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revista Estampas
Caracas, sábado 04 de noviembre de 2006 

Terapia de reemplazo hormonal para ellos
Madurar con plenitud

La “menopausia masculina” se conoce con el nombre de deficiencia androgénica, y la terapia de reemplazo hormonal es la
que puede marcar la diferencia y hacer de los años previos a la vejez una etapa plena de bienestar físico y mental.
Irene Carrasquero


FOTO: CORTESIA GRUPO INTENSO

Es muy común oír hablar de la menopausia, tema de conversación entre las mujeres. No es el caso de la decadencia hormonal en los hombres. Si bien no existe una “menopausia masculina”, los varones experimentan, entre los 50 y los 70 años de edad, una disminución fisiológica en la producción de testosterona sérica (hormona sexual masculina), trastorno que hoy en día se conoce como deficiencia androgénica del hombre maduro. Esta alteración, comparable con la menopausia en la mujer, tiene síntomas diversos que pueden pasar desapercibidos o ser confundidos con otras patologías médicas, como enfermedades crónicas, síndrome depresivo, síndrome de fatiga crónica, estrés agudo, cáncer o efectos farmacológicos, entre otros.

“Esta deficiencia hormonal ha tenido numerosos sinónimos: climaterio viril o masculino, andropausia, menopausia masculina, hipogonadismo secundario, síndrome de ADAM o de PADAM, andropenia o hipogonadismo de inicio tardío son varios de ellos”, explica el urólogo Julio César Potenziani. En cualquier caso, sin importar su nombre, todos los hombres la experimentan, algunos en mayor grado que otros, y los síntomas, aunque pueden variar, casi siempre afectan varias facetas de la vida masculina.

“En el hombre con deficiencia androgénica se produce un incremento de la masa grasa y una disminución de la masa magra, sobre todo a nivel de circunferencia abdominal, predisponiendo al paciente al desarrollo de síndrome metabólico, muy en boga en estos momentos en todo el mundo”, apunta el especialista.

Desde el punto de vista sexual, el comportamiento masculino puede verse comprometido, pues en muchos casos el trastorno acarrea disminución de la libido, de las fantasías sexuales y de la calidad de las erecciones, llegando a producir en algunos casos disfunción eréctil, así como dificultad para alcanzar orgasmos con la intensidad habitual.

En otros aspectos de la vida, puede producir pérdida de la masa ósea (osteoporosis), fallas en la capacidad intelectual, problemas de sueño, fatiga, nerviosismo, cambios de humor, disminución del vello corporal, depresión y pérdida del sentido de vitalidad, energía y bienestar.

“Estas manifestaciones no siempre están todas presentes y pueden existir infinidad de combinaciones”, aclara el doctor Potenziani. “El problema es que, a veces, simplemente el envejecimiento determina que una persona acepte un conjunto de síntomas que le hacen perder la sensación de bienestar y hacen que disminuya su calidad de vida”. Y esto lo lleva a entregarse sin buscar la causa de su descontento general.

Para compensar la ausencia
Ningún hombre debe dejarse dominar por los efectos de la deficiencia androgénica. Endosar los síntomas al proceso natural de envejecimiento, sin pelearle al propio cuerpo, es entregar los años de madurez a una vida poco plena.
Para los hombres que sufren los embates de la disminución de testosterona existen terapias de reemplazo hormonal cada vez más precisas y efectivas. “En los momentos actuales no se tiene la menor duda de que estas terapias mejoran la calidad de vida del hombre, al disminuir la pérdida de masa ósea y la pérdida de masa magra muscular, dos de sus objetivos más importantes, lo que podría resultar en una prolongación de la vida, reduciéndose al máximo cuidados y tratamientos médicos”, destaca Potenziani.

En cuanto a los buenos efectos de la terapia de reemplazo hormonal sobre la vida sexual, ésta condiciona una mejoría en la libido y en las erecciones, mejora las fantasías sexuales y permite que el nivel de dureza peniana durante la erección sea mejor.

“Recientemente, la terapia de reemplazo hormonal ha recibido mayor atención con las nuevas presentaciones de testosterona en forma de parche, gel, cremas e inyecciones de acción prolongada, uniéndose al interés general de los hombres por mantener intactos su vigor físico, sexual, recreativo y mental”, dice Potenziani.

Gracias a los avances de la medicina moderna, tratar la deficiencia androgénica del hombre maduro es hoy en día una tarea posible. El gran primer paso es que el paciente identifique los síntomas y acuda a un especialista que le ayude a rescatar su bienestar.


FOTO: CORTESIA GRUPO INTENSO

“A veces, simplemente el envejecimiento determina que una persona acepte un conjunto de síntomas que le hacen perder la sensación de bienestar y hacen que disminuya su calidad de vida”

Doctor Julio César Potenziani, urólogo

Cómo identificarla
Tal y como explica Potenziani, reconocer las síntomas de la deficiencia androgénica del hombre maduro no es sencillo, pues las manifestaciones son diversas y pueden solaparse con otras afecciones llevándonos a un diagnóstico distinto.

Existen siete señales básicas que constituyen las más distintivas de este trastorno y, de estar presentes, deben llevar al hombre a preguntarse si necesita tratarse con terapia de reemplazo hormonal. Ellos son:

1] Disminución del deseo sexual y de la calidad de las erecciones.
2] Cambios en el humor, coincidiendo con disminución de la actividad  intelectual.
3] Disminución de la masa corporal con deterioro de la fuerza.
4] Cambios en el vello corporal y en la calidad de la piel.
5] Disminución en la densidad mineral ósea con osteoporosis secundaria.
6] Aumento de la grasa corporal.
7] Disminución del entusiasmo vital.

Para facilitar el diagnóstico, la urología moderna utiliza, entre otros, el Cuestionario de ADAM* (término para la deficiencia androgénica del hombre maduro, por sus siglas en inglés), también conocido como St. Louis ADAM Questionnarie, dirigido a evaluar el comportamiento del paciente en distintas áreas de su vida y determinar si sufre las consecuencias de la disminución de testosterona. Respondiendo sí o no a las siguientes 10 preguntas, el hombre puede saber si debe, o no, preocuparse.

Cuestionario de ADAM

1] ¿Tiene usted disminuida su libido
(deseo sexual)?

2] ¿Tiene usted pérdida de energía?

3] ¿Tiene usted disminución en la fortaleza física y/o en la
resistencia o en ambos?

4] ¿Ha perdido usted altura (estatura)?

5] ¿Ha notado usted una disminución
en su entusiasmo y gusto de vivir?

6] ¿Está usted constantemente
de mal humor?

7] ¿No son sus erecciones  fuertes?

8] ¿Ha notado usted un reciente deterioro en la
habilidad para practicar deportes?

9] ¿Está usted quedándose dormido
después de cenar?

10] ¿Ha tenido usted recientemente un deterioro
en su desempeño laboral?

¿Cómo se califica?
Hombres que tienen respuesta positiva en las preguntas 1 ó 7, o en al menos cuatro de las otras preguntas, podrían ser candidatos a la terapia de reemplazo hormonal masculina.

 
BAJO LA LUPA

Para recibir la terapia de reemplazo hormonal el paciente debe cumplir una serie de requisitos:

››Tener una historia médica completa

››Ser sometido a un examen físico completo

››Hacerse un perfil hormonal completo

››Realizarse un examen con tacto prostático

››Hacerse un examen de antígeno prostático específico en sangre

››De ser necesario, realizarse una ecografía prostática endorrectal y sesión de biopsias prostáticas

››Realizarse una evaluación cardiovascular determinando el perfil lipídico

››Realizarse una evaluación psicológica determinando aspectos relacionados con vejez,
calidad de vida y depresión

››Chequearse la función hepática y el perfil hormonal general, relacionado con el
envejecimiento

 
NO SIEMPRE CONVIENE

Las nuevas formas en las que la testosterona es puesta al alcance de los hombres tienen, sin embargo, ciertas contraindicaciones y cuidados previos que el paciente debe tomar en cuenta.

Contraindicaciones absolutas:
Estas no pueden ser en ningún caso obviadas y eliminan toda posibilidad de que el paciente utilice terapia hormonal. Ellas son:

››Hombres con cáncer de próstata o con alto riesgo de sufrirlo (raza negra, hijos o nietos de pacientes con cáncer de próstata o con biopsias previas con lesiones histológicas premalignas)

››Con cáncer de mama o de testículo

››Con hipercalcemia asociada a tumores malignos

››Con tumores hepáticos previos o existentes

Contraindicaciones relativas:
Se refieren a aquéllas que en algunos casos podrían impedir el uso de terapia hormonal, como son:

››Con historia de enfermedad cardiaca, hepática o renal

››Con desórdenes del sueño y/o apnea del sueño

››Hombres con trastornos urinarios intensos ocasionados por crecimiento prostático sintomático y tratados farmacológicamente o en plan de cirugía

››En tratamiento por infertilidad

››Con alteraciones importantes del perfil lipídico (dislipidemias)

››Con hipertensión arterial no compensada

››Con hipersensibilidad a la testosterona

››Obesos

Señas. Doctor Julio César Potenziani, urólogo
Centro Médico de Caracas. Telfs.: 509.9550 / 9549
Otras fuentes consultadas: www.urologiaaldia.com
Revista Metabolismo

 
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