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Miguel Díaz-Canel llevará adelante el cambio generacional en Cuba

Su nombramiento parecía inminente en los últimas días. Como sustituto en la vicepresidencia primera de José Ramón Machado Ventura, un histórico de la Revolución cubana de 82 años, se convierte también en una de las caras más jóvenes de la cúpula. Sin grandes dotes de orador, Díaz-Canel no ha llamado la atención hasta ahora por su carisma ni su liderazgo político, sino más bien por su lealtad. Su alienamiento sin fisuras con el oficialismo parece probado.

EL UNIVERSAL
domingo 24 de febrero de 2013  05:53 PM
La Habana.- Joven, hombre de confianza de Raúl Castro y de "sólida firmeza ideológica": Miguel Díaz-Canel, el nuevo "número dos" del gobierno cubano, está llamado desde hoy a abanderar el paulatino y seguro recambio generacional de la envejecida cúpula que rige la isla desde hace medio siglo.

Las especulaciones sobre el ascenso de Díaz-Canel, de 52 años, iban en aumento en los últimos meses. El político salido de las bases del Partido Comunista de Cuba (PCC) prodigaba cada vez más sus apariciones públicas en la isla. También en el extranjero se empezaba a ver con mayor frecuencia al ingeniero electrónico de formación, hasta ahora uno de los vicepresidentes del Consejo de Ministros, informó DPA.

Recientemente salió a la tribuna internacional flanqueando al presidente Raúl Castro en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en Santiago de Chile, en la que la isla asumió el liderazgo temporal del principal bloque regional sin la presencia de Estados Unidos.

Su elección hoy como primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros lo consolida ahora como "número dos" detrás de Raúl Castro.

Su nombramiento parecía inminente en los últimas días. Como sustituto en la vicepresidencia primera de José Ramón Machado Ventura, un histórico de la Revolución cubana de 82 años, se convierte también en una de las caras más jóvenes de la cúpula.

Sin grandes dotes de orador, Díaz-Canel no ha llamado la atención hasta ahora por su carisma ni su liderazgo político, sino más bien por su lealtad. Su alienamiento sin fisuras con el oficialismo parece probado.


"Cuba una vez más ratifica su irreductible convicción de que cualquier ataque del imperio contra Venezuela será interpretado y respondido por nuestro pueblo como si se tratase de nuestro propio suelo patrio", señaló el 10 de enero en la habitual retórica del castrismo, durante un acto de apoyo a Hugo Chávez en Venezuela.

Disidentes como la bloguera Yoani Sánchez lamentaron por su parte que el debate se centre en la edad del nuevo "número dos", y no en sus posturas políticas.

"Es una situación lamentable, porque nos alegramos no por la tendencia política de un candidato, sino por la cantidad de años que tiene", dijo Sánchez en Brasil, el primer destino de su actual gira internacional.

Díaz-Canel entró al Buró Político del PCC por propuesta del propio Raúl Castro en 2003. El actual mandatario, entonces ministro de las Fuerzas Armadas, elogió públicamente al político natural de Villa Clara, en el centro de la isla, como un "joven compañero" de "sólida firmeza ideológica".

En 2009 fue nombrado ministro de Educación Superior, cargo que dejó en marzo de 2012 para ocupar una de las vicepresidencias del Consejo de Ministros, el máximo órgano ejecutivo de la isla.

Díaz-Canel tiene una clásica carrera dentro del PCC. En el único partido legal en la mayor de las Antillas llegó a ser líder regional de la Unión de Jóvenes Comunistas. Al mismo tiempo, es el último miembro en activo de una generación promovida en su momento por el ex presidente Fidel Castro y caída en desgracia en la última década.

Uno de los casos más sonados fue el del ex canciller Roberto Robainas, expulsado del gobierno y el PCC en 2002 "por errores políticos y éticos" y acusado de "deslealtad" con Fidel Castro.

Otro fue Juan Carlos Robinson, que llegó a ser miembro del Buró Político. Robinson fue "liberado de su cargo" en 2006 y condenado posteriormente a prisión.

La desconfianza en algunos jóvenes dirigentes en décadas anteriores es vista como una de las principales causas para la falta de renovación en la alta cúpula comunista.

Raúl Castro, sin embargo, había reiterado en los últimos tiempos la necesidad de renovar la cúpula de gobierno porque "el tiempo apremia". En el VI Congreso del PCC en abril de 2011, el cónclave que institucionalizó el proceso de reformas económicas, el presidente reconoció que el país no tenía una "reserva de sustitutos" adecuada.

El primer paso para asegurar la sucesión lo dio hoy con Díaz-Canel.
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