Sapporo.- Las Naciones Unidas deben intervenir
para solucionar la crisis desatada por el aumento generalizado
en los precios de los alimentos, señaló hoy el Grupo
de los Cinco países emergentes (G-5), en la declaración
posterior a su encuentro en esta ciudad japonesa.
"El alza en los precios globales de los alimentos representa
un nuevo desafío para la lucha contra la pobreza y el
hambre'', dijo el presidente de México, Felipe Calderón,
al leer la declaración conjunta de su país, Brasil,
China, India y Sudáfrica. " El mundo produce suficientes
alimentos, pero no suficientes personas tienen acceso a éstos.
Convocamos a la comunidad internacional a vislumbrar mejores
formas y medios de producir y distribuir alimentos''.
El G-5, que también pidió acciones inmediatas para
combatir el cambio climático, llevará estas y otras
exigencias a su reunión ampliada con el Grupo de los
Ocho países más industrializados del mundo, que
se realizará mañana miércoles.
El gobierno mexicano ha debido declarar subsidios a varios
productos básicos, desde los combustibles hasta los cereales,
incluido el maíz, que es la base de la alimentación
en el país, ante los aumentos registrados en todo el
mundo durante los meses recientes. En otros países, principalmente
de Asia y Africa, la situación ha llevado a protestas
y a temores de inestabilidad política.
"Es necesaria la intervención de la comunidad internacional
para desarrollar con urgencia mecanismos útiles para
hacer frente al alza de los precios y asegurar las previsiones
de desarrollo'', añadió Calderón, quien leyó
la declaración en su calidad de coordinador del encuentro
del G-5, realizado en Sapporo, en la isla septentrional japonesa
de Hokkaido, y a unos 150 kilómetros de Toyako, donde
se reúne el G-8 desde el lunes.
Varios expertos atribuyen el fenómeno al aumento de
los precios del petróleo, la mayor demanda, las condiciones
meteorológicas extremas, la producción intensificada
de biocombustibles y la especulación del mercado, entre
otros factores.
Pero en el encuentro del G-5, el presidente brasileño
Luiz Inacio Lula da Silva descartó que la producción
de biocombustibles sea responsable por el alza generalizada
de productos como el maíz o el trigo.
Por su parte, el mandatario chino Hu Jintao consideró
injusto culpar a los países con las mayores poblaciones
del mundo por este problema.
En cambio, todos coincidieron en que los aumentos afectan
particularmente a los países más pobres, por lo
que instaron al G-8 a aumentar la ayuda de emergencia " a
la brevedad''.
"Nuestros cinco países son todos grandes productores
y consumidores de cereales'', añadió Hu, quien destacó
que hace falta aumentar la cooperación en aspectos prácticos
como la siembra, combate de plagas y acumulación de reservas
de granos.
En materia de cambio climático, el G-5 consideró
que los países más dessarrollados del mundo no están
haciendo lo suficiente para enfrentar el problema, y consideraron
que resultaría injusto dejar a las naciones emergentes
esa responsabilidad.
"El G-5 enfatiza que no debe cargarse la responsabilidad
a los países en desarrollo lo que es una clara e ineludible
responsabilidad de los países desarrollados que deben
asumir el liderazgo en este tema'', dice la declaración.
"Es esencial que los países desarrollados asuman el liderazgo
para lograr reducciones ambiciosas y absolutas de las emisiones
de gases con efecto invernadero''.
En el documento, Calderón, Lula, Hu, el primer ministro
indio Manmohan Singh y el presidente sudafricano Thabo Mbeki
convocaron al G-8 a reducir su generación de gases invernadero
al menos entre 20 y 45% para el 2012, en comparación
con los niveles de 1990. Para el 2050, el decremento en las
emisiones debería llegar a entre 80 y 95% " respecto
a los niveles registrados en 2020''.
También el martes, en Toyako, el G-8 acordó la
reducción de los gases invernadero a la mitad para el
2050, pero enfatizó que todos los grandes generadores
de estos contaminantes, incluidas China e India, deben unirse
al esfuerzo para combatir el calentamiento del planeta.
El G-8 está formado por Japón, Estados Unidos,
Gran Bretaña, Alemania, Rusia, Francia, Canadá e
Italia.
En la reunión del miércoles, entre el G-8 y el
G-5 -el llamado " grupo ampliado''- participarán también
como invitados Indonesia, Corea del Sur y Australia, indicó
AP.