Artritis
en estudio
Esta dolencia
que incide en
la capacidad
funcional
de la persona
empieza
a ser mirada
por los
especialistas
con nuevos
enfoques.
Gladys Flores
Naranjo
La artritis es una enfermedad autoinmune, es decir, el sistema inmunitario ataca al propio tejido que protege las articulaciones, “una inflamación sostenida y crónica, lo que produce un daño en la arquitectura osteoarticular provocando
la deformidad e impotencia funcional permanente”, dice el doctor Luis Gutiérrez González, médico especialista en medicina interna y reumatología.
Estos síntomas son de forma simétrica, vale decir que, cuando se presenta la inflamación en una articulación de un lado del cuerpo, la correspondiente del otro lado también resulta afectada, en grandes, medianas y pequeñas articulaciones y se van sumando, se hace aditiva. Aunque generalmente, se inflaman en primer lugar las pequeñas, como pueden ser los dedos de las manos, de los pies, codos y tobillos. Se desconoce la causa exacta, pero dice nuestro especialista que puede ser mixta: un componente genético (herencia familiar) y uno infeccioso.
La prevalencia de esta enfermedad va desde 0,9% a 1,5% a nivel mundial y en Venezuela, es de 0,5% a 0,9% aproximadamente.
Los fármacos utilizados para tratar la artritis reumatoide son los antiinflamatorios no esteroideos (Aines): ibuprofeno, diclofenac, naproxeno, piroxican, que son los más utilizados porque reducen la hinchazón y calman el dolor.
Si estos no resultan, se comienza un tratamiento con drogas llamadas citostáticas, que retrasan el curso de la enfermedad cuando se suministran inicialmente y son los que reciben el nombre de Fármacos Modificadores de la Enfermedad (Farme o Dmard's por sus siglas en inglés), ya que estos fármacos retrasan la progresión desde el punto de vista clínico y radiológico. “Una vez realizado el diagnóstico, debe tratarse de forma agresiva, ya que iniciando tempranamente los Farme existe un fallo de 30% a 35%. Se ha demostrado a través de un estudio (Cobra), que el tratamiento combinado (prednisolona, metotrexate y sulfasalazina) ofrece un control adicional en la artritis reumatoide en comparación con la sulfasazina sola”, afirma Gutiérrez.
Luego, existen nuevas drogas, vía intravenosa o subcutánea, llamadas terapias biológicas (Drogas Anti-TNF, Anti-CD 20 y antiinterleuquinas) para aquellos pacientes que les fallan los Farme: “La tendencia actual es iniciar terapia biológica + Farme en etapas tempranas de la enfermedad, lo que nos hace pensar que si la diagnosticamos muy temprano y la tratamos con estas nuevas drogas, podemos controlar y curar la artritis reumatoide… y en Venezuela existen todos estos medicamentos, aprobados por la FDA”, afirma Gutiérrez.
El poder del tai chi
Junto con los fármacos, una manera de reducir los efectos
de la artritis reumatoide es incluir ejercicios, fisioterapia, y aplicar calor en las articulaciones.
Es muy recomendable, además, acompañar al tratamiento con reposo y nutrición adecuada.
El consejo de los especialistas
es seguir una dieta regular
y saludable. Una dieta basada
en pescado y aceites vegetales puede favorecer levemente. Si el paciente se encuentra en su peso ideal,
no tiene sobrepeso ni es obeso, la articulación sufre menos.
Otro programa que puede tener efectos positivos para reducir la inflamación
de las articulaciones es el ejercicio suave. Por supuesto, no se recomiendan ejercicios de alto impacto, como por ejemplo, subir montañas, hacer kung fu, karate u otros donde se vean afectadas las articulaciones, porque en un
paciente de artritis reumatoide pueden verse seriamente comprometidas.
El Colegio Americano de Reumatología (ACR) dentro de las terapias alternativas, recomienda el tai chi, terapia importante para pacientes con dolor. Esta terapia de relajación va a aumentar el umbral del dolor por consiguiente, y está comprobado científicamente, que las personas van a tener menos dolor articular.
El ejercicio suave evita la rigidez. Según la filosofía china la forma en que nos movemos influye en nuestra energía vital, que los chinos denominan chi. A través del tiempo, en China se han ido desarrollando movimientos que benefician lo que ellos denominan, el centro productor del chi, es decir, esa energía que beneficie a todos los órganos.
Técnicas y posturas como las que se realizan en el tai chi tienen estos objetivos. Unidas con la relajación, se favorece la producción de energía, en vez de consumirla. Y el tai chi lo logra con movimientos suaves y llenos de armonía.
Para los chinos, todo lo que estimule la producción del chi es una vía directa para mantener la calma y el estrés en medio de la tensión. La respiración, fundamental en este tipo de ejercicios, se vuelve profunda y todos los procesos de nuestro cuerpo recuperan la vitalidad.
Estudios en Venezuela
Existe una investigación
realizada en el Centro Nacional
de Enfermedades Reumáticas
en la UCV por el doctor Franky Pérez, donde se ve una
estrecha relación entre eventos
de vida asociadas a enfermedades autoinmunes.
Pacientes que tienen personalidades autodestructivas, desarrollan enfermedades
más discapacitantes, que
aquéllas personas que se toman la vida y la profesión con más suavidad, sin estrés. Estos pacientes tienen un mejor pronóstico que aquellas personas con trastornos de ansiedad o estrés asociados.
Los investigadores del Centro Nacional de Enfermedades Reumáticas cuya sede se encuentra en el Hospital Universitario de Caracas con su red de atención en 12 unidades ubicadas en las principales ciudades del país, investigan herramientas para predecir la artritis reumatoide tempranamente, estudiando nuevas formas, características clínicas y marcadores serológicos de la enfermedad.
El reumatólogo Luis Gutiérrez González explica que, como es sumamente importante diagnosticar la enfermedad lo más temprano posible, actualmente no existen criterios universalmente aceptados, “porque no es nada sencillo predecir la artritis reumatoide en sus etapas iniciales”.
Los criterios del Colegio Americano de Reumatología (ACR), elaborados en 1987 son poco sensibles para el diagnóstico de la artritis reumatoide en los primeros años, ya que éstos fueron desarrollados para establecer un lenguaje común, facilitar las publicaciones relacionadas con el tema y no con fines diagnósticos: “En Venezuela estamos liderando un estudio para la artritis reumatoide temprana, porque no puede prevenirse, entonces estamos observando los cambios en los primeros dos años de inicio de la enfermedad para diagnosticarla a tiempo”. El especialista destaca que el daño radiológico se desarrolla en el 70% de los pacientes en los tres primeros años de la patología articular y “que la tasa de progresión es mayor en el primer año que en el segundo o en el tercero”, concluye Gutiérrez.
| En la mesa |
Si bien no se puede afirmar que una dieta específica cure o prevenga la artritis, llevar un plan de alimentación saludable y evitar el aumento de peso puede ayudar a controlar la enfermedad:
• Consumir variedad de alimentos todos los días
• Comer panes integrales y cereales, abundantes frutas y hortalizas
• Elegir productos bajos en grasas saturadas
• Moderar el consumo de azúcar y sal
• Cuidar el peso, pues el sobrepeso obliga a un mayor esfuerzo de las articulaciones que puede provocar dolor adicional.
• Reducir los alimentos grasos, como papas fritas, bizcochos y productos de confitería (elevados en grasas saturadas)
• Utilizar métodos de cocción bajos en grasas como al vapor, la parrilla o la plancha
• Mantenerse activo: Realizar ejercicio físico en forma correcta disminuye el dolor, fortalece los músculos y huesos, mantiene el movimiento de las articulaciones, aumenta el buen estado del corazón y los pulmones así como ayuda a controlar el peso corporal. |
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| Síntomas |
La artritis reumatoide puede presentarse súbitamente, pero generalmente, comienza
de forma sutil afectando a las articulaciones gradualmente:
• Rígidez matutina: sobretodo al levantarse y después de un período de inactividad prolongado. Las articulaciones doloridas e inflamadas de origen no traumático, el paciente las identifica como dolor en las coyunturas y manos entumecidas. Si estos síntomas persisten más de seis semanas por espacio mayor de 30 minutos debe de asistir al reumatólogo.
• Cansancio y debilidad: especialmente durante las horas de la tarde.
• Las articulaciones se agrandan: las afectadas pueden deformarse rápidamente. También puede haber rigidez (contractura), lo que impide su normal extensión.
• Deformación de los dedos: tienden a doblarse hacia el meñique en cada mano; en las muñecas hinchadas puede ocasionar el síndrome del túnel carpiano.
• Fiebre: en algunas ocasiones
• Factor reumatoide: en exámenes de sangre
• Cambios en las radiografías
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Señas
Unidad de Medicina Interna y Reumatología
Doctor Luis Arturo Gutiérrez González
Telf.: 276.1583
Centro Nacional de Enfermedades Reumáticas
Unidad de Medicina Interna y Reumatología
Doctor Luis Arturo Gutiérrez González
Telf.: 276.1583
Centro Nacional de Enfermedades Reumáticas |
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