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Pura
vanguardia
Carlos Mora es un diseñador
venezolano que apuesta por la diferencia a la hora de confeccionar
sus trajes de baño. Paulina Rubio y Eglantina Zingg son algunas
de las celebridades que los lucen con orgullo y devoción.
José Ramón Villalobos
Hace tres años, cuando Carlos Mora partió
de su Caracas natal rumbo a Miami, donde ahora vive, se fijó
una meta: vestir a los grandes y diseñar lejos para llegar
lejos. Y ya parte de esos ilustres propósitos arrojan un
balance prometedor: le diseña trajes de baño a Paulina
Rubio, Eglantina Zingg, Julieta Venegas y Carmen Electra. Paulina,
por ejemplo, ha lucido sus piezas en fotos explosivas. Pero hay
más -y quizás su bien más preciado hasta ahora-:
participó como diseñador invitado en el especial Fashionista
MTV que transmitió -en mayo pasado- desde México
ese canal de videos. Allí, acompañado por la música
en vivo de La Ley y Tiziano Ferro, deslumbró
con su colección de bañadores y demostró que
la originalidad es su gran fortaleza.
El trabajo que confecciona se resume en una
sola palabra: vanguardismo, pues su propuesta estética trasciende
y desafía al clásico traje de baño discreto
y desanimado. Lo de él es la asociación libre del
diseño, combinar colores y texturas, unir rectas y curvas
y crear asimetrías estratégicas con el fin de consentir
la silueta, estilizarla, afinarla (hasta disimular imperfecciones).
A ver: Carlos hace un pacto con la diferencia, bajo ese rótulo
sella sus piezas únicas y exclusivas. "En trajes de
baño todo está dicho, sólo hay que innovar
con las formas, bañarlos de personalidad", asoma este
caraqueño de 24 años vía telefónica
desde México, donde se encuentra invitado por MTV,
organizando un desfile que presentará en Acapulco.
Su
nueva colección
En Fashionista MTV presentó 50 piezas (junto a marcas
como Naco, Monster y Carolina K) de su más reciente colección,
compuesta por una línea bikini (su prenda de culto para hombres
y mujeres) y de trajes de baño enteros de tonalidades contrastantes.
Para este verano se juega dos cartas y así lo develó
en México: 1) modelos con cortes puros, líneas rectas
y conservadoras donde el negro protagoniza; 2) diseños más
atrevidos plenos de matices vivos y estampados floreados con formas
sugerentes: aberturas libres, asimetrías provocativas, coloreados
impactantes. Las texturas, también, hipnotizan: telas (trabaja
con lycra como material base) con estampados en relieve, mezcladas
con mallas lisas y bordados artesanales.
"Mi nuevo repertorio es vanguardista y
minimalista a la vez; con el toque étnico que caracteriza
mi trabajo. Si a ver vamos, ahora estoy mostrando en México
cuáles son mis raíces; eso me determina", describe
con seguridad. Al apreciar su última muestra, se concluye
que Mora goza de solvencia creativa para fusionar tendencias tan
particulares como la retro, la futurista, la étnica y la
ecléctica. Esa es su jugada: ampararse -sin pudores- en la
pluralidad de estilos para concebir piezas que no admiten pares.
  
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| GENIO CREATIVO |
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No
todo en la carrera de Carlos Mora ha sido romper barreras
en el diseño de trajes de baño. Cuando
vivió en Venezuela (estudió arquitectura
dos años en la Universidad Central de Venezuela
y tres años en el Instituto de Diseño
Brivil) confeccionó vestidos de novia,
produjo eventos de moda para la revista Ocean Drive
y colaboró con el fotógrafo Fran Beaufrand.
Si bien esas prácticas le concedieron seguridad,
su labor como vestuarista en la Organización
Miss Venezuela lo colmó de buenos hábitos
y de una experiencia que hoy agradece desde México:
"Fue mi gran escuela -reconoce-, allí me
formé como profesional, aprendí a ser
responsable y a manejar la disciplina. Si tengo que
hablar sobre el aporte de mi país, no dudo en
mencionar al Miss Venezuela". Y tampoco deja de
mencionar al diseñador Angel Sánchez,
a quien admira y respeta: "Es un ejemplo para mí",
confiesa.
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| La modelo y Vj venezolana
Eglantina Zingg luciendo en pasarela un bikini diseñado
por Carlos Mora |
El trikini: de
moda
Cuando se le pregunta a este inquieto diseñador sobre las
tendencias playeras, no duda en mencionar un modelo que -además
de ser uno de sus preferidos para la confección- se está
abriendo camino a la fama: el trikini, un traje de baño de
tres piezas. Este diseño no es el bikini propiamente dicho,
ni el clásico entero, es la integración de un bikini
unido por una tercera pieza que se desplaza -con aberturas, líneas
curvas y mucha libertad- desde el pecho hasta llegar a las caderas.
La característica de este diseño
tiene sus bondades, Mora lo recomienda a ojos cerrado: "Estiliza
muchísimo la figura de la mujer, la hace ver delgada, pues
es una prenda que, por la superposición y unión de
trazos, alarga el cuerpo y lo afina". Y ciertamente, en las
fotografías que hacen foco en el trikini, las chicas aparecen
con la silueta esculpida así como las diosas sensuales del
cine. Otro elemento que contribuye a esos efectos, es el uso del
color en sus diferentes combinaciones. Y vaya, finalmente, su mejor
credencial: como está pleno de hendiduras, permite un bronceado
sin muchos rastros o marcas (cosa que no sucede con el clásico).
Accesorios con vista al mar
Bien se sabe, la moda playera no sólo se nutre de bañadores.
Mora -clarísimo en eso- incorporó este año
a su colección una línea de bolsos con tejidos típicos
mexicanos elaborados a mano. Son muy evocativos y provistos de un
aura étnico-chic muy interesante. Asimismo, tiene
en su catálogo unas blusas de seda floreadas y bordadas:
"Las flores son el símbolo de mi trabajo, demarcan una
pieza, un accesorio", describe este admirador del pret a
porter francés.
Todo
sobre su estilo
¿Cómo definirías tu trabajo?
"La propuesta es innovadora. Si bien en trajes de baño
todo está creado, yo intervengo esos convencionalismos a
través del corte y las líneas, con patrones que impactan,
que comunican otra cosa, eso es importantísimo para mí.
Quienes se acercan a mis piezas lo primero que reconocen y registran
son los cortes y las formas. Además, hay mucho juego con
el color y búsqueda de contrastes. Yo me oriento hacia un
público específico: hombres y mujeres con mucha personalidad.
Por ejemplo, Paulina (Rubio) y Eglantina (Zingg) siempre me solicitan
prendas para sus sesiones de fotos".
¿Qué le sugieres a alguien
que quiera lucir tus piezas?
"Siempre aconsejo que se las prueben, para ver cómo
le queda el corte. Mis bañadores son llamativos, con estampados
y colores; de modo que por esas características es necesario
precisar, frente al espejo, cuál modelo es el más
apropiado según la anatomía, el cabello, el color
de piel. Muchos, cuando ven mis prendas, piensan que no les quedarán
bien, pero al probárselas cambian de opinión inmediatamente".
El talle mínimo gana en tus
modelos... Y ¿las gorditas?
"Me estoy abriendo a esa posibilidad para que se adapten a
todo tipo de cuerpo. Aunque en ese sentido mi diseño es muy
noble: una flaca o una gordita siempre va a lucir bien. Esa es la
clave de lo que hago: es un juego de formas, de estilos que favorecen
la figura y marcan la diferencia".
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