Informe revela que Alemania vendió armas a países en conflicto

Uno de los documentos desclasificados y consultados para el estudio prueba al parecer el apoyo que dio la CIA al famoso nazi Klaus Barbie -conocido como el "carnicero de Lyon" y responsable de la ejecución de al menos 4.000 personas durante la guerra- para fugarse a Bolivia por ser "una valiosa fuente de información" y comercializar armas

EL UNIVERSAL
viernes 28 de marzo de 2014  10:34 AM
Berlín.- Alemania vendió ilegalmente armamento y munición "sobrante" de la Segunda Guerra Mundial a países en conflicto, incluyendo varios de América Latina, según un informe publicado hoy en Berlín por investigadores mexicanos.

La venta se produjo desde 1974 hasta los años 90, aseguró la organización "México vía Berlín". "Fueron operaciones completamente encubiertas, ilegales, pero de las que estaba al tanto el Ministerio de Defensa alemán", aseguró a la agencia dpa el politólogo mexicano Carlos Pérez Ricart, autor del informe, citó DPA. 

"En ellas también participaron los servicios secretos del país para deshacerse del arsenal de la Segunda Guerra a precio de mercado", añadió.

Según el experto, las ventas se hicieron entre 1964 y 1975 especialmente a países en conflicto, a pesar de que las leyes alemanas lo prohíben expresamente, y se triangularon a través de empresas radicadas en países con leyes entonces menos rígidas en la materia, como Irán, Italia y Estados Unidos.

La investigación académica -como la describe Pérez Ricart- concluyó que incluso se vendieron armas a bandos enfrentados en un mismo conflicto, como a los Ejércitos de India y Pakistán en 1965.

El informe sitúa el primer punto de esa red en la empresa MEREX AG, fundada por el ex militar nazi Gerhard Mertins en 1963 y "protegida" entonces por el servicio de inteligencia alemán Bundesnachrichtendienst (BND).

El BND encomendó a la empresa la tarea de "comercializar el excedente armamentístico producido antes y durante la guerra para permitir a Alemania armarse con nuevo material importado desde Estados Unidos", cita el informe.

Según la investigación, en la que se exponen documentos desclasificados de la CIA, además de deshacerse del arsenal chatarra, Alemania buscaba "menoscabar la influencia soviética en países 'no alineados' a partir de la compra-venta de armamento".

Para ello contó supuestamente con el apoyo de Estados Unidos, que detuvo la captura de algunos nazis -e incluso facilitó su huida- por considerarlos de posible utilidad para la lucha contra el comunismo.

Por ejemplo, uno de los documentos desclasificados y consultados por Pérez Ricart prueba al parecer el apoyo que dio la CIA al famoso nazi Klaus Barbie -conocido como el "carnicero de Lyon" y responsable de la ejecución de al menos 4.000 personas durante la guerra- para fugarse a Bolivia por ser "una valiosa fuente de información".

Barbie fue el contacto de la empresa MEREX en Bolivia, país que en 1966 compró entre diez y 16 tanques M41. Otro nazi, Friedrich Schwend -ex miembro de las SS- hizo lo mismo en Perú, donde concretó la venta de 14 aviones.

A través de una subsidiaria estadounidense en los años 70, la empresa también vendió 74 aviones F86 a Venezuela y Gerhard Mertins directamente vendió municiones a Augusto Pinochet antes del golpe de Estado en 1973, señala el estudio.

El informe describe el "modus operandi" de la empresa: "Envolver a agentes de venta en el gobierno, establecer alianzas con funcionarios específicos, aprovechar la debilidad institucional y promover la corrupción a cambio de pequeñas comisiones".

Pérez Ricart advirtió que aún falta mucha información por conseguir para exponer los verdaderos alcances de la trama. Sin embargo, sus pesquisas llegan hasta el año 1990, cuando MEREX vendió tanques a Arabia Saudita y armas sudafricanas a Croacia en 1991, entonces en plena guerra con Serbia.

Con esta exposición, el colectivo México vía Berlín quiere "evidenciar la contradicción del discurso pacifista oficial del que se jacta Alemania, incluso hasta hoy".

En ese sentido, los investigadores mostraron datos de otra pesquisa -adelantada por dos periodistas alemanes de "Die Zeit" y "Taz"- que advierte sobre la fabricación, en México, de réplicas de los fusiles G-36 originales de la empresa alemana Heckler & Koch, "probablemente" con conocimiento de sus dueños.

"Nuestras averiguaciones arrojan que podrían ser el resultado de compartimiento de tecnología alemana", dijo Pérez Ricart. "Me gustaría enfatizar que no estamos afirmándolo, sino presentando indicios que debería revisar la Fiscalía alemana", concluyó.

La Fiscalía de Stuttgart actualmente investiga el caso de venta ilegal de al menos 885 fusiles de la empresa Heckler & Koch a México entre los años 2006 y 2008.
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