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Dos cardenales se disputaron la sucesión de Juan Pablo II en 2005

Al reproducir el diario secreto de un cardenal no identificado que participó en ese Cónclave, la revista italiana Limes y el diario madrileño El País aseguran que los electores no podían "abrir las persianas de su habitación (selladas por razones de clausura)" y que el cardenal portugués José Policarpo da Cruz se escapaba "al patio para fumarse un puro" durante la reunión a puerta cerrada.

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Joseph Ratzinger saluda a los fieles en la plaza San Pedro en abril de 2005 (Archivo)
EL UNIVERSAL
martes 12 de febrero de 2013  05:10 PM
Dos cardenales, un académico alemán y un jesuita argentino, se disputaron el papado en abril de 2005 tras la muerte del Juan Pablo II.

Un artículo publicado por el diarior El País de Madrid en septiembre de 2005 asegura que  "el cónclave que convirtió a Joseph Ratzinger en Benedicto XVI no se desarrolló como se pensó en su momento. La principal alternativa a Ratzinger no fue el cardenal jesuita Carlo Maria Martini, sino otro jesuita, el argentino Jorge Mario Bergoglio, quien finalmente se atemorizó y renunció".

Al reproducir el diario secreto de un cardenal no identificado que participó en ese Cónclave, la revista italiana Limes y el diario madrileño aseguran que los electores no podían "abrir las persianas de su habitación (selladas por razones de clausura)" y que el  cardenal portugués José Policarpo da Cruz se escapaba "al patio para fumarse un puro" durante la reunión a puerta cerrada.

Los dos medios se hacen eco de la inconformidad que planteó un grupo de purpurados por el "conflicto de intereses" de Joseph Ratzinger "decano (y por tanto organizador del cónclave) y principal aspirante" a suceder a Karol Wojtyla. Según El País, los príncipes de la Iglesia propusieron que "el siguiente decano (del Colegio de Cardenales) tuviera más de 80 años, para que no pudiera aspirar al papado".

El autor del diario hizo énfasis en la "singular competición mantenida entre Ratzinger, el todopoderoso prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, mano derecha del papa difunto y decano del colegio cardenalicio, y el cardenal arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio".

El cardenal contó en su diario que Ratzinger logró 47 votos en la primera ronda, seguido por Bergoglio, "un jesuita ortodoxo en cuestiones dogmáticas pero flexible en materia de ética sexual", y que habría sido considerado en ese momento como cabeza de un bloque más liberal opuesto a Ratzinger.

Describe el artículo de El País que reformistas, Carlo Maria Martini, un jesuita, tuvo en su contra en ese Cónclave su deteriorado "estado de salud: sufría una incipiente enfermedad de Parkinson, la misma que aquejó durante largos años a Karol Wojtyla". Los reformistas pretendían, según el diario citado por El País, "conseguir una minoría firme que impidiera que el cardenal alemán recogiera los dos tercios necesarios y le empujara a renunciar en favor de un candidato alternativo y más conciliador".

El Colegio de Cardenales que eligió a Joseph Ratzinger fue en su mayoría nombrado por Juan Pablo II "con criterios conservadores", por lo que "de ese electorado no podía salir nada reformista".

Según el autor del diario, Bergoglio "permanecía en silencio" mientras otro suramericano, el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, intentaba convencer a sus pares regionales de que no existía "ninguna auténtica alternativa a Ratzinger".

En la segunda votación Ratzinger logró 65 votos y Bergoglio 35. En la tercera vuelta Ratzinger tuvo 72 y Bergoglio 40. "

Martini veía crecer sus esperanzas de cerrar el paso al panzerkardinal, otros observadores más atentos percibían que era Bergoglio quien, con alusiones bastante claras, daba a entender que no se sentía preparado para seguir manteniendo el pulso o, en caso extremo, de asumir el pontificado. Bergoglio tenía miedo. Y eso hizo que, tras el almuerzo, un grupo de rebeldes decidiera volver al redil ratzingeriano", asegura El País.

En la cuarta y última votación Ratzinger alcanzó 84 votos y Bergoglio bajó a 26.

"En la Sixtina hubo un instante de silencio seguido de un largo y cordial aplauso", escribió el autor del diario, citó el periódico madrileño, que acotó que el cardenal belga Godfried Daneels fue el único que lamentó en público la elección de Ratzinger diciendo:  "Aún no ha llegado el momento de elegir a un Papa hispanoamericano".
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