Buena compañía
Mejor que el de los corazones solitarios del sargento Pimienta, el Club de solteros, viudos y divoricados propone ponerle
salero a la vida de los que buscan a su media naranja
Verónica Pérez Peña
Isabel Goite tiene 30 años. Es una mujer independiente con dos posgrados, solvente económicamente, de buenos sentimientos, inteligente, alta, delgada, y con unos expresivos ojos marrones. Hace ya tres años que no tiene ninguna relación que no pase de un mes, de un par de copas o de un 'mejor déjalo así porque sé por dónde vienes'. "Es complicado establecer una relación hoy día, sobre todo a medida que creces, porque estableces rutinas, sabes mejor lo que quieres y lo que no, y te vuelves más exigente, pero sobre todo es que maduras emocionalmente", dice Isabel.
Esta reflexión en la actualidad la hacen muchos adultos jóvenes quienes están en la edad que la sociedad considera como apropiada para establecer una relación; sin embargo el problema para todos es precisamente ese, las relaciones. Para darles un impulso, Oceanía Bohórquez concibió la idea del Club de solteros, viudos y divorciados. Esta iniciativa, que en poco tiempo ha alcanzado mucho éxito, propicia encuentros y eventos entre personas no comprometidas que buscan relacionarse con otros más allá de su círculo cercano, obteniendo nuevas posibilidades de amistad y tal vez, de pareja.
"Vimos que en el mercado nacional hacia falta una iniciativa que brindara no sólo la posibilidad de amistades, como un club de solteros, sino de sanar heridas, de generar autoestima. Nos rodeamos de un grupo interesante de psicólogos, psiquiatras, sexólogos y motivadores que nos apoyan dando charlas y talleres, aparte de las actividades como reuniones, salidas al teatro e inclusive, viajes. La gente no sólo busca diversión, busca algo más allá que tiene que ver con el crecimiento personal; allí está el éxito del Club" expresó Bohór-quez, gerente general de la asociación, que lleva 10 años en el mercado internacional.
Para ingresar al club se debe pagar mensualmente una muy módica suma de dinero que brinda la posibilidad de un encuentro semanal. Luego, el asistente es entrevistado por un grupo de profesionales para detectar sus características psicológicas, sociales y culturales. Esto evita cualquier tipo de situación incómoda dentro del club y mantiene su reputación. La idea es proveer a los inscritos de diversión en un ambiente de madurez y seguridad. Los miembros más jóvenes tienen 25 años en adelante y no hay límite de edad.
No sólo para ellas
"Yo creo que conocer gente no es difícil. Hoy en día lo puedes hacer por Internet, en la calle, en sitios nocturnos; pero pienso que la gente de mi edad, entre 30 y 40 años, está buscando relaciones estables, si es que no la han tenido o han fracasado en anteriores oportunidades; están en la etapa de la familia, de consolidar muchas cosas socialmente y a veces no es fácil", dice Gustavo Gutiérrez, productor de televisión de 37 años, quien ha vivido dos divorcios.

Explica Bohórquez que la asistencia de hombres ha aumentado progresivamente debido a que la posibilidad de hallar una "persona seria", que quiera crecer y formar pareja se reduce cada vez más, porque finalmente -según explican los caballeros miembros del club- una persona para "pasar el rato" se consigue en cualquier parte, pero encontrar un pareja puede llegar a ser cuesta arriba.
Lejos de pensar que el Club de solteros, viudos y divorciados es un lugar "de perdedores", la asociación está conformada por altos profesionales, de buen perfil no sólo intelectual sino físico. "Hay muchas mujeres hermosas y hombres muy atractivos. La gente puede llegar a creer que se está soltero o solo por no cumplir con los estándares de 'bonitos', pero las personas no tienen pareja por otros motivos ajenos a esto", expone la encargada de la iniciativa, quien exhorta a todos los que buscan buenas amistades y/o pareja a vivir la experiencia del club.
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