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Caracas, sábado 16 de junio de 2007   

Bogotá
en
72 horas

Si sólo dispone
de tres días para conocer la capital colombiana
le proponemos
un periplo por
los lugares emblemáticos
de la ciudad

Adriana Gibbs. Bogotá. Enviada especial

Puede saludarle muy nublada en la mañana y, luego, sorprenderle con su luz en la tarde de merienda. O viceversa: puede amanecer de solecito y despedirse de gris y agua. En el día es sobria y trabajadora; en las noches, divertida y rumbera. Así de cambiante y temperamental es Bogotá. A veces rigurosa, a veces disipada. Podría decirse que es una mujer: imposible predecirla, imposible descifrarla con pocas palabras, imposible de abarcar. Ella se resiste a la brevedad y el apuro, pero no deja de dispensar sus gracias, así se le visite por poco tiempo.

La ciudad vecina —llegar allí en avión tarda apenas hora y media— puede ser encantador destino un fin de semana de esos que llamamos largos. Viajar a Bogotá un jueves a final de la tarde y regresar el domingo; un paseo para aproximarse a ella y degustarla un tanto. 

Data del 6 de agosto de 1538. Cuando el español Gonzalo Jiménez de Quesada fundó la ciudad que más tarde se convertiría en la capital de la Nueva Granada, probablemente no intuyó lo grande y próspera que llegaría a ser 400 años más tarde. Podría decirse que el tiempo le ha sentado bien. O, mejor dicho, los más recientes años en los que ha sido sensiblemente remozada. No es gratuito que haya sido designada Capital Mundial del Libro 2007, Capital Iberomericana de la Cultura 2007, y haya recibido el Premio León de Oro Bienal de Venecia, otorgado por la X Bienal de Arquitectura de Venecia. “Se trata de un reconocimiento entregado a una ciudad inteligente, que mira el futuro de un modo serio y que, a pesar de tener problemas de pobreza y violencia, ha logrado demostrar un renacimiento que la ha convertido en un ejemplo para el mundo”, argumentó Richard Burdett, director de dicha bienal.

Ciertamente, en los últimos 15 años Bogotá se ha transformado visiblemente.
La ciudad, antes conocida por sus altas tasas de criminalidad, su tránsito congestionado y una débil cultura ciudadana es ahora una de las más organizadas y limpias de Latinoamérica. Posee los encantos de una urbe moderna: una sólida diversidad cultural, lugares pintorescos con reminiscencias coloniales, una apropiada selección de bares, restaurantes, centros comerciales, templos y museos que recogen lo mejor de las raíces precolombinas.  Ahora bien, sin más loas volvamos al principio. Usted está en Bogotá y dispone de tres días para indagar. Aquí uno de los tantos itinerarios posibles.

Primer día
Cerro de Monserrate

Que allí se está más cerca de las estrellas.Y es que una de las características
que hace de Bogotá una ciudad particulares su altura. La llaman El balcón
de los Andes debido a que se localiza sobre el altiplano y a que ofrece
a los visitantes vistas espectaculares, especialmente, en Monserrate.
Desde diversos puntos de la ciudad uno se topa con ese cerro que,
desde sus 3.152 metros mira a la capital colombiana. Se recomienda al viajero
que su primera salida sea hacia acá para que pueda apreciar la magnitud,
los contrastes y toda la variedad que la ciudad tiene para ofrecerle. Hay allí un santuario que visitan peregrinos y viajeros. No pocos creyentes suben hasta allá por los escalones mientras que los visitantes suelen optar por dos maneras: en funicular, un pequeño tren de parsimonioso andar; y en el aire por teleférico.
Allá, además del santuario hay un mirador para gozarse una espectacular vista panorámica desde el cielo, y también hay diversas opciones gastronómicas.


 

El trasmilenio, sistema
de buses articulados,
comunica los distintos
sectores de la ciudad

 


Foto: www.transmilenio.gov.co

 



Subir en teleférico al santuario
de Monserrate, acercarse
más al frío y ver desde
esas alturas a Bogotá

 

 

Foto: Archivo

La Candelaria
y sus alrededores


Luego resulta muy grato dar un paseo
a pie por el centro histórico de la ciudad
y sus alrededores. Está bien cerca
de Monserrate. La arquitectura colonial
se conserva en algunos sectores del
centro, especialmente en La Candelaria
y La Catedral, donde aún se mantiene
el aire de la Colonia y de los inicios
de la República en vistosas edificaciones
de índole institucional, religiosa y doméstica. La caminata le llevará a casas del siglo XVII hasta comienzos del siglo XX, una muestra de la arquitectura santafereña en el período colonial. Se propone este recorrido: Plazoleta del Chorro de Quevedo, Universidad Externado de Colombia, Iglesia la Candelaria, Biblioteca
Luis Angel Arango, Teatro Colon, Museo de Arte Colonial, Colegio
de San Bartolomé y la Plazoleta de Cuervo.

No dejar pasar la plaza de Bolívar, enmarcada en los distintos costados por edificaciones de estilo arquitectónico muy variado: Al sur el Capitolio o Congreso de la República, de estilo griego; al norte el Palacio de Justicia; al oriente la Catedral Primada, la Capilla del Sagrario y el Palacio Cardenalicio; y al occidente la Alcaldía Mayor, de estilo francés, considerada toda una joya arquitectónica.

Dos imperdibles

En el paseo por el centro histórico —para ser más exactos en la calle 16, No 5-41— se encontrará con el Museo del Oro. Dicen —y con razón— que es el más importante en su género. Allí están más de 30.000 piezas de oro de la mayoría de las culturas precolombinas de Colombia: Tairona, Sinú, Quimbaya, Tolima, Tumaco, Cauca y Tierradentro, entre otras. De todos estos espacios uno de los más visitados es el Salón Dorado, por la puesta en escena e iluminación en torno a casi 8.000 piezas.

Y en la calle 11, No. 4-41, está el Museo Botero, donde se pueden apreciar más de 200 obras —85 de distintos artistas— y el resto del propio Botero. Todas fueron donadas por el artista: una estupenda colección en una cálida casa. Un dato: los días domingo el precio de entrada a ambos lugares tiene buen descuento.

Parque de la 93

Hacia final de la tarde probablemente cuerpo y espíritu acusen cierto cansancio.
Si el ánimo más bien transita en una onda zen, puede ser buena idea ir hacia
el Parque de la 93. Suele ser frecuentado en la noche y tiene restaurantes
de variadas propuestas gastronómicas, donde puede tomarse unos tragos,
picar o comer. Estos restaurantes y bares se ubican en torno al parque.

Un dato: cerca de este lugar está la Zona Rosa, centro nocturno de la bohemia bogotana, y muy cerca están dos de los centros comerciales más afamados:
el Centro Andino y el Atlantis Plaza.

Segundo día
Maloka

Para jóvenes y niños este lugar
es una aventura del conocimiento. Maloka es un centro interactivo
de ciencia y tecnología con salas de exposiciones y un cine de pantalla gigante. Son diez
salas de exhibiciones interactivas en diversos temas: universo,
la vida, el ser humano, la electricidad, la biodiversidad
y la ciudad, entre otros. Está ubicado en Ciudad Salitre.



Vendedores
de flores


En no pocas calles y avenidas hay hermosos puestos de flores. Pasearse por su colorido, detenerse en esos aromas. Esta es la invitación. Y si quiere más vaya a la calle 57, donde está el jardín Botánico y se puede apreciar una muestra completa de la flora andina, que incluye especies ya extinguidas.

Un canelazo
en la Calera


Tomar vía a la Calera es una suerte de pequeño viaje por las colinas. Partiendo por el empalme de la calle 84 hacia el oriente de Bogotá, y a tan sólo 15 kilómetros, se llega a este municipio. Desde la carretera que conduce al lugar hay varios miradores donde se ven espléndidas vistas de la ciudad. Allí pasean los ciclistas, allí van los enamorados, allí van los amigos.  Hay restaurantes y discotecas a la vereda del camino. Y también hay unos cafés encantadores, en los que uno no se toma precisamente un café, sino más bien un canelazo, sabroso licor para distraer el frío y las alturas.

Noche en Andrés
Carne de Res


No es exagerado decir que quien vaya
a Bogotá y no conozca este sitio, no ha
ido a Bogotá. Lugar para la rumba, para
el ajiaco y la fritanga. Lugar para el baile. Este autodenominado “restaurante-bailadero” es, sencillamente, maravilloso. Tiene unas dimensiones realmente impresionantes, pero la organizada logística de su personal logra darle al visitante
la sensación de estar bien atendido.
No hay palabra que describa exactamente
la atmósfera del lugar, pero sí esta imagen: Allí Pedro Almodóvar estaría
cómodo y a sus anchas.



El, sin titubeo,  lo celebraría muchísimo.
Si quiere algunas pistas puede echar
un vistazo en su site: www.andrescarnederes.com. Allí la noche será larga y, con seguridad,
se le parecerá a la alegría.

 

 

 

Tercer día
Usaquén en domingo

Este lugar tiene los aires
de El Hatillo caraqueño,
pero mucho más grande,
más encantador, más arriesgado
en su visual. Recuerda también
al barrio de San Telmo,
en Buenos Aires. Usaquén
otrora fue municipio circundante
a Bogotá, y ahora está integrado
al distrito. Calles angostas,
viejas mansiones de finales
del siglo XIX y principios
del XX. En este sector
hay anticuarios, cafés,
salones para tomar el té, restaurantes.

Los domingos son para ir allí. Vagabundear por el mercado
de las Pulgas, o el de los
Toldos de San Pelayo
—los dos son divinos—
pasear en torno a la iglesia
de Santa Bárbara, donde suelen reunirse cuentacuentos, artesanos, juglares, acróbatas. Una de las mejores expresiones de la bohemia bogotana.
A todo viaje le llega el momento de la despedida. Ir a Usaquén puede
ser una manera de celebrar, incluso, el adiós.

A saber

›› El Aeropuerto Internacional El Dorado está ubicado a 11 kilómetros del centro de la ciudad. Operan 26 aerolíneas. Semanalmente salen más de 260 vuelos internacionales. Como novedad la línea LAN inauguró la ruta diaria Caracas-Bogotá-Caracas. Los horarios son buenos: Parte de Caracas  a las 6:40 pm llegando a Bogotá a las 7:35 pm (hora Bogotá). El retorno es a las 4:20 pm y la llegada es a las 7:15 pm (hora Caracas).

›› Bogotá es una de las ciudades capitales de mayor altitud en el globo. Esto, sumado a su posición geográfica, incide en un clima fresco durante todo el año. La recomendación: llevar una buena chaqueta sea invierno (períodos de lluvia en marzo, abril, mayo, octubre, noviembre y diciembre) o sea verano (enero, febrero, junio, julio, agosto y septiembre).

›› En Bogotá es muy fácil orientarse si se toma como referencia el hecho de que las vías se clasifican en calles y carreras. Las carreras se orientan en el sentido Sur-Norte y se numeran hacia abajo, o sea, de oriente a occidente. Por su parte, el trazo de las calles va de este a oeste.

 
A la carta

›› Hay muchas opciones de hoteles y a distintos costos. En Colombia la cadena Royal goza de buena reputación. En la capital colombiana hay dos con privilegiada ubicación,
el Bogotá Royal y el Bohéme Royal. Web: www.hotelesroyal.com

›› Buses cubren en sus recorridos casi toda la ciudad. El servicio de taxis es ágil y bastante económico —sobre todo si se compara con los costos aquí en Venezuela—
La tarifa depende de las distancias marcadas por el taxímetro. Y está también el sistema Transmilenio, una suerte de metro, pero no subterráneo, que ha ayudado a descongestionar la ciudad. Se trata de corredores viales o canales exclusivos
para este transporte.

›› El Festival Iberoamericano de Teatro, la temporada de ópera y zarzuela, los festivales de Cine de Bogotá, Rock al parque y la Feria del Libro son algunos de los atractivos en su agenda cultural.

 

Señas

Proexport Colombia. Calle 28, No 13ª-15.
www.proexport.com.co

 
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