Se dieron el sí y
comienzan los preparativos. A continuación, una serie
de recomendaciones para tal planificación:
n Anuncio: Antes de compartir
la noticia, la pareja debe conversar ciertos acuerdos
para que la celebración sea a su gusto, y no como
quisieran sus familiares o amigos. Ambos deben decidir
qué tipo de boda quieren si grande, si íntima,
en qué fecha, a qué hora
n Corte nupcial: Este es
uno de los puntos más delicados. Todos esperan
que la mejor amiga de la novia sea su madrina de honor,
pero a veces las hermanas son la solución perfecta
para este problema
n La fecha: Designar dos
fechas, por si acaso no hay iglesia o salón para
el primer día elegido
n Llevar un diario de todo,
separado en los distintos aspectos: Iglesia, salón,
flores, torta, vestido, fotografía/video, invitaciones,
regalos/tarjetas de agradecimiento, etcétera
n El lugar de la recepción:
En lo posible debe cumplir dos requisitos: estar cerca
de donde se haya oficiado la ceremonia y tener capacidad
para acomodar a todos los invitados. Las bodas íntimas
en lugares grandes lucen tristes
n Presupuesto: En estos
tiempos hay que estar con una calculadora en mano... Anote
las cotizaciones que le vayan dando, para elegir luego
aquella que ofrezca la mejor relación calidad-precio
n Empezar a tiempo: Se
aconseja hacer todas las reservas con un año de
anticipación. El orden a seguir es el siguiente:
lugar de la ceremonia, lugar de la recepción, músicos,
fotógrafo, floristería, repostería,
video, buffet, invitaciones y, en último lugar,
todo lo que se alquila
n Lista de regalos: Escoger
si es posible dos tiendas para los distintos presupuestos,
tratando de que abarquen todo lo que la pareja puede necesitar
en el hogar
n Lo más importante:
La pareja debe seguir divirtiéndose, disfrutando
de su mutua compañía. Muchas veces, los
preparativos de la boda llegan a agobiar de tal manera
que los novios pierden todo el encanto del momento