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Imágenes muestran a chicos tailandeses rescatados en buen estado

El grupo, compuesto por 12 chicos de entre 11 y 16 años y su entrenador, de 25, permanecerá hospitalizado una semana para garantizar que recibe el tratamiento necesario

  • DPA

11/07/2018 01:00 pm

Chiang Rai, Tailandia.- Los 12 chicos y el entrenador de fútbol rescatados de una cueva en Tailandia ya reciben tratamiento médico y se encuentran en buen estado, según las imágenes de video transmitidas por canales de la televisión tailandesa. 

Los chicos y su entrenador se encuentran "en muy buenas condiciones mentales" tras permanecer más de dos semanas atrapados, afirmaron hoy los médicos, reseñó DPA.

"Puede ser porque pasaron todo el tiempo juntos como equipo, ayundándose unos a otros", dijo el funcionario local de salud Thongchai Lertvilairattanapong en una rueda de prensa en el hospital.

"Todos están en buenas condiciones físicas, sin fiebre o infecciones graves. Sólo tres de ellos tienen infecciones pulmonares menores", explicó Thongchai. 

El grupo, compuesto por 12 chicos de entre 11 y 16 años y su entrenador, de 25, permanecerá hospitalizado una semana para garantizar que recibe el tratamiento necesario, añadió.


La FIFA había invitado a los jóvenes a asistir el domingo a la final del Mundial de fútbol en Moscú si se conseguía rescatarlos antes. Sin embargo, se perderán el evento al tener que seguir hospitalizados. 

El futbolista Paul Pogba, de la selección francesa, dedicó el martes a los chicos rescatados la victoria 1-0 de su equipo frente a Bélgica en la primera semifinal. 

"Está victoria es para los héroes del día, bien hecho chicos, sois muy fuertes", tuiteó junto a las fotografías de los jóvenes. 


El arriesgado rescate se completó el martes con la salida de los últimos cuatro adolescentes y del entrenador. El domingo se había logrado sacar a un primer grupo de cuatro chicos y el lunes a cuatro más. 



El grupo quedó atrapado el 23 de junio en el interior de la cueva Tham Luang-Khun Nam Nang Non, en una región próxima a la frontera con Myanmar. 

Habían ido de excursión a la cueva tras un entrenamiento de fútbol, pero una inundación repentina los sorprendió y quedaron aislados. 

Fueron localizados por los equipos de rescate el 2 de julio y a partir de ahí comenzó una carrera contrarreloj. 


En el sudeste asiático es temporada de monzones y todo el tiempo acechaba la amenaza de que subiese el agua en la cueva y tuviese que interrumpirse el rescate. 

Parte de la cueva estuvo totalmente inundada durante días y los buzos profesionales necesitaron entre cinco y seis horas para completar el trayecto. El camino era extremadamente angosto en algunos puntos y apenas se podía ver en el agua. 

Narongsak Osottanakorn, jefe de la misión de rescate, dijo hoy que la operación se aceleró debido a los bajos niveles de oxígeno y a la amenaza de nuevas lluvias. "El nivel de oxígeno (en la cámara de la cueva) era sólo de un 15%", indicó. 

"Pero lo que no les dijimos antes es que la cifra descendió a un 12%, el grupo podría haber experimentado un shock y entrar en coma". 

Un grupo de buzos australianos dijo hoy a medios británicos que las bombas de agua dentro de la cueva fallaron en la tarde del jueves, apenas horas antes de que los últimos chicos fueran rescatados. 

Los chicos salieron acompañados de buzos que cargaban con sus botellas y les suministraban oxígeno a través de una máscara. 

Osottanakorn destacó el desenlace como una "misión imposible cumplida" y exhortó al mundo a aprender de ella para que no se repita un incidente similar. 


Hoy se conoció además que el padre del médico y buzo australiano que atendió varios días bajo tierra a los chicos murió poco después de que los menores fuesen rescatados, se informó hoy en Australia. 

El padre de Richard Harris murió el martes, anunció en Twitter Andrew Pearce, director de servicios clínicos del Servicio de Ambulancias de estado de Australia Meridional. 

Harris, un anestesista de Adelaida con 30 años de experiencia como buzo en cuevas, hizo cada día la peligrosa travesía de cuatro kilómetros bajo el agua para controlar el estado de salud de los 12 chicos y su entrenador atrapados en una cueva inundada en Tailandia. 

"Este es un momento de tristeza para la familia Harris, magnificada por las demandas físicas y emocionales de formar parte de la operación de rescate altamente compleja y finalmente exitosa de esta semana", escribió Pearce. 

"Regresará a casa pronto y se tomará un descanso muy merecido con su familia", añadió en alusión a Harris. 

El médico, que trabaja en el servicio de ambulancias, fue considerado "esencial" por las autoridades para el rescate debido a su experiencia única como buceador y médico. 



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