La Paz.- La Unión Europea (UE)
no enviará observadores al referendo del 10 de agosto
en el cual el presidente Evo Morales, su vicepresidente y
gobernadores, la mayoría opositores al gobierno, someterán
sus cargos al voto, informó el canciller David Choquehuanca.
El ministro explicó a periodistas que la Comisaria de
Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero le comunicó
que debido a la cercanía del plebiscito ``no les dará
el tiempo para participar''. No obstante, los países
miembros del bloque podrán enviar a sus delegados, dijo.
Para el presidente de la Comisión de Política Internacional
del Senado, el opositor Tito Hoz de Vila, la razón es
que el bloque europeo tiene reparos a la legalidad del plebiscito,
que no está contemplado en la actual constitución.
Dijo que esos motivos le dieron delegados europeos, informó
AP.
Hasta el momento sólo el opositor prefecto (gobernador)
de Cochabamba, en el centro del país, Manfred Reyes Villa,
se opone al plebiscito y alegó razones legales y políticas
en un comunicado que mando a publicar en varios matutinos.
``Se ha aprovechado de la inexistencia del Tribunal Constitucional
por lo que no existe ninguna posibilidad de control jurídico
institucional'', dijo Reyes Villa y acusó al principal
partido de oposición Podemos de actitudes de ``mezquindad
y cálculo político''.
La conservadora fuerza Podemos que domina el Senado aprobó
el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo sin observaciones
en un intento por forzar al mandatario a someterse a un referendo
revocatorio.
Cuatro miembros del Tribunal Constitucional, entre ellos
su presidenta, renunciaron el año pasado alegando presiones
políticas y dejaron paralizado al organismo.
Morales busca dirimir la disputa política con sus opositores
a través de la consulta cuyas reglas de juego, según
los opositores, son ventajosas al mandatario.
Algunos prefectos necesitan casi el 70% del voto positivo
para permanecer en el cargo, mientras que Morales necesita
menos del 50%. El mandatario fue electo en diciembre de 2005
con 53,7% de los sufragios.
Sólo dos de los nueve prefectos son leales a Morales.
Las reformas que impulsa el mandatario entre ellas una nueva
constitución de tendencia estatista y centralista es
rechazada por prefectos opositores, cuatro de ellos promueven
la autonomía de sus regiones en abierta rebeldía
al mandatario.