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Saludables y
divertidas
Los niños con discapacidades cuentan con terapias alternativas para su progreso y una mejor calidad
de vida. Nelly Aguilera Franceschi / Fotos: Natalia Brand

Nobles amigos
La equinoterapia, o terapia con caballos, ha sido utilizada desde hace mucho tiempo. Hipócrates ya hablaba de los beneficios del montar a caballo y los griegos, aconsejaban la práctica de la equitación para mejorar el estado de ánimo de los enfermos. Hoy en día es utilizada en el tratamiento de parálisis cerebral, autismo, retardo mental, retardo psicomotor, hemiparexia, atrofia y distrofia muscular, entre otras dolencias.
Mediante el paseo a caballo se estimulan los sentidos, a través del movimiento variable, rítmico y repetitivo. La sensación en el paciente es similar a los movimientos humanos de la pelvis cuando caminamos, permitiendo al jinete, entre otras cosas, sentir lo que es caminar. También es muy productiva la relación de afecto, compañerismo y lealtad entre el niño y el animal.
Sus beneficios
Entre los efectos terapéuticos de la equinoterapia, se destacan los neuromotores (regula la tonicidad muscular), sensomotores (integración sensorial táctil, visual y auditiva), psicomotores (estabilización de tronco y cabeza, desarrollo del equilibrio y mejora de la coordinación psicomotriz fina y gruesa), sociomotores (mejoras en el habla, atención, concentración, autoconfianza y autoestima) y funcionales (estimula el sistema circulatorio y respiratorio).
En Caracas
Desde hace dos años, el Centro de equinoterapia de atención a la comunidad Negro Primero atiende a 165 niños discapacitados. Funciona en Fuerte Tiuna y está abierto a todo el público. La escuela cuenta con 20 hectáreas y tiene el ganado, las instalaciones, sus propios herreros, veterinarios, auxiliares de veterinaria, entrenadores de equitación y terapeutas. Su fundador y director es el coronel del ejército Carlos Mosquera.
La terapia se traduce en avances que se reflejan en el desempeño de los niños. Un soldado lleva de tiro al caballo y está pendiente de que no se sobresalte. Lo acompañan varios terapeutas. Aunque los padres no participan directamente de la terapia, reciben asesoría en el manejo de los niños, e instrucciones para continuar la terapia en casa. Se atiende al grupo familiar completo.
“El sistema está diseñado para atender desde bebés hasta jóvenes de 17 años, aproximadamente. Los niños son referidos por su especialista, que informa sobre su historia médica al pediatra y al terapeuta de la escuela, quienes en conjunto definen la mejor rutina a seguir según el caso. Se hace un estudio del núcleo familiar y se otorgan becas completas, y subsidios para aquellas personas que puedan dar algún aporte”, explica Mosquera.
El centro cuenta con 12 caballos mansos y pequeños, para que el terapeuta esté a la misma altura del niño y muy mansos. “El caballo le da un aire distinto a la terapia, como de aventura, se convierte en un desafío. Actualmente tenemos un grupo de ocho jinetes que se está preparando para acudir a las olimpíadas especiales”.
La equinoterapia está contraindicada en casos de niños con válvulas por hidrocefalia, con problemas en las caderas, o de la columna vertebral, porque hay dislocación constante de la cadera y de la columna vertebral.
Señas
Centro de Equinoterapia de atención a la comunidad Negro Primero. Fuerte Tiuna. Telf.: 0212-605.5339.
Correo: estrategia80@latinmail.com
Alegría en el agua
La terapiscina es un programa de natación terapéutico individualizado, dirigido a niños con alteraciones motoras y mentales, guiado por un equipo de profesionales en el área de terapia ocupacional y fisioterapia.
Una de las pioneras de esta disciplina en nuestro país, es la licenciada Milagros Perasso de Tinoco, terapista ocupacional y entrenada en el Eastern Seal Society de Miami, Florida, en terapia de piscina.
Esta modalidad terapéutica, busca desarrollar al máximo las habilidades y actividades voluntarias del niño dentro del agua, proporcionándole así mayor independencia, confianza y seguridad en su vida diaria. Esto se logra a través de un programa deportivo de alto nivel de exigencia y disciplina, en un medio divertido y diferente, buscando mejorar su desenvolvimiento socioemocional, valiéndose de las propiedades físicas y terapéuticas del agua.

Cómo es
El método utilizado para la adaptación es el de Hallowick, el cual consta de 12 pasos para lograr que el niño se adapte al medio como tal. La terapia en sí cambia según el problema específico de cada niño. Antes de empezar se hace una evaluación al niño fuera del agua, para conocer sus capacidades, ya que el agua les permite una serie de movimientos que no pueden realizar fuera de ella. Sobre la base de esta evaluación se planifica el tratamiento a seguir.
Antes era considerada una terapia alternativa, para patologías como la parálisis cerebral, retraso psicomotor, síndrome de Down, retardo mental, autismo, distrofias musculares, hipotonía e hipertonía, entre otros, pero debido a los logros alcanzados, ya está siendo considerada como parte de la terapia en sí.
Virtudes acuáticas
“Sumergirse en la piscina temperada es una terapia por sí misma, lo que hace el terapeuta es potenciar esas propiedades del agua con los ejercicios indicados para cada caso. El agua los ayuda a sentirse seguros y confiados, porque en ese elemento pueden hacer cosas que no pueden hacer fuera de ella. Los padres no participan, porque uno de los fines de esta terapia es que los niños se sientan independientes”, explica Milagros Perasso. En general los pacientes son referidos por algún especialista en neurología o en traumatología y se trabaja en conjunto con estos, así como con otros terapeutas del niño, para que todos los tratamientos que reciba se complementen entre sí.
Atienden actualmente unos 60 niños, en edades comprendidas entre los 6 meses y los 16 años, en sesiones individuales, de lunes a viernes, en un horario de 8:30 am. a 1 pm y de 2:00 a 6:00 pm.
Señas
Dirección: Santa Fe Norte, avenida Leopoldo Aguerrevere, quinta Quizandal. Telf.: 0212-979.5049 |