Espacio publicitario

Trump inicia visita a Reino Unido en medio de protestas

El Gobierno británico está ansioso por demostrar que hay vida más allá de la Unión Europea y que la famosa "relación especial" con Estados Unidos podría traducirse en ambiciosos acuerdos comerciales

  • AFP

12/07/2018 12:36 pm

Londres.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este jueves a Reino Unido para una visita de cuatro días largamente buscada por el Gobierno de la primera ministra Theresa May y que estará, sin embargo, marcada por las manifestaciones hostiles.

Trump llegó a mediodía a Londres procedente de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Bruselas y, aunque se alojará en Winfield House, la residencia del embajador de Estados Unidos cerca de Regent Park, en el centro de Londres, su programa evita la capital británica, donde se concentrarán las protestas, señaló AFP.


El 17 de octubre de 1957 Dwight Eisenhower recibió a Isabel II en la Casa Blanca (AP)

Así, los encuentros con la primera ministra Theresa May y la reina Isabel II tendrán lugar en la mansión de Chequers y en el Castillo de Windsor, respectivamente, ambos fuera de la capital.

El presidente y su esposa, Melania, asistirán este jueves a una cena de gala con empresarios en el palacio de Blenheim, una casa de campo cerca de Oxford en la que, en 1874, nació Winston Churchill, primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial.

Trump y May ofrecerán una conferencia de prensa el viernes y el domingo el presidente estadounidense viajará a Helsinki para reunirse el lunes con el presidente ruso, Vladimir Putin.


John F. Kennedy y su esposa Jackie en el Palacio de Buckingham el 5 de junio de 1961 (AP)

Londres se aferra a "la relación especial"

El Gobierno británico está ansioso por demostrar que hay vida más allá de la Unión Europea y que la famosa "relación especial" con Estados Unidos podría traducirse en ambiciosos acuerdos comerciales, un anhelo que coincide con la presencia en la Casa Blanca de un presidente estadounidense proteccionista.

"Cuando dejemos la Unión Europea empezaremos a trazar una nueva dirección para el Reino Unido en el mundo, y nuestras alianzas mundiales serán más fuertes que nunca", dijo May sobre el viaje.


Isabel II recibió durante 1970 a Richard Nixon en Chequers, Buckinghamshire (AP)

"No hay alianza más fuerte que nuestra relación especial con Estados Unidos y no habrá alianza más importante en los próximos años", añadió.

El embajador estadounidense en Londres, Woody Johnson, dijo que el acuerdo comercial será "una prioridad mayor" para Trump cuando se produzca el Brexit, en marzo de 2019.

Trump no se muerde la lengua y ya ha protagonizado varios desaires a May. Así, el embajador Woody Johnson tuvo que salir al paso el miércoles de la afirmación de Trump de que el Reino Unido vive "en plena tormenta" tras la dimisión de dos pesos pesados del ejecutivo en desacuerdo sobre el Brexit.

"Hay siempre tormentas en todos los países, pero no, no, pienso que el Reino Unido actúa de la misma manera que siempre lo hizo", declaró el diplomático, interrogado por la cadena pública BBC. 


Gerald Ford baila con Isabel II durante una cena de Estado en la Casa Blanca el 7 de junio de 1976 (AP)

"Es un país muy seguro de sí mismo, un país muy capaz. Confiamos plenamente en la capacidad de Reino Unido en resolver el problema del Brexit y pasar a otra cosa", añadió, y saludó la "extraordinaria relación" que une a Londres y Washington.

Un globo de Trump en pañales

Según un sondeo del instituto YouGov publicado el jueves, el 77% de los británicos tiene una opinión desfavorable de Trump, el 74% lo considera un sexista y el 63% un racista.

Casi la mitad de las 1.648 personas encuestadas estima que la reina no debería recibirle.

Un globo gigante representando a Donald Trump como un bebé en pañales flotará en el cielo de Londres durante la visita del presidente estadounidense, después de que el alcalde londinense, Sadiq Khan, que ha protagonizado varios enfrentamientos en las redes sociales con el mandatario, diese su permiso.


En mayo de 1977 Isabel II cenó en el Palacio de Buckingham con Jimmy Carter y Valery Giscard d'Estaing (AP)

En un artículo publicado en el diario Evening Standard, Khan escribió que la relación especial "también significa expresarse cuando pensamos que una parte no está a la altura de los valores que tanto apreciamos". "Como muchos londinenses, siento que esta es una de estas ocasiones", sentenció.

El globo de seis metros de largo de Trump en pañales estará ubicado a 30 metros de altura cerca del Parlamento, entre las 9:30 a.m. y las 11:30 a.m. del viernes.

Este día por la tarde habrá una gran manifestación en Londres bajo el lema "Unidos contra Trump", además de numerosos actos aquí y allá. "Organizaremos una gran manifestación nacional contra su política sexista, racista, bélica, de odio y de negación del cambio climático", dijeron los convocantes de la gran protesta.


Isabel II y Ronald Reagan cabalgan juntos en el Castillo de Windsor el 8 de junio de 1982 (AP)

Desaire a Theresa May

Trump llegó al aeropuerto londinense de Stansted procedente de Bruselas, donde participó en una cumbre de la OTAN en la que volvió a desairar a su anfitriona, que poco antes había presentado su libro blanco para las futuras relaciones con la Unión Europea, que prevé seguir manteniendo lazos comerciales estrechos.


George Bush recibió a la reina Isabel en la Casa Blanca en 1991 (AP)

"No sé si votaron por eso", dijo Trump en una rueda de prensa en Bruselas. "La gente votó para separarse (de la Unión Europea), así que me imagino que eso es lo que harán, pero tal vez tomen un camino diferente", agregó.

Este plan provocó la dimisión de los dos euroescépticos más notorios del gobierno: el ministro de Exteriores, Boris Johnson -amigo de Trump- y el encargado de negociar el Brexit, David Davis.

La visita estará marcada además por las manifestaciones hostiles, pese a que Trump evitará lo mas posible Londres, donde se alojará y se reunirá con May.


Cena en Portsmouth con Bill Clinton el 4 de junio de 1994 (AP)

Normas de etiqueta

A pesar de su reputación de incurrir en conductas poco tradicionales, el presidente estadounidense tendrá que respetar las normas y apegarse a un estricto protocolo durante su inminente encuentro con la reina de Inglaterra.

Trump y la primera dama Melania Trump tienen programado tomar el té con la monarca en el Castillo de Windsor.

El hecho de que la reina, de 92 años, es una de las mujeres más admiradas del mundo, y la imponente circunstancia de encontrarse en un castillo, probablemente atenuarán los impulsos iconoclastas del mandatario, dicen expertos.


Isabel II recibió a George W. Bush en Windsor el 15 de junio de 2008 (AP)

La regla número uno: Nada de expresiones de afecto hacia la Reina, como por ejemplo besos o abrazos.

Además, Trump deberá esperar a que la Reina ofrezca su mano, y sólo entonces podrá estrecharla delicadamente y continuar la conversación. Y lo mismo va con la señora Trump.

Ni el presidente ni la primera dama tendrán que inclinarse en gesto de reverencia hacia la Reina, dijo Hugo Vickers, autor de varios libros sobre la realeza británica. "Eso no es obligatorio para un jefe de Estado o para la esposa de un jefe de Estado", comentó Vickers.

"Trump no deberá intentar besarla, y no me imagino ni por un momento que lo hará".


Barack Obama y su esposa Michelle cenaron con Isabel II en Londres el 25 de mayo de 2011 (AP)

Vickers vaticinó que todo saldrá bien en la visita, a pesar de las numerosas controversias que rodean a Trump. Opinó que la Reina probablemente tiene sus opiniones sobre el mandatario, pero no las expresará, porque solo lo hace con sus familiares más cercanos.

Trump, además, deberá respetar el protocolo sobre cómo dirigirse a la reina. Deberá llamarla "Su Majestad" la primera vez y "Señora" en adelante.

Sin embargo, las reglas a veces no se cumplen. La Reina no pareció molestarse cuando el presidente surafricano Nelson Mandela la llamó "Elizabeth", ni cuando Michelle Obama le sujetó el hombro brevemente.


Los Trump a su llegada a Reino Unido (AP)

La Reina es conocida por mantenerse impertérrita ante las más inesperadas circunstancias. Nunca se la ha visto enojada en público y la única vez en que se le ve jubilosa es cuando uno de sus caballos gana una carrera.

Por ejemplo, ella no se inmutó cuando en 1991, debido a un desliz de planificación, se le vio apenas el sombrero cuando pronunció un discurso en Washington acompañada del entonces presidente George H.W. Bush.

Resulta que el podio había sido ajustado para el alto Presidente y no fue modificado para la monarca de menor estatura.

A la Reina no le gusta la vestimenta reveladora, por lo que se espera que la señora Trump vestirá un atuendo más bien modesto.

El Presidente tendrá que estar de traje y corbata. Hay ciertas tradiciones que sí son más obligatorias: No se le da la espalda a la Reina ni se le toma fotos.

Pero ya no existe la manera "apropiada" de sujetar la taza de té. El evento será un tanto más relajado que un banquete o un almuerzo oficial, advirtió Joe Little, editor de la revista Majesty.

Sin embargo, un consejo para los Trump: Si no les gustan los perros, finjan que sí, al menos por una hora.

Todos los presidentes de Estados Unidos desde 1952 hasta la fecha se han reunido con Isabel II excepto Lyndon B. Johnson.

Espacio publicitario

Espacio publicitario

DESDE TWITTER

PORTADA DEL DIA

Espacio publicitario

TE PUEDE INTERESAR

Espacio publicitario

Espacio publicitario