Existen alergias temporales, que afectan de vez en cuando produciendo congestión, tos, picazón, goteo de la nariz y lagrimeo. Pero también hay las llamadas alergias perennes, siempre presentes y que son parte de la vida de quienes las sufren.
Estas alergias que no se quitan provienen generalmente de los ambientes interiores en el hogar o la oficina. Los desencadenantes más comunes son los ácaros del polvo, la caspa animal, el
excremento de cucarachas
y el moho.
Para reducir los ácaros del polvo, es importante controlar a menos del 50% la humedad en toda la casa, usando un deshumidificador o aire acondicionado.
Por ser uno de los alérgenos más poderosos y difíciles de combatir, es necesario emprender una guerra contra los ácaros
del polvo para acabar con
las alergias.
Estas recomendaciones
pueden ayudar:
1Evitar alfombrados de pared a pared y sustituirlos por pisos de madera o baldosa.
Es preferible optar por alfombras pequeñas, que pueden lavarse regularmente.
2 Evitar exceso de adornos que acumulen polvo.
3Tratar de no utilizar la habitación como estudio o biblioteca, pues los libros son especiales para atraer polvo.
4Utilizar fundas herméticas, plásticas o de tela antialérgica en colchones y almohadas.
5 Lavar las sábanas y las toallas semanalmente.
6 Utilizar mascarilla contra el polvo al hacer limpieza.
Señas: www.latinssalud.com