Toyako.- Los países del G8 declararon
ilegítimas las elecciones presidenciales de Zimbabwe
que renovaron el mandato de Robert Mugabe, a quien reclamaron
cooperar con la oposición para sacar al país africano
de su actual crisis.
El G8 se manifestó "profundamente criticado por la situación
en Zimbabwe", dice la declaración emitida en Toyako,
Japón. El texto no incluye la mención de sanciones,
como quería Estados Unidos, pero propone el envío
de un representante del secretario general de la ONU para
investigar la situación en Zimbabwe.
Las elecciones presidenciales fueron celebradas a pesar de
la "violencia sistemática, impedimentos e intimidaciones"
hacían imposible un comicio libre y transparente, según
el G8, para el que un gobierno que no respeta la voluntad
de su pueblo no puede ser aceptado, reseñó DPA.
El G8 expresó también su preocupación por
la situación humanitaria en el país y prometió
sanciones financieras y de otro tipo contra los responsables
de la violencia.
Rusia había rechazado imponer sanciones a Zimbabwe.
"No creemos que en este caso las sanciones sean un instrumento
eficiente para mejorar la situación", dijo un funcionario
del Ministerio del Exterior ruso.
Rusia cree que debe haber "amplias negociaciones" a nivel
nacional, que incluyan a otros líderes africanos. "Es
importante preservar la paz y la estabilidad en Zimbabwe y
no generar una situación que ya no se pueda detener o
que podría evolucionar en un sentido muy negativo", agregó
el funcionario.
El presidente de Zimbabwe acaba de asumir un nuevo mandato
de cinco años tras declararse triunfador de unos comicios
en los que era el único candidato, luego de que el líder
de la oposición se retirara a causa de la violencia con
que eran perseguidos sus seguidores.