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Turismo de naturaleza

La Venezuela de antier

El fundador de este y otros parques temáticos de Venezuela, Alexis Montilla, se muestra optimista y le recomienda a los venezolanos reinventarse

  • EDUARDO MONZON

31/07/2018 05:13 pm

Él mismo nos pasa buscando por las taquillas del parque, su atuendo es moderno: zapatos deportivos gris con azul, unos jeans, camisa perfectamente blanca y lentes oscuros.

Alexis Montilla nació en 1944, en Chachopo, estado Mérida, pero nada da pistas de su edad, su personalidad refleja una juventud intacta. No es un día cualquiera, esa misma tarde recibe el Mara de Diamante, tal vez uno de los reconocimientos más importantes de Venezuela, pero no tiene problema en subirse a un Jeep para darnos un recorrido por uno de sus parques, esos que han regalado recuerdos felices a generaciones enteras de venezolanos. El vehículo se pone en marcha y comienza la conversación. 

Sin solicitárselo, Montilla hace referencia inmediata a su infancia en Chachopo, habla de su padre y del largo camino de éxitos que ha levantado con trabajo. Le pregunto cuánto tiempo tardó en terminar cada uno de sus parques y su respuesta es enfática: ninguno está terminado, todos los días busca la manera de seguir construyendo y perfeccionando. El creador de Los Aleros, La Venezuela de Antier y La Montaña de los Sueños, es elocuente, jocoso y cercano, posa la mano en el hombro de sus interlocutores como muestra natural de confianza, va saludando a cada uno de sus empleados, más en tono de familiar que de jefe. 

Vamos subiendo por ese sendero en el que se han recreado diversos estados de Venezuela: en los llanos hay una churuata con música criolla en vivo, en Carabobo aparece la calle Los Lanceros de Puerto Cabello, con el Arco de Carabobo de Fondo. En Aragua se divisa enorme la Plaza de Toros de Maracay, en Miranda hay un Diablo de Yare gigante y en Zulia se extiende una réplica del puente sobre el lago de Maracaibo. En cada parada Alexis narra recuerdos y reflexiones, afirma no haber invertido ni un solo Bolívar, todo lo ha construido con la confianza de la gente que apostó a sus sueños y fue pagando entradas para visitar sus parques.

Tomamos otra ruta para ingresar al Parque Natural, aquí hay un camino rodeado de vegetación, que sube por la montaña hasta llegar a un imponente mirador desde donde se contempla la inmensidad de la Sierra Nevada y la blancura del Pico Bolívar. Al descender se llega una granja de contacto y a la construcción de un enorme cóndor con sus alas desplegadas. Más adelante sorprende la despampanante edificación que representa al estado Yaracuy, una casona con exceso de buen gusto. Pasamos por Lara, Táchira y terminamos en Mérida. No nos da tiempo de pasar por el Salto Ángel. 

Durante todo el camino el señor Alexis responde mis preguntas. Más allá del éxito comercial ¿para usted qué significa que la familia venezolana tenga tantos recuerdos felices en sus parques?

-Bueno mira, uno de los mejores recuerdos es lo que usted me acaba de decir hace ratico de la fotografía de su familia (hace referencia a una anécdota que le conté de un viaje familiar) yo te digo que la mayor satisfacción mía, cuando Dios me llame de este mundo, son los millones de personas que han pasado durante 50 años por Los Aleros, La Venezuela de Antier, La Montaña de los Sueños y por el Parque Natural, todas esas personas que han pasado, venezolanos y a lo mejor extranjeros también. La satisfacción mía es la felicidad de todos los niños que han traído, me han traído hasta retratos de hace 50 años en Los Aleros y ahora vienen con los nietos. Eso es lo que me voy a llevar cuando Dios me llame, feliz y contento de que millones de venezolanos hayan pasado por estas bellezas que se pueden hacer en nuestro país por donde sea, esto es una tontería para lo que se puede hacer. Yo creo que parte de todo lo que usted ha hecho es porque ha tenido esa visión de futuro, de apostar y de echar para adelante. En este momento, cuando mucha gente piensa que con las dificultades que estamos pasando hay cosas que no se pueden hacer.

- ¿Cómo ve usted hacia adelante? ¿Cómo debe ser el turismo en Mérida? 

-Es de lo más sencillo, el turismo hay que hacerlo con el corazón ¿que es necesario el dinero? Sí, es necesario, pero la persona tiene que dar el corazón y hacerlo con esa pasión, así sea un pastel, hacer una mantecada, asar una carne en cualquier lugar de Venezuela, hágalo con corazón para que vea que va a tener un éxito rotundo. 

Todos los que trabajamos en este momento hemos tenido que reinventarnos y buscar las fórmulas para superar los obstáculos, usted que ha tenido la oportunidad de trabajar en una Venezuela distinta a la de ahora, ¿qué aplica para reinventarse? ¿Qué ha cambiado en su forma de trabajar?

 -No ha cambiado nada, solo los compañeros de trabajo que se han ido, que han sido muchos, yo siempre les digo que aquí tienen las puertas abiertas para el país más hermoso del mundo ¿cómo te vas a ir de aquí? Quédese aquí en nuestro país, invéntese algo, nada es imposible, el único que nos puede prohibir hacer algo es nuestro Dios, que nos puede llamar a temprana edad o que nos mande una enfermedad que tú no puedas hacer nada, de resto no hay obstáculos. 

- Quiero pedirle un mensaje para toda esa gente que está trabajando en esta Venezuela de hoy, que tiene en un proyecto, un sueño como usted lo tuvo, que está luchando contra las adversidades pero tiene fe en nuestro país. ¿Usted qué les recomienda?

 -Yo le digo a mis 35 millones de compañeros de trabajo venezolanos que este es el país más hermoso del mundo, no hay otro como este, y aquí no me van a decir mañana que no hicieron nada porque no estudiaron, o porque no tienen plata, o porque tienen mala suerte, aquí desde que nacemos tenemos que hacer algo en nuestra vida por nuestro país tan hermoso. Y finaliza la entrevista diciendo, "yo desde niño comencé a hacer esto y le digo a toda mi gente venezolana que no se me quede ninguno sentadito, todos tenemos que hacer muchas cosas hermosas, no hay excusas. Solamente para hacer de nuestro país lo que queramos tenemos que tener 4 cositas nada más: la mente, el corazón y dos H mayúsculas, una de honestidad y otra de humildad, con esas cuatro vainas el que está arriba nos ayuda para lo que usted quiera". 

Agradecimiento especial a la Corporación Merideña de Turismo y Patchamama Tours por el apoyo en esta visita. 

 @eduardomonzn         

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