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Daniela Benaim: “La moda como objeto de desecho ha producido mucho daño en el mundo”

La estilista y directora creativa venezolana fue favorecida con una beca del grupo francés LVMH

  • Diario El Universal

22/03/2019 05:00 am

                                                                                                 Alejandro Celedón Mendoza 
                                                                                                    Especial para El Universal

Difícilmente alguien después de escucharla, de leer sus textos o de apreciar su trabajo como estilista de moda y directora creativa para firmas como Constanza Oquendo, YB Pret at Porter y by Efraín Mogollón, pudiera seguir acusando a la moda de industria banal. 

“La ropa es utilitaria, la necesitamos todos los días, pero también sirve para definirnos, para mostrar quienes somos”, asegura, vía telefónica desde Londres, la comunicadora social venezolana Daniela Benaim.

Ella integra el selecto y reducido grupo de jóvenes favorecidos, apenas cinco, por las becas Gran Prix y su programa “Sostenibilidad e innovación en el lujo - Fomentando la creatividad”, que otorga el grupo francés LVMH, el emporio del lujo cuyo portafolio de marcas incluye a Louis Vuitton, Christian Dior, Moët & Chandon, Bvlgari y Krug, entre otras, en apoyo a estudiantes inscritos en la escuela Central Saint Martins de la University of the Arts London, considerada el mejor centro de formación en diseño no solo del Reino Unido sino del mundo, del que han egresado talentos como Stella McCartney, Paul Smith, John Galliano y Alexander McQueen.

Autodidacta del mundo de la moda, al que le ha dedicado muchas horas de estudio y reflexión, Benaim es graduada suma cum laude en la Universidad Monteávila, donde ejerció como docente, creando incluso la electiva Comunicación de moda; colaboradora de las revistas Etiqueta, Velvet, Luster Magazine, Club Magazine y Estampas, el año pasado fue editora invitada de la edición aniversario dedicada al emprendimiento en moda, organiza desde 2015 Retazos Caracas, proyecto en el que diseñadores reforman ropa de segunda mano y cuyos desfiles recaban fondos para diversas causas sociales; fue así como se acercó a la moda sustentable, descubriendo el camino que quería transitar y que la llevó hasta donde está.

La moda más allá de las temporadas

Conocedora de los ires y venires de una industria tan creativa como vertiginosa, reflexiona acerca de su situación actual: “el problema es el ritmo que ha tomado el mundo de la moda, en el que se compra una prenda hoy para desecharla la temporada siguiente. 

Creo que deberíamos pensar más lo que compramos, en la calidad, en piezas que se sostengan en el tiempo y no se vinculen tanto a las tendencias. La moda como objeto de desecho ha producido mucho daño en el mundo. A mí me gusta promover la reflexión y la conciencia, por ahí es a donde me quiero ir”, enfatiza.

Parte de esas reflexiones fueron las que plasmó en el portafolio sobre moda sustentable que presentó ante el jurado calificador de la beca, que evaluó sus méritos académicos y dificultades económicas, entre las que incluyó la complicada situación venezolana.

Días después de una entrevista que debió ser presencial, pero que a ella le permitieron hacer vía Skype, recibió por correo electrónico la confirmación: “me llegó justo cuando estaba en una zona de pésima señal en Caracas, no podía abrirlo y tuve que llamar a mi mamá para que lo hiciera, a los minutos me llamó llorando de alegría para darme la noticia”, rememora todavía emocionada.

Así culminó un proceso que le llevó meses y al que calificó de “rudo”, dada la cantidad de entrevistas, portafolios, ensayos y anteproyectos de tesis que demandaron su esfuerzo porque aplicó a varias carreras, hasta ser admitida en la maestría Comunicación de Moda, siendo la única hispana del grupo, escogiendo luego la especialización Fashion Image.

“Soy de letras pero también de imágenes”, explica, “elegí esta opción porque sentí que todo fluyó mejor, hubo mucha empatía con el director; me permitirá entrar rápido al mercado laboral y además es más rentable”.

Con casi dos meses de clases, asegura sentirse plena y feliz: “Es un gran privilegio, yo todavía no me lo creo. Estoy rodeada de gente y profesores que me hacen sentir que no sé nada. Mi prioridad es crecer, aprovechar todos los recursos que tengo a mi alcance, desde estudios para imprimir en 3D hasta bibliotecas con todos los libros, revistas y películas que te puedas imaginar. También conocer gente, hacer redes”.

Su meta, al graduarse en diciembre, es conseguir un buen trabajo en la industria, de ser posible en Londres. Mientras ese momento llega, continuará su proceso de formación para profundizar en lo que llama meta moda: mostrar el proceso creativo detrás de las imágenes que recogen el quehacer de los diseñadores.

“Las personas las ven y las desechan sin tomar en cuenta lo que implicó hacerlas, la investigación, la conceptualización. Es importante revelar las costuras de las imágenes”, puntualizó.

Recuadro Lujo y sostenibilidad

Desde el 2017 la estrecha relación entre la escuela Central Saint Martins y el grupo LVMH se intensificó al sumar a las becas Grand Prix el programa Sustainability & Innovation in Luxury| Fostering Creativity, que ofrece talleres, proyectos y otros eventos para acercar a los alumnos a la sostenibilidad y la innovación en el lujo; así como promover la creación de soluciones para abordar el desarrollo sostenible y la innovación. Estas es la primera vez que incluyen a una estudiante de Comunicación de moda, antes estaba reservada solo a diseñadores.

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