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La persecución de los atacantes de Boston corrió con fuerza por Twitter

La forma más segura de recibir la información era seguir el Twitter de una veintena de periodistas estadounidenses que suministraban datos confirmados.

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Vecinos del área del arresto del sospechoso conversan tras acción policial en Boston (AP)
EL UNIVERSAL
sábado 20 de abril de 2013  08:57 AM
Nueva York, EEUU.- La dramática persecución de los presuntos atacantes de Boston ha mostrado la potencia, pero también las debilidades, de la nueva realidad mediática. Gracias a Twitter, el desarrollo de los acontecimientos se comunica hoy más rápido que nunca. Pero una de las consecuencias de ese seguimiento en tiempo real es que declaraciones oficiales, informaciones sin confirmar los rumores e incluso errores llegan sin filtro a la opinión pública y corren como la pólvora. En medio de esa vorágine, los periodistas demostraron estar al pie del cañón, aunque medios como el The New York Post dieron bastante información errónea.

La diferencia en la velocidad de información fue patente por ejemplo cuando a primera hora del viernes los sospechosos, los Dzhokar y Tamerlan Tsarnaev, se enzarzaron en un tiroteo con la policía en Watertown, junto a Boston. Mientras la CNN todavía no sabía qué decir sobre el tiroteo, en Twitter ya podía seguirse en directo los acontecimientos, siempre que se siguiese a las personas adecuadas, resalta DPA.

La forma más segura de recibir la información era seguir el Twitter de una veintena de periodistas estadounidenses que suministraban información actuando como una especie de multiplicadores. Sobre todo gracias a los retuits, con los que se puede se hacer llegar un tuit de otra persona a los seguidores propios en cuestión de segundos.

El viernes por la mañana pudieron verse además rápidamente videos e imágenes de vecinos de la zona. Así, testigos como un profesor de la cercana universidad MIT consiguieron enseguida un amplio público. Una televisión local de Boston fue la primera en retransmitir imágenes del lugar en directo. Y en Twitter circulaban rápidamente y sin orden informaciones procedentes de la señal radio abierta de la policía. Así, se anunció un "code black" (código negro) sin que nadie supiera lo que eso significaba.

Después, al menos un usuario de Twiter identificó a uno de los sospechosos como Sunil Tripathi citando la señal de radio de la policía. El nombre era el de un estudiante cuya desaparición denunció su familia en marzo. La información fue reenviada sin contrastar por cientos de periodistas y usuarios de Twitter, y resultó ser falsa. El autor del rumor inicial no volvió a dar señales de vida.

El primero en rectificar y apuntar a que los sospechosos eran dos hermanos chechenos fue el veterano periodista de la NBC Pete Williams, quien obtuvo la información a través de sus fuentes.

Fahrad Manjoo, que escribe en la revista online Salte y se dejó llevar por las primeras especulaciones, se mostró al final desilusionado. La próxima vez que se geste un drama será mejor irse al parque con un libro y leer el periódico al día siguiente, escribió. Así se estará mejor informado que los amigos que lo siguen todo en directo, "ya que durante la abstinencia informativa autoimpuesta no se caerá en los muchos callejones sin salida de las falsas informaciones". Entretanto, a quienes no puedan prescindir de la fascinación de la información en tiempo real les recomienda tener cuidado con lo que se escribe y retuitea.
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