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Maquillaje
antifatiga
Una serie de trucos es la
clave para disimular las huellas del cansancio en la cara. Un experto
ofrece sugerencias para obtener el más reposado rostro.
Mario Aranaga
Cuando faltan horas de sueño, o cuando
el estrés se impone en el día a día, sobran
las ojeras, pesan los pies y el rostro empieza a ser habitado por
signos de cansancio. ¿Cómo combatir estos síntomas?
Por una parte, se puede hacer uso de ciertas prácticas para
consentir la piel y, por otra, se pueden aprovechar ciertas artimañas
de maquillaje para disimular esos efectos. El maquillador Luis Enrique
Urbano da a conocer buena parte de estos trucos:
La primera tarea es devolverle luz al rostro.
Para animar un poco la tez y darle algo de resplandor es bueno lavarse
la cara con duchas alternas de agua caliente y fría, lo que
ayuda a reactivar la circulación. "Las compresas de
manzanilla y de agua helada hacen milagros, y también recomiendo
enfriar las cremas reafirmantes en la nevera y colocarlas en la
cara dando ligeros masajes circulares", explica Urbano.
Importantísimo tomar mucha agua, y aplicar
las cremas hidratantes y reafirmantes después del baño,
pues cuando la piel está húmeda la absorción
es mucho más efectiva.
Si además la piel tiene un aspecto apagado,
no está de más practicar una suave exfoliación,
siempre y cuando no sea demasiado agresiva. En épocas de
estrés suele aumentar la producción de sebo de la
piel, por lo que un gesto extra en la rutina de limpieza puede mantener
algún que otro granito a raya. "Antes de hacer la exfoliación
-propone el experto- no estaría mal colocarse compresas de
agua tibia para dilatar los poros y aflojar la piel vieja; esto
potencia los efectos de la técnica". Si hay tiempo e
incluso previsión, nada como un buen autobronceador facial
para animar un poco el tono del rostro y disimular la palidez, siempre
y cuando haya tiempo suficiente para aplicarlo con cuidado, pues
en caso contrario los resultados pueden ser nefastos.
Nunca está de más un toque de
polvos dorados que, aplicados con una brocha grande sobre el centro
de la frente y lo alto de la nariz, pómulos y barbilla, proporcionan
un aire más fresco a la cara. "Eso sí -advierte
Urbano- dependiendo de la ocasión, porque si se va a estar
caminando bajo pleno sol del día, la persona puede lucir
sobremaquillada. Estas dos opciones (autobronceador o polvos dorados)
son quizás las más favorecedoras para una ocasión
en la noche o un coctel en un sitio cerrado".
Se recomienda especialmente una base de maquillaje
muy fluida y ligera o una hidratante con color; en cualquier caso,
aplicadas de forma muy discreta. Cuanto menos color es mucho mejor.
Un exceso de maquillaje puede ser más contraproducente que
beneficioso, lo que no significa que no existan maneras de disimular
un poco los evidentes estragos del agotamiento.
Mirada
viva
Los ojos suelen ser los primeros en delatar
el cansancio. Cuando se trata de reducir la hinchazón, conviene
acostarse tranquilamente durante diez minutos, con algodones empapados
en manzanilla fría, con los pies en alto, y respirar profundamente
diez veces. "Después, nada como un minimasaje de drenaje
masajeando el contorno de los ojos con las yemas de los dedos, siempre
con movimientos de adentro hacia fuera, en dirección a las
sienes. Así se reducen las bolsas ligeramente, y se activa
la circulación. Aquí juegan un papel fundamental las
cremas reafirmantes en los contornos de los ojos", señala
Urbano.
El siguiente gran aliado es el corrector
de ojeras. "No debe aplicarse directamente con los dedos, porque
al ejercer la presión con éstos se acentúan
las líneas de expresión; lo ideal es aplicarlo con
un pincel especial, ya que sus cerdas ayudan al buen desplazamiento
del corrector. Todas las casas de cosméticos tienen pinceles
pero las mujeres venezolanas no acostumbran colocarse el corrector
con el pincel sino con los dedos, lo que maltrata un tanto la piel".
Es preferible usar fórmulas muy
ligeras como los iluminadores en pincel, porque las demasiados compactas
no harán más que acentuar las evidentes líneas
de expresión. Otra opción igualmente válida
es utilizar una gota de base de maquillaje más clara. Pero
tan o más importante que el corrector es el lugar de aplicación.
Basta con iluminar esa área para que de inmediato la expresión
gane en vitalidad. El corrector no debe colocarse pegado a la base
de la pestaña, sino más bien un centímetro
por debajo, y hacia abajo para darle más luminosidad al área.
Dado que la piel de los párpados
muestra enseguida los síntomas del cansancio, se puede disimular
el enrojecimiento de los mismos extendiendo sobre el párpado
superior una capa muy fina de sombra clara, muy natural, y extenderla
siempre con un buen pincel especial para los ojos. Y nada más...
es mejor olvidarse de sombras y delineador, especialmente en tonos
muy oscuros. Lo que sí es importante es rizar las pestañas
y resaltarlas con una máscara transparente, que resulta bastante
más suave que la máscara negra tradicional. "Ahora
bien, si se trata de una persona de pestañas abundantes,
un poco de vaselina les da brillo natural", puntualiza.
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