Dígale adiós
al cigarrillo
Un nuevo tratamiento
aprobado
ya en Estados
Unidos y Europa
ayuda a ponerle
fin a la dependencia
de la nicotina.
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Se trata de la adicción más difícil de superar. La dependencia de la nicotina
hace que quien la padezca vea deteriorado su organismo con daños que
son irreversibles. Los fumadores, en su mayoría, están conscientes de esta
realidad y, año tras año, luchan contra la tentación. El tratamiento más reciente
para superar el tabaquismo —luego de casi una década sin novedades
en el mercado— tiene algunos años de prueba en Estados Unidos, Europa, México y Argentina, entre muchos otros países, y fue finalmente aprobado
por la FDA en mayo de 2006 para su comercialización en territorio estadounidense —en Europa acaba de ser aprobado hace unos meses.
Se está hablando de la droga vareniclina, una molécula
de prescripción, libre de nicotina, diseñada para activar,
de forma parcial, los receptores de esta sustancia
en el cerebro, reduciendo así la intensidad del deseo
de fumar y los síntomas de abstinencia. Juan Márquez, director médico de Pfizer en Venezuela, explicó
que la molécula es, farmacológicamente, un agonista
parcial de los receptores nicotínicos alfa 4 beta 2,
que ayuda al paciente a dejar el hábito sin sufrir
los síntomas del abandono.
La dependencia tan fuerte a la nicotina se debe
a que cuando esta sustancia llega al cerebro se activan las vías neuronales del placer —los receptores nicotínicos envían el mensaje
de liberar dopamina, sustancia que proporciona la sensación gratificante.
Pero estos efectos cesan muy pronto y, rápidamente, surge el deseo de volver
a fumar. Si no se enciende otro cigarrillo aparecerá, inevitablemente, el síndrome de abstinencia. El nuevo medicamento permitiría mantener la sensación de
placer ya que en cierta forma “remeda” los efectos de la nicotina. Además,
también bloquea la acción de la propia nicotina, por lo que si se fuma durante
el tratamiento de vareniclina, se puede disminuir esa sensación de satisfacción.
Márquez explica que el fármaco es una pieza —angular, por supuesto—
de un programa de tratamiento más completo que comprende a la vez ayuda psicológica y psiquiátrica a través del uso de técnicas conductuales y el soporte
de una línea 800 para poder hacer realidad el deseo de dejar de fumar.
El plan de apoyo es muy moderno y el paciente participa activamente en él, inclusive a través de Internet o el celular.
Márquez comenta que “los costos del tratamiento no superan los gastos que acarrea el tabaquismo en la persona. Se espera que después de los primeros
seis meses, que son los más críticos, entre 40 y 50% erradique el hábito,
y si ocurren recaídas posteriores, con el programa de apoyo se podrá
retomar el tratamiento para acabar con esa enfermedad”.
“Este aporte en la lucha por erradicar el tabaquismo es de gran importancia,
ya que el cigarrillo va a matar, casi con seguridad, a la mitad de las personas
que fuman por complicaciones asociadas. De cada diez muertes de adultos,
una está relacionada con el cigarrillo. A lo largo del siglo 21 se estima que
morirán mil millones de personas por causas relacionadas con el hábito
de fumar”, señala el experto.
“Más que un hábito debe verse como una enfermedad, con consecuencias catastróficas para la humanidad. Pero para poder lograr el objetivo debe
haber un deseo en la persona de dejar de fumar, pues en esto el tema
clave es la disposición”, agrega.
Por protocolos legales se está a la espera del novedoso tratamiento
en Venezuela, cuya aprobación es inminente, por lo que en unos meses
estará disponible con el nombre comercial de Champix.
Otras terapias
Hasta la actualidad, se han aplicado otros métodos para acabar con la dependencia
de la nicotina que van desde
el uso de la propia nicotina
hasta la ayuda psicológica,
con refuerzos en tratamientos naturistas.
Los parches de nicotina
ofrecen una liberación
constante de la sustancia, mientras que el chicle se asemeja más a las fluctuaciones de concentración de nicotina en sangre que ocasiona fumar.
La idea es desacostumbrarse paulatinamente mientas se reducen los síntomas
de abstinencia y se libera al organismo del nocivo humo. También existen aerosoles o inhaladores de nicotina que actúan más rápidamente.
Son tratamientos de prescripción.
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La ayuda psicológica facilita la ruptura de los hábitos de conducta del fumador.
Se establecen objetivos y se aplican técnicas de autocontrol para afrontar
la abstinencia y las posibles recaídas. Las recetas farmacológicas o antidepresivos buscan aumentar los niveles de dopamina y noradrenalina, aunque causan efectos secundarios.
También se ha recurrido a técnicas alternativas como la hipnosis, el yoga
y la acupuntura, que actúan como estímulos del inconsciente y reorientan
la energía, asociando el hábito con una sensación desagradable. A nivel
naturista los preparados homeopáticos y desintoxicantes hechos con plantas ayudan al drenaje del pulmón y a la limpieza del organismo en general.
Una dieta balanceada, el consumo de frutas y vegetales que ayuden a una limpieza natural del organismo y beber grandes cantidades de agua,
son parte de todos los tratamientos que se escogen con el fin de acabar con
el tabaquismo.
Medidas legales
La falta de medidas reguladoras facilitó durante años el incremento del consumo de tabaco, ocasionando un aumento alarmante en las enfermedades asociadas. Al convertirse en un problema de salud pública, los gobiernos comenzaron a planificar su control. En 2003 la Organización Mundial de la Salud aprobó el Convenio Marco para el Control del Taba-co, movidos por las más de cinco millones de muertes al año relacionadas con el consumo del cigarrillo.
La medida intenta proteger a las poblaciones de la exposición a publicidad de tabaco, informar claramente acerca de las consecuencias en la salud, evitar la concentración de humo de tabaco en lugares cerrados y la restricción de venta
a menores. El rechazo social a los fumadores se vio fortalecido con la aplicación de esta ley en todo el mundo, haciendo valer su derecho a respirar aire
saludable por parte de quienes no fuman.
| Síntomas de abstinencia |
›› Psicológicos: Deseo urgente de fumar, irritabilidad, desaliento o ira, dificultad
para concentrarse, alegría desmedida, ansiedad, reducción de memoria
a corto plazo, impaciencia.
›› Físicos: Mareos, cansancio, temblores, aumento del apetito y peso, sudoración,
dolor de cabeza, trastornos del sueño, disminución de las capacidades psicomotoras, aumento de la temperatura corporal, disminución del ritmo cardíaco y de la presión arterial. |
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| Tabaquismo arraigado |
›› Razones para dejarlo: Tos matinal, cansancio al subir una escalera, sensación
de ahogo al hacer cualquier esfuerzo físico, deseo de vivir más años y vivirlos mejor, respetar el aire de los demás, entre ellos niños, ancianos, embarazadas y enfermos, reducir las posibilidades de sufrir un ataque al corazón, una embolia o algún tipo de cáncer, envejecimiento prematuro de la piel, recuperar el color de los dientes y el buen aliento, tener una casa y carro que huelan bien, el aroma de la ropa, cabello y piel,
el ejemplo que se deja en los niños y un dinerito extra que se puede gastar
en otras cosas.
›› Sin vuelta atrás: Resulta obligatorio dejar de fumar cuando se ha llegado al punto
se ser hospitalizado como consecuencia, de alguna manera, del tabaquismo, debido
a enfermedades cardíacas, pulmonares, complicaciones de la diabetes o algún
tipo de cáncer. No es necesario esperar tanto. |
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| Consideraciones de interés |
Los efectos secundarios más comunes asociados al consumo de vareniclina son náuseas, alteraciones del sueño y constipación. Pero son las primeras las más frecuentes y molestas, ya que se presentan en 30 % de quienes inician el tratamiento. En los estudios se encontró que la mayoría de los afectados por náuseas consideraron que la molestia era de una intensidad tolerable o moderada. Este medicamento sólo debe ser usado con prescripción médica y es para mayores de edad. De igual manera, no es recomendable para personas con problemas en los riñones ni para mujeres embarazadas, pues no existen estudios sobre sus consecuencias en el feto. |
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