
Las antiguas culturas usaban el poder del olor para sanar. Trabajaban con las fragancias de aceites, hierbas, flores
e inciensos. La ciencia moderna está descubriendo el valor
de estas prácticas. La aromaterapia está siendo utilizada en pacientes con insomnio, ansiedad, fobias, ataques de pánico, depresión, náuseas, problemas de espalda, migrañas y
bulimia. Los olores de los inciensos pueden ser una poderosa medicina natural.