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revista Estampas
Caracas, sábado 03 de junio de 2006  

Tiempo de alergias

Uno de cada seis habitantes, en el mundo, padece algún tipo de enfermedad alérgica. Varios especialistas responden para E Salud las preguntas más frecuentes en esta materia. Arquímedes Espinoza


FOTO: WWW.IDEASSTOCK.COM / CORBIS/ CATHRINE WESSEL

1 ¿Qué son las alergias?
Son respuestas exageradas del sistema inmunológico que se producen en algunas personas, cuando entran en contacto con determinadas sustancias llamadas alérgenos desencadenando la producción de anticuerpos en una cantidad excesiva. Se llama alérgeno a cualquier sustancia capaz de provocar una respuesta alérgica. En general suelen ser sustancias no nocivas, pero que en individuos predispuestos pueden causar problemas.

Esta reacción anormal ocurre cuando llegan repetidamente al organismo esas sustancias que se encuentran en el polvo doméstico, en el moho, en el pelaje de gatos y perros, en el polen, etcétera. En unas personas resultan inofensivas, pero en otras que están sensibilizadas, el sistema inmunológico reacciona excesivamente en contacto con la sustancia y se produce una manifestación desmesurada en su organismo alérgico.

Las reacciones alérgicas varían de leves a graves y pueden limitarse a una pequeña área del cuerpo o afectarlo enteramente. La mayoría de éstas ocurre en segundos o minutos después de la exposición al alérgeno, pero otras pueden presentarse luego de varias horas, particularmente si el alérgeno ocasiona una reacción al ser parcialmente digerido. En muy pocos casos estas respuestas se desarrollan en un lapso posterior a las 24 horas de la exposición.

2 ¿Por qué son tan frecuentes?
Nos hacemos alérgicos a las sustancias con las que tenemos contacto en nuestro ambiente. Por lo general la afectación alérgica está vinculada al sistema respiratorio, a los órganos de la piel y al sistema digestivo. “Se produce picazón, secreción acuosa o rinorrea, inflamación de la nariz o rinitis, goteo postnasal, obstrucción, tos seca y síntomas conjuntivales”, explica la inmunólogo Jenny Garmendia, del Instituto de Inmunología de la UCV. “En la piel la manifestación más común es la dermatitis atópica, aquella que afecta a las personas que sufren de asma o alergias y que en el 25 por ciento de los pacientes es proveniente de los alimentos, mientras que el 75 por ciento restante es proveniente de otros alérgenos”.

En la piel se manifiesta como urticaria, ronchas y picor, edema o inflamación. Se puede tener alergia a los alimentos, a medicamentos, y a picaduras de insectos.

3 ¿Quiénes suelen padecer de alergias?
“Son más comunes en niños y adolescentes, también las sufren los adultos, pero con menos frecuencia. Cualquier persona es susceptible de tener la base alérgica”, destaca la doctora Garmendia. “Eso no implica que la mayoría de los niños sean alérgicos como tiende a decirse, apenas tenemos una frecuencia de dos por ciento de casos en nuestra consulta”, asegura.

De tal manera que la alergia puede aparecer a cualquier edad y cualquiera puede hacerse alérgico, incluso a sustancias que anteriormente no le ocasionaban problemas.

Se sospecha que existe una predisposición hereditaria a las alergias, lo que significa que un niño cuyos padres son alérgicos probablemente desarrolle algún tipo de sensibilización, aunque no necesariamente hacia la misma sustancia que rechazan sus padres. Por ejemplo, si la madre es alérgica al marisco, el niño tiene más probabilidades de desarrollar una alergia, pero no precisamente a ese alimento. Los alérgenos, explica Paolo Tassarini, alergólogo e investigador docente de la UCV, no son sustancias nocivas pero como en todas las enfermedades, existen reacciones que pueden ser peligrosas: “A una persona le puede ocurrir un edema en la glotis (espacio entre las cuerdas vocales) lo que produce asfixia y puede generar una crisis. Como en toda enfermedad existen niveles de complicación”.

4 ¿Cómo es el diagnóstico?
Las alergias comunes son fáciles de diagnosticar, ya que suelen diferenciarse con claridad de otros trastornos. Los factores de riesgo más comunes son el consumo de tabaco, la convivencia con fumadores en el hogar o el lugar de trabajo, porque el humo de cigarro afecta los bronquios sensibles de una persona asmática; también la relación con animales de compañía, o al tomar contacto con objetos que acumulan polvo como mantas o alfombras; y si en la actividad laboral se está en contacto con sustancias químicas. También predisponen la existencia de antecedentes familiares, especialmente entre los padres. Para probar a qué somos alérgicos, el especialista lleva a cabo las pruebas cutáneas a través de pequeños cortes en el brazo, para analizar sobre ellos diferentes tipos de alérgenos y comprobar si producen una reacción en la piel.

Esta comprobación también se puede hacer mediante análisis de sangre, con los que se llegan a realizar ensayos en más de 500 componentes alérgenos. En el caso de la alergia a los alimentos, se deberán evitar los productos de los que se tiene sospecha para observar si los síntomas varían y así identificar al agente responsable de la alergia.

 
ESAS PICADAS

Tanto las abejas como las avispas pican sólo en defensa de ellas mismas o de sus nidos. Las abejas comunes son atraídas por la fragancia de las flores, los colores brillantes y perfumes fuertes. Cuando una avispa pica libera una feromona que incita a otros miembros de la colonia a picar.

Al inocular el veneno, la avispa conserva el aguijón pudiendo así picar repetidas veces, cosa que no sucede con las abejas, pues
su aguijón posee unas especies de arpones laterales que, a modo de garfios, se anclan al tejido de la víctima, perdiéndolo junto con parte del sistema digestivo, por lo que la abeja sólo podrá picar una vez y morirá. En caso de no identificar una picadura de avispa o abeja se puede deducir que ha sido esta última por permanecer el aguijón anclado a la piel. Hay que tener cuidado al retirarlo, pues se puede, involuntariamente, presionar el saco del veneno e inocular la totalidad de su contenido; en cualquier caso, cuando el aguijón se queda clavado en el tejido junto con parte del intestino de la abeja que ha escapado, la glándula del veneno continuará contrayéndose periódicamente hasta inocularlo todo, por eso es importante retirar el aguijón lo antes posible.

5 ¿Cuáles son los agentes alérgicos más comunes?
Acaros del polvo: Son los alérgenos más comunes en las causas de las reacciones alérgicas, sobre todo en las respiratorias. La alergia a los ácaros, que es la más frecuente y afecta a un mayor número de personas, no la causa el polvo en sí mismo sino estos microorganismos que en él flotan. Son pequeños parásitos de la familia de los arácnidos que se alimentan de escamas dérmicas y hongos. El ácaro deposita su excremento sobre la piel humana y en la ropa de cama. Este excremento tiene una proteína que al ser inhalada produce los síntomas de la alergia.

Animales: La principal fuente de alérgenos son las proteínas que se encuentran en la caspa y la orina de los animales. Provocan reacciones cutáneas y respiratorias. La única forma de evitarlas es alejándose de los animales domésticos.

Picadas de insecto: Provocan enrojecimiento, inflamación y dolor, aunque algunas personas reaccionan de manera más fuerte al ser hipersensibles; pueden ser de cuidado.

Alimentos: Algunos alimentos como leche, huevos, pescado, gluten, chocolate o mariscos, provocan reacciones alérgicas cutáneas y respiratorias. Generalmente la reacción alérgica a la ingestión de un alimento es inmediata, lo usual es que ocurra en cuestión de minutos o de una a dos horas. Si tarda más tiempo no suele tratarse de una reacción alérgica. Si una persona tiene una respuesta alérgica a un alimento y se le presenta en un momento determinado se le va a presentar siempre. Los síntomas más comunes incluyen irritaciones cutáneas como urticaria, sarpullido y eczema, y síntomas gastrointestinales como náuseas, diarrea y vómitos. Los estornudos, la fatiga y descargas constantes de la nariz también pueden ser el resultado de una alergia a algún alimento.

Hongos: Algunos producen alérgenos que se depositan en sus esporas, y la liberación de éstas depende de la humedad, la temperatura y la existencia de materia orgánica en su entorno. Se alojan en cortinas de baño, en la cocina y en los conductos del aire acondicionado, entre otros.

Pólen: Son esas múltiples sustancias que pueden estar flotando en el aire; su aparición se recrudece durante el período en que florecen las plantas. Produce síntomas similares a los ácaros, pero además puede ocasionar diarreas o dolor abdominal.

Fármacos: En ocasiones el sistema inmune reacciona de manera adversa a ciertos fármacos, produciendo sustancias químicas que provocan reacciones alérgicas. Por ejemplo, una persona puede haber recibido antibióticos o penicilina y sus derivados durante la niñez y en algún momento determinado de la edad adulta pudo sufrir una reacción alérgica a estos medicamentos. Esto no es nada anormal. No es que algo adicional le haya causado la alergia, sino que llegó el momento en el que esa alergia se manifiesta en la persona sensibilizada.

6 ¿Cómo se tratan las alergias?
Una de las maneras de combatir las alergias es a través de la inmunización. “La inmunoterapia busca exponer al individuo a un antígeno para enfrentar a un alérgeno”, explica el doctor Tassinari, inmunólogo del Hospital de Clínicas Caracas.  Agrega: “Por ejemplo, a una persona que sufra de rinitis se le realiza una prueba de alergia para saber si es susceptible a los ácaros. De serlo se le suministra un antígeno contra estos ácaros para que genere unos anticuerpos, de manera que cuando se exponga nuevamente a estos alérgenos su reacción sea menor. En el caso de niños se utilizan dosis bajas de antígenos suministrados bajo la lengua para evitar las vacunas”.

Otras investigaciones reiteran la efectividad del tratamiento con vacunas, dirigido también a combatir el polen. Es un tratamiento que dura alrededor de tres o cuatro años y actúa a largo plazo. Cabe aclarar que hay otras alergias en las que no se recomienda la inmunoterapia como la dermatitis o las alergias a determinados alimentos o a medicamentos. Esas no se alivian con el tratamiento de vacunas.
También es común tanto en niños como en adultos el uso de antihistamínicos para aliviar las enfermedades alérgicas, un tratamiento que suele ser prolongado.


 
LAS MAS FRECUENTES

›› Conjuntivitis. Es la alergia que produce lagrimeo en la membrana clara y delgada llamada conjuntiva que cubre el globo ocular y la parte interna de los párpados. Cuando la causa de la irritación es un alérgeno, los ojos se enrojecen y se hinchan. Puede también tener comezón o inclusive dolor.

›› Urticaria. Se origina por procesos infecciosos virales, o por hipersensibilidad a algún medicamento. Se caracteriza por erupción de ronchas de tamaño y localización
variables.

›› Rinitis. Los síntomas alérgicos que se producen por lo general en las noches y a primeras horas de las mañanas son muy típicos de la rinitis alérgica, ya que
es la condición en que la persona es más sensible a los ácaros que están en el dormitorio.

›› Anafilaxia. La anafilaxia es una condición poco frecuente en la que diferentes partes del cuerpo experimentan reacciones alérgicas de manera simultánea. Puede causar urticaria, sarpullido e hinchazón de la garganta.

›› Eritema multiforme. Reacción cutánea que se presenta en respuesta a medicamentos, infecciones o enfermedad. En su inicio son simples manchas rosadas o eritematosas, generalmente evolucionan adoptando un aspecto edematoso, de tono oscuro violáceo.

Señas
Gastroenterólogo Luis Raúl Monserat, Centro Médico de Caracas. Anexo A, Consultorio 15. Telfs.: 552.0375/ 555.9115
www.geosalud.com
www.msd.es

 
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