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Tensión y desilusión tras primera sesión de diálogo nacional en Nicaragua

El presidente Daniel Ortega llegó al Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima en medio de gritos de "asesino" que lanzaron opositores al paso de la caravana oficial

  • DPA

16/05/2018 03:21 pm

Managua.- El diálogo nacional de Nicaragua que busca resolver la crisis sociopolítica del país se inició hoy en Managua con la participación del presidente Daniel Ortega, que fue recibido con gritos de "asesino", y de empresarios, sociedad civil, estudiantes universitarios y los obispos como mediadores. 

Ortega llegó al Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima, al oeste de Managua, acompañado de su esposa y vicepresidenta del país, Rosario Murillo, en medio de fuertes medidas de seguridad y gritos de "asesino" que lanzaron opositores al paso de la caravana oficial, reseñó Efe.

En medio de la instalación del diálogo nacional la representación de los estudiantes universitarios comenzó a gritar "Eran estudiantes, no eran delincuentes!", en relación a los compañeros muertos durante las protestas. 

"Presidente, exigimos que cese de inmediato la represión", clamó el representante de los estudiantes en el diálogo, Lésther Alemán, antes de que Daniel Ortega iniciara su discurso. 

Este mismo miércoles los estudiantes universitarios, la cara más visible y persistente de las manifestaciones contra el Gobierno que han dejado al menos 58 muertos, denunciaron que dos compañeros murieron en un ataque armado en la madrugada contra la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli). 

La mesa de diálogo se instaló en busca de una salida a la crisis que vive Nicaragua, inmersa en una escalada de violencia con manifestaciones en las calles, saqueos en los comercios, bloqueos en las carreteras y enfrentamientos violentos. 

Ortega se verá allí con interlocutores de los estudiantes y de la sociedad civil y del sector privado, entre ellos el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), la Cámara de Comercio Americana (Amcham), y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides). 

La Conferencia Episcopal, encabezada por su presidente, Leopoldo Brenes, actúa como mediadora y testigo de estas negociaciones. 

Con motivo del diálogo, la Policía Nacional fijó el perímetro de seguridad entre 200 y 1.000 metros. 

Adicionalmente la Policía dio permiso para que miembros del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), un sindicato aliado de Ortega se manifieste a 200 metros de la mesa de diálogo, pero mantendrá a mayor distancia cualquier manifestación contra el presidente. 

Los ciudadanos "autoconvocados" de Nicaragua se citaron para hacer un plantón cerca del perímetro de seguridad establecido por la Policía, para mostrar su respaldo a los participantes que no pertenecen al Gobierno. 

Asimismo, se anunció que los estudiantes marcharán este miércoles desde la Universidad Centroamericana (UCA) hasta la sede del diálogo, una distancia de cerca de 13 kilómetros, para volver a pedir justicia y protestar por las muertes y la represión que aún continúan en las calles de las principales ciudades de Nicaragua. 

Este miércoles se cumplen 29 días de una crisis causada por multitudinarias manifestaciones a favor y en contra del presidente Ortega, que comenzaron con protestas en contra de unas reformas a la seguridad social y que continuaron debido a las víctimas mortales de los actos represivos.


Dos estudiantes muertos en un ataque horas antes del diálogo

Dos estudiantes murieron la madrugada de hoy en un ataque contra la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

Estudiantes atrincherados en la Upoli denunciaron que dos compañeros murieron esta madrugada en un ataque armado, en el que posiblemente se usaron armas con silenciador.

Esa universidad ha sido blanco de constantes ataques que los estudiantes atribuyen a la Policía y a los grupos de choque oficialistas conocidos como turbas. 

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) estimó hoy entre 54 y 58 los fallecidos desde que se iniciaron las protestas hace un mes contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega, mientras otros organismos humanitarios cifran los muertos en 65. 

El martes tras 24 horas de violencia en la ciudad de Jinotega, al norte de Managua, se reportó una nueva víctima mortal, identificada como Wilder Reyes, de 37 años, trabajador de la Alcaldía de Matagalpa (norte), según dijo a medios oficiales el alcalde de esa ciudad, Sadrach Zeledón. 

La violencia ha derivado en enfrentamientos entre pobladores nicaragüenses, que piden la renuncia del presidente Ortega, y la Policía Nacional, apoyada por la Juventud Sandinista y fuerzas de choque oficialistas conocidas como "turbas". 

Sector privado "decepcionado"

"Estamos en una situación peligrosísima. Lamentamos que se haya desaprovechado una oportunidad única (para frenar la crisis). Hay que reevaluar si hay una voluntad seria de diálogo por parte del Gobierno", dijo el Juan Sebastián Chamorro, uno de los delegados de la iniciativa privada. 

Chamorro expresó sentir una "profunda decepción" por la jornada de esta mañana, a la salida del Seminario Nacional Nuestra Señora de Fátima, sede del diálogo del que la Iglesia católica es mediadora, citó DPA. 

En un tono más pesimista habló el representante de los agricultores, Michael Healy, quien consideró que el diálogo, cuya siguiente sesión fue convocada para el próximo viernes, no tendrá los resultados anhelados. "Yo no creo que no va a dar buenos frutos", dijo a los periodistas. 

"Ellos van a venir a hablar de temas económicos cuando nosotros queremos hablar de temas constitucionales: Que los nicaragüenses puedan salir a votar sin que nadie se robe las elecciones. Se esperaba hoy una respuesta positiva del presidente y dio una respuesta negativa", añadió el productor. 

En tanto, María Nelly Rivas, presidenta de la Cámara de Comercio Nicaragüense Americana (Amcham), respaldó la petición del cese a la violencia policial y de los paramilatares solicitada al Gobierno por los estudiantes en el inicio de la reunión. 

"Nos unimos al dolor y a la indignación de los estudiantes y su llamado al cese de la violencia. Seguimos planteando que la agenda inicie con el tema de la justicia" hacia las víctimas de los enfrentamientos, indicó. 

José Adán Aguerri, presidente de Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), se mostró muy preocupado por el futuro de la economía e instó a Ortega a atender el reclamo de los jóvenes. "No podemos dejar que el país se destruya", advirtió. 

Según proyecciones preliminares del sector privado, las pérdidas económicas por las protestas totalizan 233 millones de dólares, lo que representa el 1,6 por ciento del Producto Interno Bruto de 2017. 

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