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Efecto
cojín
Las patas de gallo, las líneas
del entrecejo y las transversales alrededor de la boca —código de barra— no saben ni de tiempo ni de sexo. Sin avisar, marcan el
rostro anunciando que el envejecimiento es un hecho. Para evitar pasar por el quirófano o someterse al botox y a las inyecciones de relleno, los laboratorios de belleza se colocan a la vanguardia en la creación de cosméticos realmente innovadores. Lo más reciente son las cremas de tratamiento redensificador que aseguran atenuar y minimizar las líneas de expresión sin perder el gesto natural. Son cremas que al tiempo que hidratan, trabajan sobre el colágeno natural de la piel para reforzar, calmar
y “redensificar o retexturizar” la piel. Resultado: piel lisa, suave
y tersa. Poco a poco se difuminan las finas líneas, se rellenan desde el interior. Es la promesa de una piel luminosa, resplandeciente, más joven. |