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Cuentos de mi tierra

La Colonia Tovar en 8 pasos

Es imprescindible conocer en algún momento este modelo de cultura germano-venezolana, saber que hoy en día, sus diecisiete mil habitantes comprenden que la agricultura es su recurso económico más preciado y el turismo

  • Diario El Universal

09/04/2018 03:05 pm

Erika Paz
El 8 de abril de cada año, en La Colonia Tovar se recuerda la llegada de 389 colonos. Trescientas ochenta y nueve personas que trasladaron sus sueños y esperanzas desde la población del estado de Baden en Alemania, hasta las montañas de Aragua, que adaptaron su vida y sus costumbres al trópico venezolano, que preservaron aquello que les permitiría resistir en el tiempo y otorgarles herramientas a las futuras generaciones. Es por esto que tal vez es más que imprescindible conocer en algún momento este modelo de cultura germano-venezolana, saber que hoy en día, sus diecisiete mil habitantes comprenden que la agricultura es su recurso económico más preciado y el turismo, más que un trabajo, es una forma de vida.  Un recorrido por sus caminos significa aprender de su producción casera, esa que une familias y genera ingresos, y entender qué era lo que se buscaba en 1843 cuando se pretendió traer a tierras latinas inmigrantes europeos. Hay formas de empaparse de un poco de todo lo que esta población cuenta, ocho pasos que les permitirán conocerla y quererla. 

Pasear por el pequeño museo del pueblo
Este lugar  por años ha formado parte de esta comunidad y que fue obra del profesor Néstor Rojas. Allí se exhiben fotografías, documentos de los primeros colonos, muebles y hasta vestimenta de la época. Es  un registro de la vida pasada de esta tierra y en parte de cómo ella fue evolucionando. Un retazo muy importante de su historia.

Comprar verduras en el mercado de los fines de semana
Es  la mejor forma de entender el carácter agrícola de esta tierra, conocer que su suelo es fértil y tener un contacto directo con buena parte de sus habitantes. En este corredor que se arma en los alrededores de la iglesia se venden plantas, flores, verduras, frutas, dulces y todo cuanto se produce en suelo tovareño. Producción encabezada por el durazno y la fresa, que son las estrellas de su siembra, esas que le dieron identidad a este lugar en los anaqueles del mercado nacional. 

Probar Embutidos Colonieros  de inspiración alemana
Tiene para escoger los ya comerciales de la fábrica Tovar o los artesanales que prepara Gunter Hubrig en su pequeño galpón. Gunter era un maestro charcutero alemán que recorría América en un Motorhome y decidió estacionar su destino en las montañas de Aragua. Su producción propone unos treinta tipos de salchichas, jamones y patés. También ofrece  rodillas de cochino ahumadas y en épocas especiales prepara un embutido especial que dice solo se puede comer en su tierra natal.

Brindar con una cerveza hecha en casa
La primera bebida de este tipo fabricada en suelo criollo se creó en La Colonia Tovar y eso es lo que han querido honrar algunos emprendedores en la actualidad, dándole vida a algunas marcas nuevas de cerveza que ponen en alto el estandarte de las cervezas artesanales en el país. 

Conocer la historia del Prote
Que es ese pan de corteza dura e interior denso que se puede comer en los restaurantes del pueblo. Este nació en época de los primeros colonos que a falta de trigo en sus campos utilizaron ocumo y maíz para elaborar estas masas. Años  después llegó el trigo y lo que hicieron fue unir las mezclas. Así se obtuvo este representativo bocado coloniero.

Disfrutar las danzas tradicionales
Si tiene la oportunidad de ver en algún evento cualquiera de los grupos de bailarines que hacen vida en el pueblo, es un privilegio. Si puede llegar a participar con ellos en sus coreografías será una bonita experiencia. La mayoría de estas agrupaciones como Tovarer Volkstanzgruppe, Krosilis o Luz de Alma nacieron con la intención de resguardar las tradiciones de su gente, hacer crecer las actividades culturales y educar desde esta actividad. 

Llevarse una artesanía a casa 
Bien sea de las de inspiración alemana o aquellas que tienen rasgos venezolanos, siempre será un bonito recuerdo llevarse algo que las laboriosas manos de los habitantes de esta colonia han fabricado. Uno de los aspectos más importantes de la personalidad de estos aragüeños es la capacidad que tienen de crear con sus manos y cómo le dan forma a  la madera, tela,  hilo, papel, barro o cualquier elemento que encuentran a su alrededor. Por eso vale la pena conservar una de sus creaciones.
 
Recorrer el pueblo en rústico 
Desde hace muchos años varias empresas prestan el servicio de llevar al turista por lugares que conoce y otros que son nuevos para ellos. Con estos choferes que estacionan sus coloridos vehículos en el centro histórico se pueden hacer travesías para conocer la  primera vivienda construida en el poblado, el lugar de donde parten los parapentes,  una simpática casita sobre el aire ideal para hacerse fotografías,  o llegar hasta los petroglifos que cuentan de la cultura indígena antes de la alemana que llegó a estas tierra, para terminar la visita con la vista de la montaña pura y silenciosa, esa que abrigó los destinos de una vida nueva.
                                         @erikapaz

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