Avances contra
la esclerosis
múltiple
 |
foto: www.shutterstock.com/bork |
Conozca las últimas investigaciones que prometen el desarrollo de novedosas terapias para revertir los devastadores efectos de esta degenerativa e incapacitante condición.
Ysabel Velásquez
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad desmielinizante, neurodegenerativa, crónica y no contagiosa del sistema nervioso central. No existe cura y sus causas exactas son desconocidas.
Puede presentar una serie de síntomas que aparecen en episodios o que progresan lentamente a lo largo del tiempo. Se cree que puede ser producida por mecanismos autoinmunes.
La EM ocasiona lesiones hasta ahora irreversibles. Puede tener como consecuencia una movilidad reducida e invalidez en los casos más severos. Es la enfermedad neurológica, después de la epilepsia, más frecuente entre los adultos jóvenes y, desde la erradicación de la poliomielitis, es la causa más frecuente de parálisis en los países occidentales. Afecta aproximadamente a 1 de cada 1.000 personas, en particular a las mujeres. Se suele presentar cuando los pacientes tienen entre 20 y 40 años.
Al ser tratada tras la aparición de los primeros síntomas se garantiza que el paciente conserve un alto grado de movilidad. Menos del 10% de los enfermos mueren a causa de las consecuencias de la EM o de sus complicaciones.
Además del daño a los nervios, otra característica de la EM es la inflamación que ocurre cuando las propias células del sistema inmune atacan el sistema nervioso. La inflamación destruye la mielina, vaina que recubre este tejido nervioso, dejando múltiples áreas de tejido cicatricial (esclerosis). También hace que los impulsos nerviosos se vuelvan lentos o se bloqueen. Asimismo, existe un consecuente daño de las neuronas por este fenómeno, las cuales pierden parcial o totalmente su capacidad de transmisión, causando síntomas como adormecimiento, cosquilleo, espasmos, parálisis, fatiga y alteraciones en la vista.
En la variante Remitente-recurrente también se ha detectado inflamación en el tejido nervioso y transección axonal, o corte de los axones de las neuronas, lo que hace que las secuelas sean permanentes.
Tratamiento paliativo
No existe cura para la EM. Sin embargo, se han descubierto varios medicamentos que son eficaces en su tratamiento, pues ayudan a frenar el desarrollo de la enfermedad y combaten sus síntomas. Estos fármacos forman parte del esquema terapéutico tradicional.
Sólo la variante Remitente-recurrente tiene tratamientos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos
(FDA) y la Unión Europea. Actualmente, son tres interferones (Avonex, Betaseron -conocido en Europa como Betaferon- y Rebif), un conjunto de polipéptidos llamado Copaxone, un inmunosupresor llamado Mitoxantrone y, finalmente, un anticuerpo monoclonal llamado Natalizumab y comercializado como Tysabri.
La EM progresiva primaria es muy difícil de tratar. Los corticoesteroides a altas dosis cada tres meses pueden tener algún efecto. En principio no existe un tratamiento preventivo efectivo para esta variante de la enfermedad. El tratamiento de los síntomas, y la rehabilitación mediante fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia constituyen las herramientas más importantes para la mejoría.
Fármaco contra la leucemia
Un estudio reciente, publicado en octubre de 2008 en el New England Journal Of Medicine reveló que el medicamento Alemtuzumab, diseñado para combatir la leucemia, también es efectivo para reducir los síntomas de la esclerosis múltiple.
Según científicos de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, el fármaco no sólo impide el avance de la esclerosis en pacientes que sufren las primeras etapas de la enfermedad, sino que también restablece algunas funciones perdidas. El estudio, financiado por la farmacéutica alemana Genzyme Bayer Schering Pharma AG, determinó que la medicina reduce el número de ataques que sufren los pacientes de EM un 74% más que con el Interferon beta-1a, hasta ahora la terapia más efectiva contra la esclerosis múltiple. Lo más importante, señaló el informe sobre el estudio, es que el Alemtuzumab también redujo el riesgo de un aumento de las incapacidades propias de la EM en un 71% más que Interferon beta-1a. Las pruebas del medicamento están en la etapa II, por lo cual todavía debe realizarse una investigación más exhaustiva para que se apruebe su uso contra la EM.
Terapia con células madre
Promete ser una alternativa para detener esta condición degenerativa. Mark Freedman, médico especialista en EM de la Universidad de Ottawa, Canadá, y director del estudio, explicó en mayo de 2008 que: "Ningún paciente, y ya van casi siete años, ha tenido una recaída en la enfermedad".
Freedman quería estudiar en profundidad cómo se desarrolla esta enfermedad. El experto realizó un experimento en el cual los médicos destruyeron la médula y, como consecuencia, los sistemas inmunes de pacientes con la condición. Posteriormente, se trasplantaron nuevamente células madre formadoras de sangre -llamadas hematopoyéticas- en los participantes. "No esperábamos una mejora", confesó Freedman en un seminario sobre células madre en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. "Creíamos que reiniciaríamos el sistema inmune y que veríamos avanzar la enfermedad, pero no fue así", añadió el autor. Comenzaron a verse mejoras dos años después del tratamiento. Los pacientes no están desarrollando algunas de las lesiones cerebrales características en la esclerosis múltiple.
Tratamiento con testosterona
En el caso de los hombres, un tratamiento con testosterona podría ser de mucha ayuda, así lo señaló un estudio dirigido por Nancy Sicotte de la Universidad de California. Aparentemente, esta hormona masculina tiene la facultad de demorar la degeneración cerebral. Tal vez, la razón por la que los varones padezcan en menor medida esta enfermedad se deba a su efecto protector.
|