|
Diabetes
en niños
y adolescentes
El venidero 14
de noviembre
se celebrará
el Día mundial
de la diabetes
y en esta ocasión
el tópico central
será cómo esta enfermedad se
está haciendo
sentir en las jóvenes generaciones.
Liana Calderón
Más de 230 millones de personas de todo el mundo viven con diabetes. En 20 años, se calcula que esta cifra aumentará hasta alcanzar la sorprendente cifra de 350 millones. Sin embargo, a pesar de las señales de aviso, los gobiernos están siendo lentos en su reacción. A menos que se haga algo para controlarla, el número de personas que viven con la enfermedad pronto será mayor que la suma de las actuales poblaciones de los Estados Unidos, Canadá y Australia juntas.
Aquí la definición: “Es un desorden del metabolismo. Durante la digestión se descomponen los alimentos para crear glucosa, la mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar en las células. En personas con diabetes, uno de los dos componentes de este sistema falla: el páncreas no produce, o produce poca insulina (tipo 1); o las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (tipo 2)”, detalla la doctora Maria Inés Silva de Casanova.
Cabe resaltar que la insulina es una hormona segregada por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago. Las personas que padecen la diabetes tipo 1, son dependientes de la insulina. “A veces se le llama diabetes juvenil, porque normalmente comienza durante la infancia (aunque también puede ocurrir en adultos). Como el cuerpo no produce insulina, personas con diabetes del tipo 1 deben inyectarse esta hormona para poder vivir”, refiere la doctora, quien a su vez es vicepresidenta de la Fundación Amigos Contra la Diabetes.
En el tipo 2, que surge en adultos, el cuerpo sí produce insulina, pero o bien no genera suficiente cantidad, o no puede aprovechar la que produce. La insulina no puede escoltar a la glucosa al interior de las células. El tipo 2 suele ocurrir principalmente en personas a partir de los 40 años de edad.
Etimológicamente el término diabetes proviene del latín diabetes, y éste del griego que significa ‘correr a través’. Hace referencia al “paso rápido” del agua, debido a la sed y orina frecuentes.
En la infancia
La autora del libro Niños gorditos, adultos obesos (La esfera de los libros, 2006), la doctora española María José Martínez Sopena, aborda los problemas de una mala nutrición y las influencias sociales en la alimentación de los menores que no sólo les afecta hoy, sino que pueden ser la base de serios problemas de salud en el futuro.
“Detectamos diabetes del tipo 2, la que suelen tener los abuelos, en edades muy tempranas, niños y adolescentes. Tratamos a menores con pastillas ya en la consulta. Cada vez vemos más casos de niños con problemas con alto colesterol que precisan tratamiento” puntualiza la especialista, quien hace referencia a los males que arrastra el estilo de vida del siglo XXI.
“La familia de ahora nada tiene que ver con la de hace 50 años. No había ascensores, los niños iban caminando al colegio cuatro veces al día, jugaban en la calle. Ahora las neveras son como supermercados ambulantes, llenas de múltiples derivados lácteos para todos los gustos, y los niños los toman del refrigerador para ver televisión, jugar con la computadora y además disponen de más dinero para comprar golosinas. Por si fuera poco, la mujer trabaja fuera de casa y pocas ganas le quedan de cocinar y opta por la cocina rápida”, describe Martínez Sopena.
Un diálogo con la doctora Sopena revela que la carga genética es vital, pero el ejercicio equilibrado y una buena alimentación pueden disminuir las incidencias del mal.
¿Dónde está el secreto?, ¿en la dieta equilibrada?
“En los genes”.
¿Se está, entonces, condenado a la herencia o se puede luchar?
“Se puede y se debe. Es importantísimo el ejercicio físico además de cuidar la nutrición. Los genes definen la capacidad de ahorro de energía. Por eso no sirven las dietas milagro, el adelgazar de golpe porque enseguida se recupera. Por ejemplo, no desayunar contribuye a fabricar obesidad”.

Caminar y comer
La diabetes en niños y adolescentes ha adquirido una sobre dimensión. Las alarmantes cifras que se manejan han generado una atención especial en el tema. Estadísticamente se tiene el dato de que está creciendo al ritmo del 3% por año, y a un impresionante 5% por año entre niños en edad preescolar. Aunque se desconocen cifras oficiales de diabetes en este sector de la población venezolana, la aproximación es que estamos conectados con la realidad existente en el mundo. Se estima que 70 mil niños de menos de 15 años contraen diabetes tipo 1 cada año (al menos 200 niños al día).
La enfermedad tiene un impacto único en los niños y sus familias. La vida diaria del niño se ve alterada por la necesidad de monitorear los niveles de glucosa en la sangre, tomar medicación y equilibrar el efecto de la actividad y la ingesta realizadas.
Además, la diabetes puede interferir en el desarrollo normal de las tareas propias de la infancia y la adolescencia, incluidos el buen seguimiento escolar y la transición a la vida adulta. Desdichadamente, no existe forma de prevenir este tipo de diabetes, a diferencia de la tipo 2.
No obstante, se recomienda que los jóvenes o niños lleven un estilo de vida saludable, procurando una dieta balanceada y que realicen actividades físicas ya que esto los hará obtener una mejor calidad de vida y evitará las complicaciones que pueden aparecer.
“Lo más importante es un diagnóstico temprano. Con ello se garantiza mejor calidad de vida para la población y se evitan las complicaciones. Nosotros en FADI hemos realizado una campaña que tiene el eslogan “Cuídate mientras te diviertes”. Ésta se realiza desde 1987, una de las actividades más brillantes de la Fundación: Educar a los más pequeños, pero de forma entretenida. Ésta es la idea del campamento para niños y jóvenes diabéticos”, comenta la doctora María Inés Silva, quien labora en el Departamento de Endocrinología del Centro Médico Docente La Trinidad.

Investigaciones recientes han comprobado que los ácidos grasos omega 3 reducen en niños propensos a la diabetes tipo 1 el riesgo de desarrollar la enfermedad, según un estudio de la Universidad de Colorado y el Centro de Ciencias de la Salud en Denver (Estados Unidos) que se publica en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA). Los primeros resultados
de la investigación sugieren que incluir ácidos grasos omega 3 en la dieta
de niños con mayor riesgo de diabetes tipo 1 podría estar asociado con
un menor riesgo de desarrollar autoinmunidad contra los islotes pancreáticos.
A pesar de todos los avances en el tratamiento de la diabetes, la educación del paciente sobre su propia enfermedad sigue siendo la herramienta fundamental para el control de la diabetes. La gente que la sufre, a diferencia de aquellos con muchos otros problemas médicos, no pueden simplemente tomarse unas pastillas o insulina por la mañana, y olvidarse de su condición el resto del día. Cualquier diferencia en la dieta, el ejercicio, el nivel de estrés, u otros factores puede afectar el nivel de azúcar en la sangre. Por lo tanto, cuanto mejor conozcan los pacientes los efectos de estos factores, mejor será el control que puedan ganar sobre su condición.
Señas
Dra. María Inés Silva de Casanova
Médico endocrinóloga. Centro Médico Docente
La Trinidad. Telf.: 0414 3337101
Fundación Amigos Contra La Diabetes
Coordinadora de FADI: Silvia de Paramo
Telfs.: 949.6432 / 945.8235
www.fadi.com.ve
| Luz roja |
Si bien la diabetes es calificada como una enfermedad silenciosa, el darse cuenta de ciertos síntomas puede impedir que se llegue a una de sus manifestaciones más graves. Además, es importante conocer los factores de riesgo, para así estar alerta.
››Síntomas
• Pérdida de peso
• Sentir mucha hambre y/o sed
• Cansancio
• Problemas de la vista
• Orinar frecuentemente
››¿Quiénes son más propensos?
• Los que padecen
diabetes tipo 1:
• Los familiares de diabéticos tipo 1
• Los diabéticos tipo 2:
• Personas mayores de 45 años
• Personas con historia familiar de diabetes
• Obesos
• Sedentarios
• Personas con altos niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre |
| |
| Círculo azul |
La torre de hospitalización del Centro Médico Docente La Trinidad lucirá el próximo miércoles 14 de noviembre toda azul.
“Las luces se encenderán y se proyectará el logo con el círculo del mismo color, el cual simboliza la unidad de la comunidad diabética. Siempre hemos hecho alguna actividad en el Día Mundial de la Diabetes, pero este año nos vamos a esmerar porque estará dedicado a niños, adolescentes y personas hasta de 25 años con diabetes. Tenemos planificado realizar una jornada especial de despitaje, jornada que se realizará en todo el país”, relata Silvia de Páramo, coordinadora de la Fundación Amigos Contra La Diabetes, que funciona en el Centro Médico Docente La Trinidad.
Uno de los logros más importantes de esta fundación son los campamentos para niños diabéticos. Se trata de 15 días de diversión, en los que chicos de 6 a 18 años, acompañados por un equipo multidisciplinario, aprenden a controlar su condición: aceptar la enfermedad, saber cómo equilibrar su dieta, inyectarse, medirse la glicemia
y compartir experiencias con quienes se encuentran en su misma situación.
Todo esto va en sintonía con la campaña comunicacional que se desarrollará en todo el planeta, con el objetivo de reposicionar a la diabetes como prioridad sanitaria y un aumento de la investigación en busca de una cura. |
| |
|