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Efecto láser Un innovador equipo ayuda a eliminar
imperfecciones
de la piel de forma rápida, segura
y definitiva. Conozca aquí sus alcances
Carolina Quintero
Fotos: Natalia Brand
Lucir una piel impecable no es del todo posible. Se nace con una piel perfecta, pero con el paso de los años, los efectos nocivos de los rayos ultravioleta, la acción de los radicales libres, así como la falta de cuidados hace que se pierda esa cualidad. Eso, sin contar con algunas anomalías cutáneas que, aunque no implican un riesgo de vida, sorprenden a la piel para hacer de su aspecto un caudal de preocupaciones. De allí que muchas mujeres —hombres también— inicien un angustioso trajinar, entre cremas y tratamientos, por encontrar la fórmula que termine con ese problema estético que tanto afecta su imagen. Bien podría afirmarse que la cirugía es la última opción, pero resulta que, en ocasiones, más puede el miedo que la vanidad, y el anhelo por parecer agraciada se esfuma ante todo lo que implica una incisión, un bisturí, las cicatrices e interminables consultas postoperatorias.
¿Qué hacer entonces? Eso de parecer el hombre lobo, llena de vellos indeseados, es terrible; así como también lo es mostrar una piel como arañada por diminutas líneas de color violeta, o con manchas color café, que dificultan el maquillaje u obligan a esconderse eternamente bajo la ropa. No, nada que ver. Hay una opción y no es nueva. Se trata del láser, milagroso haz de luz, portador de un sinfín de aplicaciones que, en estética, hace posible las mejoras en la piel del rostro y del cuerpo, con resultados muy favorables, casi desde la primera sesión.
Ciertamente el láser es la vía más rápida, segura y confiable para acabar de un solo disparo con algunas lesiones cutáneas que son tanto un problema estético como de salud. La medicina tiene en esta tecnología a un aliado que le ayuda a corregir complicaciones donde la pericia no es suficiente. Especialidades como oftalmología, odontología, gastroenterología y traumatología, cuentan con el universo del rayo de luz. Del mismo modo, la cirugía plástica. Precisamente, con el fin de brindar una alternativa en su especialidad, el doctor Eduardo Mayorca Valery, médico cirujano plástico y reconstructivo, y director de la unidad All Laser, de la Clínica San Pablo, cuenta con uno de los equipos más sofisticados y de vanguardia del mercado internacional, el Gentle Yag Multiuso Láser-Candela. Es tecnología Nd:YAG, de pulso largo y alta energía; tiene longitud de onda de 1.064 nanómetros, lo que indica que penetra en profundidad en la piel; más un exclusivo sistema de enfriamiento, Dynamic Cooling Device, que suministra una pulverización de criógeno (gas anestésico frío) milisegundos antes del pulso del láser, reduciendo así la molestia de los tratamientos, protegiendo al máximo la piel frente al calentamiento producido, y permitiendo la utilización de energías más altas para unos resultados más eficaces.
“Este aparato es realmente innovador ya que además de ser multifuncional, me permite corregir algunas lesiones de la piel sin necesidad de hacer intervenciones quirúrgicas, es decir, es una tecnología no invasiva; no hay que colocar anestesia local —a excepción de casos especiales— por el dispositivo de enfriamiento que tiene; no hay que aplicar cremas; ni tampoco prescribir medicamentos antes y después del tratamiento. Es simplemente una praxis de consultorio y de pocas sesiones. En algunos cuadros clínicos mi especialidad era limitante, y con este equipo, que es únicamente para uso dermatológico, puedo resolver un sinfín de problemas y lesiones que suelen manifestarse en la piel”. Ni un pelo a la vista
Refiere el especialista que este láser es muy efectivo para lograr depilaciones en forma definitiva, en 4 ó 6 sesiones, a diferencia de IPL ó luz pulsada, para la que se necesitan entre 10 y 12. Igualmente proporciona comodidad al paciente, al disparar primero el gas de enfriamiento y luego la luz, la cual pasa en milisegundos, una velocidad tan rápida que apenas se siente, “es como un golpe de liguita”, afirma. “Es un procedimiento sencillo y no doloroso gracias al sistema de vaporización de los folículos pilosos; mediante la termólisis de éstos en las primeras fases de crecimiento del vello . Sin embargo, no elimina aquellos que están en reposo, porque no tienen pigmento. A su vez, este equipo, aprobado por la FDA, puede ser usado en pieles de raza negra y bronceadas. Esto es importante, ya que el láser es lo suficientemente potente para atacar el folículo sin alterar o quemar la piel que le rodea, es decir, reconoce la melanina del vello, más no la de la piel”. No obstante, el láser no depila los vellos rubios. En estos casos, se recomienda un medicamento que oscurece el vello tras la exposición solar para luego proceder con la depilación.
De libre circulación
El tipo de alimentación, la falta de ejercicio, la edad, los cambios hormonales e incluso los factores genéticos causan algunas lesiones en la piel como las telangiectasias, dilataciones venosas faciales y corporales de 1mm de diámetro; los hemangiomas, tumores vasculares congénitos; y las várices superficiales, de 3mm. El tratamiento de todas ellas con cirugía plástica es casi imposible debido a que no se inyectan. En ese sentido, indica el galeno, con la unidad láser Gentle Yag, estas lesiones pueden mejorarse en su totalidad, en un número de sesiones que varía según el caso a tratar, y sin dejar secuelas. El procedimiento tampoco es doloroso y consiste, según explica, en que el láser penetra la piel, sin lesionarla, atraído por la hemoglobina de la sangre, afectando directamente a la lesión sin alterar los tejidos que la rodean. En ocasiones, apunta, podría efectuarse un retoque al mes y medio para mejorar los resultados.
Sin rastro
Pasada la cuenta cronológica, léntigos y manchas solares sombrean el rostro para recordar los abusos solares cometidos en el pasado. De igual forma aparecen las hiperpigmentaciones, manchas “café con leche”; el lentigo senil y la queratosis. “Estas deben ser evaluadas previamente con un test que oriente si es necesario aplicar el láser, prescribir algún medicamento tópico, o combinar ambos métodos”, señala. De eliminarse con el rayo de luz, el tratamiento consiste en fragmentar las partículas de melanina, quedando una pequeña y fina costra que no debe removerse para evitar marcas, y que en pocos días desaparece, revelando una piel de aspecto normal. Después, se debe aplicar un protector solar.
Eterna juventud
Para quienes ya tienen 50 años y no quieran inyectarse botox u opten por retrasar la cirugía plástica o “lifting”, el láser mejora sustancialmente la epidermis. ¿Cómo lo hace? Describe el cirujano que el tratamiento se realiza en una sesión, haciendo unos tres pases o “barridos” de láser por todo el rostro y el cuello. Este penetra hasta la dermis para inducir la formación de colágeno endógeno, es decir, de la misma persona. Al cabo de dos meses, la piel se verá lisa, mucho más uniforme, como estirada, es lo que se conoce como el efecto skin tightening.
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