremonia se cumplió en la casa-finca que
Montoya comparte con su esposa Adriana y su pequeño hijo
José Fernando en la población de Caldas, a las afueras
de Medellín.
El trofeo de El País que Montoya aguardaba ansioso se
sumó a muchas otras distinciones, entre ellas la Cruz
de Boyacá, máximo honor que otorga el Gobierno colombiano.
El ex entrenador conocido como el "Campeón de la Vida",
ha sido sometido a tres intervenciones quirúrgicas para
tratar de mejorar su calidad de vida, en la última le
fue reacomodado un marcapasos diafragmático para mejorar
la condición del pulmón izquierdo.
Montoya antes se había sometido otras dos operaciones,
en la primera se le hizo un trasplante experimental de células
madre en los extremos de la lesión de la médula
espinal y en la segunda le fue implantado el marcapasos diafragmático.
La vida de Montoya transcurre entre su casa y la Clínica
de las América de Medellín donde lo atienden los
médicos Diego Lalinde y Carlos Saldarriaga.
Ocasionalmente concede breves entrevistas, dicta una columna
para el matutino El Espectador de Bogotá, y sigue por
la televisión y la radio los juegos de fútbol, en
particular de la selección colombiana y el Caldas, sus
grandes amores, reportó AP.