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Trastornos digestivos
Malestar cotidiano
Esa pesadez que siente al comer mucho o la sensación de ardor en el pecho que se genera en la noche luego de una cena más fuerte de lo normal pueden constituir un problema a nivel estomacal. Entérese de datos importantes.
Aimara Cañizales Garmendia
Jueves por la noche. Ana tiene ganas de compartir con sus amigas. En eso suena el teléfono. Al otro lado una voz que la invita a salir para cenar y tomarse algo. Ya en el sitio comienzan a beber unos cuantos tragos y a golpe de 11 p.m. deciden comerse un buen plato de carne con puré de papas y vegetales. Por supuesto el postre no puede faltar. Luego, tras el cansancio de la jornada diaria y el efecto de la comida deciden irse a casa. Ana cae "como un plomo" en su cama, pero a golpe de 3 a.m. se despierta a causa de un fuerte dolor de estómago y una acidez que no la deja dormir. Esto fue causado por sus hábitos alimentarios y reforzado por la salida de esa noche. Al parecer Ana sufre de un trastorno digestivo, nada grave, pero que debe tratarse con su médico de confianza.
Cuando se habla de trastornos digestivos se piensa en todas aquellas molestias que implican al estómago y todos los órganos que con él trabajan a la hora de la digestión y que llevan consigo síntomas como acidez, náuseas, sensación de llenura, gases, etc. Definirlo completo en un solo concepto es difícil, pues podría abarcarse todo un libro de gastroenterología. Por eso es preferible hablar, tal como lo afirma el gastroenterólogo Manuel Felipe García Rodríguez, de los motivos de consulta más frecuentes en Venezuela, a saber: Trastornos del ritmo evacuatorio (diarreas y estreñimiento) y dispepsia (malestar digestivo no asociado a cambios en las evacuaciones).
Los más comunes
Existen diversos tipos de malestares digestivos. Sin embargo algunos suelen ser más frecuentes entre la población. Aquí la lista.
•Diarreas: No son más que un aumento en la frecuencia de deposiciones (más de tres diarias) acompañado de una disminución de la consistencia de éstas. Pueden ser virales (donde los rotavirus y adenovirus suelen ser muy nombrados), bacterianas (donde resaltan la shigella, salmonella y proteus entre las causantes) y finalmente, son importantes también las parasitarias, en las que se oyen frecuentemente nombres como giardias, tenias, ascaris y otros pequeños gusanos que puede producirlas.
Tal como indica el entrevistado, este tipo de trastornos "son predominantemente estacionales (más frecuentes en la época de lluvias) y están relacionadas estrechamente con los hábitos de limpieza, por lo cual tienen una marcada selectividad socioeconómica, siendo más predominantes en los sectores más desposeídos". De igual forma, los estados de ansiedad y estrés pueden desencadenar fácilmente en un trastorno digestivo de este tipo. Las diarreas en su mayoría son tratables, por lo general varias son autolimitadas, otras susceptibles frente a los antibióticos y antiparasitarios.
Los síntomas más reconocibles son el aumento en el número de deposiciones y la disminución de la consistencia. Igualmente pueden asociarse con la presencia de fiebre, intolerancia a la comida, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Si suele ser más fuerte de lo normal, la persona puede llegar a sufrir deshidratación.
El tratamiento va a depender del diagnóstico y de la severidad del caso. Si es leve basta con administrar abundantes líquidos en la misma casa del paciente; mientras que si es severa y se acompaña de deshidratación es necesario tratar al afectado en un sitio especializado donde puedan administrarle líquidos por vía venosa.
•Dispepsia: Se definen como un malestar estomacal previo o posterior a las comidas y que incluye los gases (eructos y flatos). Es un trastorno mucho más complejo, según García Rodríguez, pues tiene gran variedad de causas que involucran también a bacterias tan famosas y renombradas como la Helicobacter pylori, que habita en el estómago y puede ser responsable de estos trastornos.
Cualquier persona puede sufrir de dispepsia y entre algunos de los síntomas para reconocerla están los dolores de estómago en retortijones o de ardor, distensión abdominal (hinchazón estomacal por la presencia de gases), acidez estomacal, náuseas, vómitos y eructos. En distintos casos este tipo de trastorno puede ser seña de un problema grave como una úlcera estomacal profunda, pero muy raramente puede sentirse a causa de un cáncer de estómago.
Las personas que tienen dispepsia deben hablar con su médico de cabecera, siendo especialmente importante esto si tiene más de 50 años de edad, ha bajado de peso recientemente sin proponérselo, presenta problemas para tragar, vómitos muy fuertes, evacuaciones intestinales de color negro y llega a sentir una masa en el área del estómago.
En la mayoría de los casos esta condición puede corregirse con medicamentos en casos leves como en casos de úlcera estomacal. Quizás el paciente requiera de un medicamento que bloquee el ácido y si la persona presenta un infección en el estómago es posible que también necesite un antibiótico.
•Acidez estomacal: Una sensación de ardor en la parte baja del pecho junto a un sabor agrio o amargo en la garganta y la boca, es lo que define a este trastorno que también puede conocerse como enfermedad de reflujo gastroesofágico y usualmente ocurre después de ingerir una comida grande o mientras se está acostado. Puede durar unos pocos minutos o varias horas.
Cuando alguien come, el alimento pasa de su boca a través del esófago al estómago. Para entrar en este último, debe pasar por una apertura entre los dos órganos, si dicha puerta no se cierra tan pronto la comida pasa, el ácido pasa también a través de la apertura y sube por el esófago. Esto es el reflujo, donde el ácido puede irritar el esófago y se produce la tan conocida acidez estomacal.
El fumar cigarrillos, tomar café (regular y descafeinado) y otras bebidas con cafeína, consumir alcohol, ingerir comidas muy grasosas o condimentadas, comer frutas cítricas, productos derivados del tomate, chocolate o menta y tener sobrepeso influyen en el empeoramiento de este trastorno, que probablemente no es grave y puede evitarse con algunos cambios en el estilo de vida.
En gran parte los antiácidos proveen un alivio rápido a corto plazo, pues neutralizan el ácido que el estómago fabrica. Sin embargo, hay que tener cierto cuidado pues puede causar diarrea o constipación (estreñimiento). Para solucionar esto o evitarlo, se puede comprar un antiácido que contenga tanto hidróxido de magnesio como de aluminio, debido a que un componente causa mayor frecuencia de evacuación mientras que el otro causa dificultad, por lo que entonces ambos neutralizan su efecto entre sí.

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•Síndrome de intestino irritable: Es un problema muy común relacionado con los intestinos. En los pacientes que presentan esta problemática los intestinos aprietan con demasiada fuerza o sin ésta, para hacer que la comida se mueva demasiado rápido o demasiado lento a través de los intestinos. Este trastorno puede comenzar a los 20 años y es más común en las mujeres. También puede conocerse como síndrome de funcionamiento de intestino o colon irritable.
Los síntomas más comunes del síndrome son: sensación de hinchazón, moco en la materia fecal, estreñimiento, diarrea (especialmente después de comer o al levantarse), sentir falta de movimiento en el estómago (aunque ya se haya movido), dolor abdominal y cólicos. Estas señas pueden empeorar en situaciones de mucho estrés y también si no come suficientes alimentos saludables o después de haber ingerido una comida grande.
Lo ideal para manejar esta crisis digestiva es mantener una dieta saludable, evitar las comidas que pueden hacerle sentir peor y buscar métodos y soluciones para evitar el estrés. Igualmente, el consumo de fibra es bastante útil en estos casos pues ésta mejora la manera de funcionar de los intestinos.
No existen cura para este síndrome, sin embargo si los síntomas son muy fuertes, su médico puede prescribir alguna medicina para ayudarle a mejorar. Por ejemplo, los antiespasmódicos pueden ser prescritos para disminuir la cantidad de cólicos (si el síntoma es dolor). Igualmente las almohadillas calientes y los baños de agua caliente también suelen colaborar en la mejoría.
•Cáncer de estómago: Uno de los trastornos más temidos. La probabilidad de que se sufra éste es mayor si usted ha tenido una infección estomacal por la Helicobacter pylori y si es hombre, mayor de 50 años de edad, tiene varios parientes que han tenido cáncer en el estómago, fuma, abusa de bebidas alcohólicas y come muchos alimentos encurtidos o salados. Siempre los factores que se refieren a la alimentación y dieta diaria suelen empeorar los trastornos digestivos. Pero todo esto no quiere decir que ya las personas que sufrirán este trastorno están condenadas. Usted puede disminuir su riesgo teniendo una dieta rica en frutas y verduras frescas y en vitamina C y evitando el alcohol y los cigarrillos.
Muchas veces el cáncer estomacal puede crecer sin causar síntomas, pero en las etapas tempranas puede ocasionar indigestión, malestar o acidez estomacal, náuseas o pérdida del apetito y cansancio. Cuando el asunto se torna más grave la persona enferma puede presentar sangre en su materia fecal, sensación de hinchazón después de comer, vómito, pérdida de peso inexplicable y dolor de estómago.
El tratamiento de este trastorno puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia. La elección del tratamiento depende si el cáncer se encuentra sólo en el estómago o si ha hecho metástasis (se ha expandido por otros lugares del cuerpo). Igualmente la edad del paciente y su estado de salud en general afectan las opciones para mejorarse.
Nunca está de más
Siempre se debe estar pendiente de las alertas y señas que el cuerpo ofrece en caso de que algo ande mal. Igualmente, si usted nota en su persona o algún miembro de su familia algunos de los síntomas descritos, es muy importante acudir con prontitud a su médico y éste después del interrogatorio pertinente y el examen físico realizará las pruebas correspondientes para determinar las causas del trastorno y el tratamiento más indicado.
Es recomendable también, según el especialista consultado, que cuando las anormalidades digestivas se presentan en niños acudir al pediatra y si éste lo considera, al gastroenterólogo infantil. De igual forma, los adultos deben evitar los excesos desde la juventud en el consumo de grasas, embutidos, conservas, alcohol y cigarrillos, además de llevar un estilo de vida sosegado basado en el cultivo del espíritu y evitar el estrés. Esto previene muchísimas de las enfermedades que podría afectar a un ser humano, y no sólo las digestivas.
Señas:
Doctor Manuel Felipe García Rodríguez, gastroenterólogo.
Centro Clínico Profesional Caracas. Av. Panteón, San Bernardino.
Telfs.: (212) 574.4479, 576.1874
| Preste atención si |
» Presenta dolor abdominal frecuente
» Acidez estomacal constante
» Mayor presencia de gases y flatulencias
» Si evacua más de lo normal
» Ha bajado de peso sin proponérselo
» Si le diagnostican dispepsia, le mandan tratamiento y el dolor no desaparece durante 8 semanas o desaparece por un rato y regresa de nuevo
»Siente casi siempre hinchazón y pesadez estomacal |
| Colabore |
El evitar las grasas, los alimentos exageradamente salados y condimentados, disminuir la tensión y el estrés en su vida cotidiana,
no acostarse inmediatamente después de la cena totalmente en posición horizontal, disminuir el sobrepeso, no comer en exceso frecuentemente y el obviar las
bebidas alcohólicas cada vez que pueda, son
medidas que puede
tomar sin remordimiento y pensando que, lejos de sentirse mal por dejar estas cosas a un lado, su organismo (y sobre todo, su sistema digestivo) se lo agradecerá y funcionará
mucho mejor por más tiempo. |
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