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Sesgo ideológico empaña papel de Venezuela como negociador

La falta de neutralidad tiende a deslegitimar el papel de Caracas.

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El presidente Hugo Chávez junto a Iván Márquez, en Caracas en 2007 AP
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FRANK LÓPEZ BALLESTEROS |  EL UNIVERSAL
lunes 17 de septiembre de 2012  12:00 AM
La diplomacia de la Venezuela de Hugo Chávez ha querido forjarse en sus trece años en el poder como "garante de la paz mundial", teniendo acogida ese discurso en sectores de la ultraizquierda internacional que buscan que desde Caracas se salvaguarde su ideología.

La reciente invitación de Irán para que Venezuela se una a un "grupo de contacto" sobre Siria para mediar por la crisis en esa nación; el nuevo rol de Venezuela como "facilitador" en el proceso de diálogo entre las FARC y el Gobierno colombiano, o hasta hace un año la formación de un "grupo de amigos" para salvar al Gobierno de Libia, son algunas de las referencias de esa diplomacia bolivariana.

El objetivo de crear un mundo multipolar donde Estados Unidos quedara relegado impulsó a Chávez a conformar redes de apoyo en los cinco continentes, privilegiando los negocios con socios ideológicos, los mismo que en estos años lo llaman el "luchador por la paz".

Ese "hiperactivismo", como lo define el politólogo Carlos Romero, se vivió también con los gobiernos de Carlos Andrés Pérez pero a diferencia de esa época, hoy se ha comprometido la política exterior de Venezuela con la ideología como bandera.

"En este momento la participación de Venezuela en negociaciones de paz, del tipo que sea, tiene un sesgo ideológico y no se maneja con una posición neutral", confiesa Romero.

En esa dinámica "hay que entender entonces la posición de Venezuela como comprometida con una de las partes, lo que le resta credibilidad", sugiere.

El exembajador de Venezuela en Colombia Fernando Gerbasi detecta diferencias claras en cada uno de esos roles que ha tomado Venezuela en situaciones como las de Colombia, Honduras o Libia.

"En el caso colombiano responde a un interés natural de Venezuela, como Estado, que sufre los efectos colaterales dañinos del conflicto armado colombiano", sugiere Gerbasi.

Y "en ese contexto -agrega Romero- hay que entender también la posición de Venezuela no como neutral sino como una posición comprometida con una de las partes, en este caso con las FARC".

Para Gerbasi "en los otros casos, aunque pudiera aplicarse también a Chávez y no al Estado venezolano, se debe a los vínculos ideológicos que él mantiene con Irán, Siria y con movimientos como Hezbolá y Hamas, en la permanente búsqueda de generar o crear alianzas externas destinadas a quebrantar -o acabar- con el 'imperialismo' norteamericano".

Frente a esto, Gerbasi, Romero y otros analistas estiman que si bien estos nuevos roles encargados a Venezuela tienen un fin electoral, no llegarán a tener impacto en la campaña.

Romanticismo rojo

Para una parte de la izquierda y el comunismo internacional Venezuela gravita como el "país de las bases de la paz".

"Esta visión sin embargo no es solo desde la izquierda, viene incluso de la derecha que 'valorizan' demasiado el papel de Chávez como garante de estabilidad. Recordemos las frases del presidente colombiano Juan Manuel Santos: ' Chávez es un factor de estabilidad en la región", recuerda Gerbasi.

El desgaste de esa ideologización de la política exterior se siente incluso en la Cancillería.

Gerbasi, como profesional de carrera de la Cancillería, sabe que el país cuenta con profesionales experimentados para estar en cualquier escenario como mediadores, "pero hoy no están en el Gobierno porque él los ha sacado y para estos casos la experiencia es vital".

Sobre este aspecto un embajador venezolano bajo anonimato confiesa: "nadie hoy en la Cancillería se relaciona con el cuerpo diplomático acreditado, los diplomáticos de carrera se cuidan de hacerlo porque es común señalar como infiltrado, espía o contrarrevolucionario a alguien que se tome un café con un diplomático extranjero para saber cómo va el mundo".

La configuración de esta agenda geopolítica, amparada en el "antiimperialismo" o "la guerra asimétrica", "está conformando un espacio de acción que es ajeno a la tradición pacifista del país y lo ubica en un escenario de vulnerabilidad", escribió en un ensayo el internacionalista Edmundo González Urrutia, profesor de la Universidad Metropolitana.

Twitter: @Franchuterias

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Comentarios (1)
Por Maria Piedrahita
17.09.2012
9:39 AM
Excelente articulo ! seria interesante profundizar en la situación interna de la Cancilleria, hacer un diagnostico que sea útil para el nuevo gobierno (Capriles) sepa lo que esta recibiendo ......
 
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