ir a eluniversal.com  
  Un producto del grupo   

- Maternidad
en 10 preguntas

- El deseo
de ser padre
-Toques
de color


- Buscando
la paz mental

- Poderosos aliados
-
Total relax

- Recomendaciones para el bienestar
revista Estampas
Caracas, sábado 02 de diciembre de 2006 


Maternidad en
10 preguntas


FOTO: WWW.LATINSTOCK.COM/CORBIS/RICK GOMEZ

La maternidad no tiene edad. El cuerpo sí, y por esolas mujeres que deciden tener un hijo –después de los 35 años– deben conocer sus riesgos y controlar su embarazo

Irene Carrasquero

La doctora Irene Márquez, ginecólogo, obstetra y ecografista, responde diez preguntas que son clave para quienes, llegando a los 40, desean vivir la experiencia de ser madres.

1 ››¿Disminuye la fertilidad con la edad?

La respuesta es sí. “A medida que va pasando el tiempo los óvulos de la mujer, como ocurre con todo el cuerpo, van envejeciendo y su calidad se va deteriorando, siendo una realidad que a partir de los 30 años la fertilidad comienza a disminuir”, explica la doctora Márquez.

Las cifras así lo confirman. “Mensualmente, entre el 25 y el 30 por ciento de las mujeres menores de 35 años que buscan un hijo logran salir embarazadas, mientras que llegando a los 40 años esta probabilidad disminuye al cinco por ciento”.

Esto implica que una mujer joven tiene muchas más posibilidades de salir embarazada rápidamente que una mujer después de los 35 años, cuando comienzan a verse, además del deterioro de los óvulos, algunos problemas en el proceso de ovulación.

Pero esta realidad no debe producir desesperanza. Al contrario. Es cada vez más común que las parejas posterguen sus planes de ser padres, bien sea porque quieren estar económica y mentalmente preparados o porque la mujer desea desarrollarse primero profesionalmente. “En respuesta a esta tendencia, hoy en día la medicina ofrece múltiples métodos para ayudar a esas mujeres entre 35 y 40 años que desean salir embarazadas”.

2››¿Cuál es la edad a partir de la cual una mujer se considera gestante añosa?

La Federación Internacional de Ginecólogos y Obstetras (FIGO) ha determinado que a partir de los 35 años la mujer se considera una gestante añosa. “Sin embargo hoy en día, en la práctica, este rango de edad se ha alargado, pues cada vez se ven más mujeres embarazadas después de los 35 años”.
Aun cuando el término no siempre es bien recibido por las mujeres que están dentro de este grupo, es una realidad que a partir de esta edad el embarazo se considera de alto riesgo, sin que ello implique que necesariamente va a haber dificultades para la madre o el bebé.

3››¿Cuáles son los riesgos para la mujer cuando
es gestante añosa?


Aun cuando los riesgos son importantes y deben ser cuidadosamente controlados, se presentan en un porcentaje bajo, de más o menos el cinco por ciento de los casos. Lo más comunes son:

Mayor probabilidad de abortos: En algunos casos ocurren problemas con la llegada del óvulo al endometrio y esto puede acarrear abortos. “Lo que normalmente sucede es que el producto de la concepción no llega a formarse como embrión y se produce una pérdida natural”.

Enfermedades asociadas al embarazo: Existen dos condiciones que afectan mayormente a las mujeres mayores de 35 años: la diabetes gestacional, producto únicamente del proceso de gestación, y la hipertensión inducida por el embarazo, que se presenta hacia el final del tercer trimestre.

Dificultades durante el parto: En gestantes añosas es más común ver retardos en el crecimiento del feto, problemas de presentación del bebé (de pie o sentado), partos prematuros, placenta previa y hemorragias.

4››¿Cuáles son los cuidados especiales que debe tener una gestante añosa durante su embarazo para evitar estos riesgos?

“Lo primero que debe hacer una mujer mayor de 35 años, antes de comenzar a buscar un hijo, es hacerse un chequeo completo con su médico, incluyendo exámenes de laboratorio, para saber que está bien y que no tiene ninguna enfermedad crónica ni antecedentes familiares”, comenta la doctora Márquez.
En caso de que exista alguna enfermedad como obesidad, diabetes o cualquier patología tiroidea, ésta debe comenzar a controlarse desde antes que se produzca el embarazo.

Una vez que la mujer sale embarazada, debe estar consciente de que tiene que controlarse adecuadamente y es necesario que siga todas las indicaciones del médico, quien hará un seguimiento muy estricto durante los nueve meses, a través de ecografía y amniocentesis, entre otros estudios, además de las consultas periódicas.

“Con esto, puede diagnosticarse tempranamente cualquier problema”.

Algunos consejos sencillos también pueden ayudar:

Controlar el peso durante el embarazo (lo ideal es ganar entre 9 y 12 kilos en los nueve meses)

Seguir una dieta sana y baja en sal

Según sea el caso, tomar complejos vitamínicos y hormonas,
con el aval del médico

También dependiendo de la situación, tomar medicamentos para controlar cualquier enfermedad como la hipertensión o para ayudar a la maduración del feto, todos ellos siempre recetados por el obstetra.
Tomar mucha agua.

5››¿Cuáles son los riesgos para el bebé?

“Esto es lo que más preocupa a las mujeres que después de los 35 años deciden tener un hijo”, explica la doctora Márquez. Y lamentablemente razones no les faltan.

El riesgo de alteraciones cromosómicas es el más grave y éste aumenta con la edad. “Las probabilidades de tener un niño con síndrome de Down, por ejemplo, son de 1 en 3.000 para una gestante de 18 años. Pero a medida que pasan los años, esta posibilidad va aumentando. Cuando la mujer tiene 25 años, es de 1 en 1.250; a los 35 años se ubica en 1 de 400, a los 40 años en 1 de 125 y a los 45 años en 1 de 30”.

Otras alteraciones cromosómicas que se pueden presentar son la trisomía 13 (o síndrome de Patau) y trisomía 18 (o síndrome de Edwards), así como el síndrome de Turner, todas con efectos sobre el bebé.

También aumentan un poco los riesgos de alteraciones del tubo neural, como son los casos de labio leporino y espina bífida. Esta última es un defecto congénito; (es decir, que se forma al momento de la concepción) relacionado con el cierre incompleto del tubo neural y que, dependiendo de su grado, puede acarrear hidrocefalia con problemas de retardo mental en los niños.

Los riesgos menos graves pero de gran importancia son los relacionados con los partos prematuros, especialmente la posibilidad de niños de bajo peso al nacer, que a lo mejor requieren cuidados especiales. Esto ha dejado de ser una preocupación para los médicos gracias a los importantes avances en materia de cuidados neonatales.

FOTO: WWW.LATINSTOCK.COM/CORBIS/DAVID P. HALL

6›› ¿Pueden evitarse estos riesgos?

Algunos de ellos pueden controlarse, otros no, pero todos definitivamente pueden detectarse.

Explica la doctora Márquez que para identificar alteraciones cromosómicas es una indicación que toda mujer embarazada mayor de 35 años se haga una amniocentesis, la cual determina cualquier anomalía. También existe el estudio de riesgo fetal, que se hace a través de la sangre, y cuyos valores permiten determinar posibles problemas en el feto.

Aun cuando la realización de estos exámenes no evita la posibilidad de estas alteraciones cromosómicas, el hecho de identificarlas es de gran ayuda para que el médico pueda alertar y preparar a la madre sobre el problema.

A través de un ecosonograma, por otro lado, puede detectarse la presencia de espinas bífidas, especialmente cuando éstas son abiertas y visibles, así como el labio leporino. La detección temprana puede ayudar a controlar estas anomalías y evitar las consecuencias que ellas traen sobre el bebé, sobre todo en el caso de la espina bífida.

7››¿Hay diferencia entre una gestante añosa 
primeriza y una que ya ha tenido hijos anteriormente?


Una gestante añosa que ha tenido hijos anteriormente tiene los mismos riesgos que una primeriza. Sin embargo, haber tenido ya un embarazo es una ventaja y ayuda a prever algunas situaciones. “Cuando una gestante añosa ha tenido un embarazo previo ya se sabe cómo éste se desarrolló. Si fue normal y todo estuvo bien, entonces es probable que a los 35 años esta mujer no vaya a tener complicaciones”.

8›› ¿Es la edad una indicación para sustituir un parto normal por una cesárea?

“Toda mujer puede parir a cualquier edad, pues el parto es la manera natural de tener a un hijo”, aclara la doctora Márquez.

Sin embargo, es un hecho que hoy en día se hacen más cesáreas que partos normales en una gestante añosa, pues los riesgos asociados a la edad, como son los problemas de presentación del bebé, la placenta previa y enfermedades como hipertensión y diabetes en la madre, a veces hacen necesario practicar una cesárea.

“Pero esto no implica –insiste la especialista– que la edad sea una indicación para realizar una cesárea. El caso específico de cada paciente determinará si se requiere una intervención quirúrgica en vez de un parto normal”.

9››¿Existe un tiempo “ideal” entre un embarazo y otro
cuando se es gestante añosa?


Existe un tiempo prudencial entre un embarazo y otro, sea una gestante añosa o no.

“Toda mujer debe tener un período de total recuperación para poder pasar por un nuevo proceso de embarazo. Aun cuando todas las cosas que ocurren durante esos nueve meses son normales, la mujer se enfrenta a una serie de cambios en todo su organismo, por lo que debe darse tiempo para que el cuerpo descanse
y se prepare para un nuevo embarazo”, explica la doctora Márquez.

En su opinión y por su experiencia, el tiempo adecuado podría ser de dos y medio a tres años entre un embarazo y otro. “En todo caso, la naturaleza te avisa cuando estás preparada para volver a quedar embarazada, y hay mujeres que lo hacen aún lactando a su bebé. Pero yo creo que uno tiene que darle un chance al organismo”.

10››¿Por qué es tan importante el control ecográfico
durante el embarazo?


Sin duda el control por excelencia en todo embarazo lo da la ecografía mes a mes. A través de ecosonogramas periódicos puede saberse con bastante exactitud cómo se desarrolla el feto y puede evaluarse cualquier posible complicación.

La doctora Márquez, especialista en esta materia, resalta las ventajas de este método de control a lo largo del embarazo, mucho más cuando se trata de una gestante añosa:

Durante el primer trimestre: Puede detectarse cualquier posible causa de abortos tempranos por problemas en la concepción.

Durante el segundo trimestre: Se descartan todos los posibles trastornos estructurales del bebé, como son alteraciones cardíacas, en la columna, en los huesos o en las estructuras abdominales, así como la presencia de labio leporino
y espina bífida.

Durante el tercer trimestre: La ecografía permite determinar cualquier patología que pueda incidir en el proceso del parto, como son problemas en la forma como está presentado el bebé para el nacimiento, su tamaño, existencia de placenta previa y presencia de hemorragias, todo lo cual determinará si es necesario recurrir a una cesárea y si el bebé requerirá alguna intervención o cuidado especial al momento de nacer.

 

 

Señas
Irene Márquez
Ginecólogo, obstetra y ecografista
Clínica Médico-Quirúrgica Santa Rosa de Lima
Centro Comercial Santa Rosa de Lima
Telfs.: 991.8024 / 0414-331.8601

Clínica El Avila, servicio
de Perinatología Altamira
Telf.: 276.10.75

 

 
Principal | Vivir | Descubrir | Tentaciones | Siga la pista | Archivo