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Turismo de paladar

Santos sabores

Este restaurante fue concebido con la intención de complacer el paladar de cada comensal

  • RAYMAR VELASQUEZ

01/08/2019 06:00 am


Siempre ando en la búsqueda de ese sabor que me enganche, de ese plato que me enamore, que llene mis expectativas y satisfaga mi amplio estómago. Y un día por casualidad una gran valla con el nombre de "comida casera" llamó mi atención. Fue obvio que entré a percibir esos aromas hogareños que por algún motivo siempre ando pretendiendo, pues no sé si les he contado, pero de niño mi madre no era muy diestra ante los fogones, y la supervivencia a sus preparaciones, fue en parte lo que me llevó a enamorarme de la cocina y a aprender sobre ella para no morir en el intento probando su comida. Por eso me llamó la atención eso de comida de casa con toque gourmet que me invita a entrar a esta quinta de la urbanización Chuao, que fue transformada en restaurante y que desde allí comienza a adquirir el toque doméstico que engancha.

La sala fue desalojada de sillones, cuadros y otros adornos, para ubicar en ella una buena cantidad de mesas y sillas que le hacen antesala a una gran barra que comienza con el horno de piedra para las pizzas y prosigue con varios calentadores donde dependiendo de la hora se exhiben orgullosas las preparaciones. Era la hora del desayuno y le tocaba el turno a las arepas que se preservaban calientes sobre la plancha, le seguían la variedad de quesos y sus compañeros, huevos revueltos, en perico, "o fritos al momento" me indicó el joven que me atendió, y brillando en el siguiente tramo estaban ellas, las gigantes empanadas. Son estas las que llamaron mi atención y pedí dos para empezar a comprobar el buen sabor de este local. Continuando mi tránsito por la barra, advertí los postres. En ese momento no captaron mi atención, no me invitaron a sentarme, quedaron para otro momento con el café que veía estaban sirviendo. Por fin llegué al final y entre productos artesanales a la venta me sonrió una mujer en la caja, registró mi pedido y me deseó feliz día. Claro que iba a ser feliz, pienso, las empanadas son gigantes.

Aproveché su amabilidad para entablar conversación y alabé el tamaño del producto que me llevaron a la mesa. La joven me respondió, "le ponemos 200 gramos de relleno a cada empanada". Con esa frase, ese día, Santos sabores conquistó mi corazón. Este restaurante fue concebido con la intención de complacer el paladar de cada comensal, y eso han intentado Herminia Durán, Gabriela Guzmán y Aureliano Aguiar durante cinco años. Las dos primeras venían del mundo corporativo, no sabían lo que era un restaurante pero estaban claras en que les gustaba comer bien y que eso era lo que deseaban ofrecer. El último conocía a la perfección el tema gastronómico, su familia ha gerenciado panaderías en la ciudad durante años. Con las ideas de los tres socios crearon un concepto que intentará complacer a todos los gustos, de allí la variedad de propuestas solo para la hora del desayuno, compuesto además de las monstruosas empanadas rellenas de cualquier ingrediente, por omelets, huevos benedictinos, los clásicos desayunos criollos y americanos, panquecas y waffles, para abrir el apetito de los más pequeños. La propuesta de la cocina casera continúa en la hora del almuerzo con un menú tipo buffet. Para la creación de esta comida, Herminia, Gaby y Aureliano dejaron su elaboración en manos de la chef Teresa Almeida, formada en las filas de las cocinas de Edgar Leal. 

En este momento del día tampoco se escatima en opciones, "siempre estarán presentes las cinco proteínas", indicó Herminia. La variedad es una de las herramientas en las que se apalanca el restaurante, porque en la vitrina el comensal puede encontrar diferentes contornos con los cuales acompañar su pedido. Y por si fuera poco, existe un menú con algunos platos que se sirven en mesa, preparaciones con un poco más de altura para paladares exigentes. Una polvorosa de pollo que no se encuentra todos los días, pero si hay suerte, es de las mejores de la ciudad. Risottos en su punto, lomos y otras preparaciones que se inspiran en la cocina del Libro Rojo de Don Armando Scannone, son parte del menú. Al caer la tarde la carta vuelve a vestirse de informalidad para ofrecer postres, cafés, tés y un espacio para la buena conversa en la segunda planta del local. El horno de las pizzas se activa, ofreciendo unas diez posibilidades de tipos para escoger. Hamburguesas, club house y otros sabores del mundo de la comida rápida entran en acción. De esta forma pasan por este acogedor restaurante todo tipo de paladares, porque siempre habrá una opción para cada uno de ellos. Yo vendré cada vez que pueda por las empanadas, ellas conquistaron mis sentidos y me casaron con el lugar.  

A Pie de Página
Santos sabores decidió convertirse en algo más que un local que vende comida, por eso desde hace cuatro meses crearon un modelo de charlas llamado Conversaciones Santas que realizan en la terraza de la vivienda. Con este se pretende crear un punto de encuentro para hablar de gastronomía, tener siempre invitados que se muevan en este mundo y crear conceptos temáticos para dedicarle una tarde completa a un tema específico. Ya se ha hablado de chocolate, cocina afrodisíaca y proteínas no convencionales. Me dijeron que vienen conversatorios sobre la cultura hindú, café y ron. Solo hay que estar pendientes de su cuenta de Instagram @santosabores porque a través de ella publican las fechas en que se realiza cada encuentro. Y si ustedes pensaban que la oferta de comida era suficiente, tienen que asistir a estos eventos donde se habla, se prueba y se siente el sabor orgullosamente venezolano. 

@menucallejero 

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