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De frente contra
la migraña
Esta dolencia se caracteriza por recurrentes e intensos dolores de cabeza, entre otros molestos síntomas. Conozca más sobre la jaqueca que, hoy en día, puede ser controlada. Irene Carrasquero
Las personas que sufren de migraña saben con precisión cuándo se acerca una crisis. Algunos logran prevenirla por largo tiempo, pero otros (la mayoría) se conforman con atenuar el dolor y evitan la consulta con el médico. La doctora Juana Rosa, neurólogo y especialista en el tratamiento de migraña, profundiza sobre esta enfermedad que afecta de manera importante la calidad de vida de quienes la sufren.
¿Qué es la migraña?
Es un tipo de dolor de cabeza, generalmente pulsátil (que la hace latir), casi siempre localizado en una parte del cráneo y que
a veces se presenta con otros síntomas.
¿Cuáles son sus síntomas?
Explica la doctora Rosa que esta enfermedad se desenvuelve de manera distinta en cada persona y los síntomas asociados a la cefalea no siempre siguen el mismo patrón. Sin embargo, hay algunos que se repiten en muchos pacientes.
Según la sintomatología se habla de dos tipos de migraña:
Migraña con aura o clásica: “Es la menos frecuente y está precedida por otros síntomas”, explica la especialista. Estas son algunas “señales de alerta” que pueden anteceder a una crisis:
• Distorsión de la visión (visión borrosa, pérdida de visión por un ojo o acorta
miento de los campos visuales)
• Visión de puntos brillantes, luces o colores
• Sensibilidad exagerada a la luz y a los ruidos
• Pérdida de sensibilidad en algún miembro
• Dificultad para hablar
“Una migraña con aura asusta mucho al paciente”, alerta la doctora Rosa. Esto se debe a que sus síntomas pueden confundirse con otros padecimientos neurológicos como un accidente cerebrovascular o un tumor cerebral.
En los casos de este tipo de migraña, el dolor de cabeza surge después de los síntomas de alerta, pero hay casos en que ocurren al mismo tiempo.
Migraña sin aura: Es aquella en la que la crisis ocurre sin síntomas focales. Su desarrollo es normalmente más lento y prolongado.
¿Cuánto dura una crisis de migraña?
La duración de una crisis varía de una persona a otra, pero el rango más común va desde cuatro hasta 72 horas. Puede ocurrir esporádicamente (una o dos veces al año),
o ser mucho más frecuente.
Después de que la persona vomita es común que la migraña se suavice, pero aunque desaparecen los síntomas, pueden continuar por horas, e incluso días, algunas
sensaciones como fatiga y mal humor.
¿Por qué la gente sufre de migraña?
“Se cree que la causa es una alteración en los canales de calcio de la membrana de las neuronas (canalopatía), lo cual es un problema genético”, explica la especialista. De ahí que el factor hereditario juegue un papel determinante en la probabilidad de que una persona sufra la enfermedad. Hasta ahora no existen factores de riesgo determinados, aparte de la herencia, que hagan a una persona propensa a sufrir la enfermedad.
¿Cuáles son los detonantes de una crisis?
Según explica la doctora Rosa, aun cuando no se puede hablar de factores de riesgo, sí se han identificado algunos detonantes que hacen aparecer una crisis de migraña. Estos varían de una persona a otra, pero los más comunes son:
• Estrés
• Falta de sueño
• Menstruación en las mujeres
• Ciertos alimentos como el chocolate y la soya
• Alcohol
¿Puede prevenirse la migraña?
“Se pueden prevenir las crisis y de esta manera controlar la enfermedad”, explica la especialista.
Si las crisis de migraña en una persona son esporádicas, es suficiente con identificar los detonantes y evitarlos, con lo cual, muy probablemente, se elimina la posibilidad de que ocurra un episodio.
“Sin embargo, si un paciente tiene más de dos o tres crisis al mes o sufre una sola, pero es incapacitante porque dura muchos días y lo obliga a estar confinado a su casa a causa el dolor, entonces se hace necesario programar un tratamiento preventivo mediante medicación diaria y constante”.
Actualmente existen varios medicamentos efectivos para prevenir la ocurrencia de una crisis de migraña. Lo ideal es que la persona que sospeche que padece la enfermedad acuda a un neurólogo, de manera de mantenerla a raya y evitar, en la medida de lo posible, que se manifieste.
Además del control farmacológico, existen algunas dietas antimigraña, que proponen evitar los alimentos que normalmente producen crisis y controlar así su ocurrencia. Sin embargo, según alerta la doctora Rosa, “hasta ahora no se ha comprobado que éstas sean efectivas, sobre todo porque cada persona tiene sus propios detonantes”.
¿Cuál es el peligro de la automedicación?
La mayoría de las personas que sufre de migraña tiende a automedicarse, recurriendo a fármacos cada vez que se presenta la cefalea con el fin de abortar el dolor.
Según explica la especialista, cuando las crisis son recurrentes, este comportamiento hace que el paciente se vuelva dependiente de los medicamentos, produciéndose la llamada migraña transformada o cefalea crónica diaria por abuso de analgésicos.
A la larga, esta situación agrava la enfermedad, lejos de controlarla, pues se hace cada vez más difícil combatir el dolor de cabeza cuando ya hay dependencia de los fármacos.
“Pero tan grave como esto es que la persona se priva de tener un tratamiento preventivo que le permita una mejor calidad de vida, libre de cefaleas. La migraña lo confina a estar en su casa hasta por varios días y entonces comienzan los problemas laborales e incluso de pareja”, explica la doctora Rosa.
Este no es el único riesgo de la automedicación. Al no acudir a un especialista, una persona que sufre de migraña puede pasar por alto algún otro problema neurológico que haya surgido al margen de la enfermedad y que pudiera estar solapándose con sus síntomas. Para evitar esto, “cualquier cambio de patrón en las características de la cefalea debe ser reevaluado”.
La medicación preventiva también debe aplicarse con cautela y siempre bajo dirección médica.
Explica la doctora Rosa que existe un grupo de enfermedades que, por razones hasta ahora desconocidas, son estadísticamente frecuentes en las personas que sufren de migraña.
Estas son:
• Hipertensión
• Epilepsia
• Depresión
• Prolapso de la válvula mitral del corazón
Utilizar un medicamento sin tomar en cuenta la presencia de una o varias de estas condiciones puede ser contraproducente y, en lugar de ayudar, hacer que éstas empeoren. Es fundamental la asesoría médica.
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| EN LA MESA |
››Hay varios alimentos que se asocian con muchos casos de migraña. Los siguientes son los más frecuentes:
• Frutas cítricas
• Café
• Té
• Chocolate
• Bebidas alcohólicas, especialmente el vino tinto
• Bebidas de cola
• Lácteos
• Nueces
• Pimientos, pepinillos, hongos, garbanzos, cebolla, tomate
• Cualquier producto fermentado de soya
• Cualquier alimento procesado, fermentado, encurtido o marinado
• Carnes curadas
• Tocineta, salami y salchichas
• Carne de cerdo
Tal y como afirma la doctora Rosa, no existe una fórmula dietética que acabe definitivamente con la migraña. Cada persona debe identificar sus detonantes particulares y evitarlos. Adicionalmente, no están de más algunas recomendaciones como seguir una dieta balanceada, rica en fibra, evitando los alimentos que normalmente producen migraña, además de dormir bien, hacer ejercicio y combatir el estrés con yoga o meditación, entre otras disciplinas.
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