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revista Estampas
Caracas, sábado 02 de febrero de 2008 
 
 

Prevención
La mejor medicina

Dos voces expertas señalan algunas prácticas que las mujeres deben incorporar a sus estilos
de vida para su buena salud.
Angélica Lugo

La palabra prevención, del verbo prevenir, es definida como “preparación,
disposición que se toma para evitar algún peligro.
Preparar con anticipación
una cosa”. Queda claro, entonces, que este término se refiere a una acción de carácter anticipatorio.

Las prácticas de prevención permiten a las personas tener estilos de vida saludables al tiempo de reducir los riesgos de enfermedad. A continuación, dos especialistas esbozan algunas prácticas que las mujeres deben incorporar en aras de su buena salud:

1. Visitar al médico
En cualquiera de sus especialidades, acudir al médico permite una visión general de cómo se está. En caso de que se detecten algunos síntomas, se tomarán cartas en el asunto.

La ginecóloga y homeópata, María Elena Fernández Álvarez, destaca que las mujeres deben estar siempre alertas a lo que su cuerpo les dice, pues todas las reacciones que se observan en el organismo tienen una razón de ser: “Hasta el cambio del color de nuestro flujo nos indica algo, y eso es motivo de acudir a consulta”.

Pese a que la experta argumenta que los hombres tienen más tendencia que las mujeres a sufrir riesgos con las enfermedades cardiovasculares, envía un mensaje de alerta y de prevención a todas las féminas, pues una vez que se llega a la etapa de la menopausia, están más expuestas a padecer enfermedades y por ende, a igualar a los hombres en el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por su parte, la médico internista Maritza Durán, coincide con el punto de vista de la ginecóloga Fernández, y de los consejos de ambas especialistas, se enumeran una serie de chequeos médicos claves para la salud femenina. Son los siguientes:

Prueba citológica: Es el método más eficaz para evitar de forma precoz el cáncer cérvico uterino, afección que es originada, principalmente, por el Virus de Papiloma Humano (VPH) y que es considerada como una de las principales causas de muerte de la mujer. Debe realizarse por los menos una vez al año.

Perfil de lípidos: Es un grupo de exámenes que se ordena en conjunto para determinar el riesgo de enfermedades cardíacas de origen coronario que pueda tener una persona. Maritza Durán sugiere realizar este perfil a partir de los 18 años de edad, y repetirlo periódicamente bajo la mirada médica.

Ecosonograma: No debe ser descartada esta opción, pues gracias a ella se puede conocer el estado tanto del útero como de los ovarios.

Examen de mamas: A través de este chequeo se logra detectar si se tienen quistes o tendencia al cáncer de mamas. En este punto, María Elena Fernández destaca que la primera mamografía se puede realizar a partir de los 40 años, y si se tienen antecedentes, a partir de los 30 años. Sin embargo, el autoexamen no debería ser descartado por ninguna mujer.

Examen de densidad ósea: Este chequeo permite ver cómo está la densidad mineral del hueso. Es ideal realizarlo una vez que se empiezan a tener los síntomas de la menopausia, pues antes de esta etapa la presencia de estrógenos no permite que el examen sea óptimo.

Evaluación cardiovascular: Con esta evaluación se detectan los factores de riesgos cardiovasculares mediante un cuestionario clínico y la determinación de otros parámetros como la tensión arterial, el índice de masa corporal, la determinación de niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos. Los datos obtenidos de esta evaluación permitirán estimar el riesgo relativo de sufrir un acontecimiento coronario en los próximos diez años.

Nota: Esta lista de exámenes médicos es sólo una parte de los chequeos que deberían formar parte del abecé de la salud femenina, pues si una enfermedad mortal es detectada a tiempo, a través de cualquiera de estas evaluaciones, se puede salvar hasta la vida.

2. Vitaminas y alimentación
Maritza Durán asegura que este punto es igual de importante que el principio de acudir al médico, pues si al cuerpo no se le suministran las vitaminas y nutrientes necesarios, de seguro, se presentarán inconvenientes.

Para Durán la obesidad es otro de los factores de riesgo que puede afectar a las mujeres tanto de manera física, como psicológica, y por ello sugiere empezar a combatirla desde temprana edad: “Lo ideal no es dejar de comer o eliminar grupos alimenticios, con sólo disminuir cantidades se pueden ver resultados efectivos que no traigan consecuencias”. A la especialista le preocupan los casos registrados de bulimia y anorexia y por este motivo le recomienda a los padres que tengan hijas adolescentes con problemas de sobrepeso, que vigilen el comportamiento de ellas al comer, pues este ejercicio les permitirá saber si sus hijas están experimentando esta enfermedad que algunas personas no logran observar.

A su vez, la médico internista le recomienda
a las personas que tienen problemas de sobrepeso que tengan conciencia con sus hábitos alimentarios y que de manera paulatina, realicen modificaciones en su ingestión de alimentos.

En cuanto al consumo de vitaminas y suplementos vitamínicos, Maritza Durán asegura que éstas siempre deben ser supervisadas o sugeridas por un doctor.
Sin embargo, el consumo de vitamina D para ella es clave para el funcionamiento óptimo de cualquier ser humano, pues gracias a ésta el cuerpo utiliza el calcio, ese mineral que le otorga fuerza a los huesos y dientes.

Una manera sencilla y natural de adquirir vitamina D, es través de la exposición
a los rayos solares durante las primeras horas de la mañana o las últimas horas de la tarde. A modo de prevención, Durán afirma que el consumo de refrescos y bebidas carbonatadas son dañinas para la masa ósea, y que el principal factor para prevenir la diabetes es tener un peso adecuado.

Por último, la doctora explica que se le debe prestar atención a la ingestión
de calcio a partir de los 35 años, edad en que el tema de la osteoporosis se
empieza a hacer presente en la vida de las mujeres.

3. Mejorar el estilo de vida
“Ningún exceso es bueno”, reza un dicho popular que suele escucharse reiteradamente en las conversaciones. Lo cierto es que, efectivamente, la razón de ser de este mensaje descansa en la verdad. Por ello, las mujeres que desean estar saludables y seguir los consejos de prevención, no deben dejar a un lado esta suerte de sentencia. Hay varios asuntos en tornos a los cuales las especialistas hicieron referencia.

En primer lugar, se debe tener presente que el fumar es nocivo para la salud;
la médico internista Maritza Durán asevera que el tabaquismo, además del factor herencia y del sedentarismo, es una de las principales causas de la osteoporosis.

El estrés, es otro factor que perjudica la integralidad física de todos los seres humanos y en las mujeres, puede llegar a ser motivo para adquirir sobrepeso.

A su vez, la ginecóloga homeópata, María Elena Fernández Álvarez, ha podido experimentar que ciertamente el estrés ocasiona reacciones desfavorables en
el cuerpo de sus pacientes, pues su abordaje clínico respaldado con su enfoque de homeópata, le ha permitido escucharlas y evaluar distintos escenarios.

Para optimizar la calidad de vida en general, ambas especialistas sugieren realizar ejercicios opción que, sin duda, ayuda a prevenir enfermedades, depresión y estrés. Caminatas, bicicleta, yoga, baile, natación, en fin, cada persona debe elegir la actividad que más se adapte a su estilo y ritmo de vida.

Lo que resulta más recomendable para quienes desean buscar ayuda, es acudir a un gimnasio cercano a su casa o lugar de trabajo, pues en estos centros se cuenta con la asesoría profesional que le permitirá estar en buenas condiciones físicas y por ende, bajar de peso programadamente sin que se produzca el conocido efecto yo-yo, que no es otro que el aumento y pérdida de peso constante.

Las amas de casa o profesionales que no disponen de tiempo para ir al gimnasio, pueden realizar caminatas moderadas de cuatro kilómetros tres
veces a la semana. Asimismo, si no se desea caminar, se pueden asistir a las sesiones de baile, en la mayoría de los casos gratuitas, que se realizan en parques y en centros comerciales.

Ahora bien, lo importante en materia de prevención es, como bien lo dice la doctora María Elena Fernández Álvarez, tener conciencia de nuestro cuerpo y
estar alertas a cualquier llamado que éste haga a través de un síntoma, un
dolor de cabeza permanente, la tendencia al estreñimiento, cambios en la
tensión arterial, son mensajes que cada mujer debe saber interpretar.

Autoexamen

La ginecóloga homeópata María Elena Fernández Álvarez sugiere realizar este chequeo todos los meses luego de finalizada cada regla
• Si se está acostada, colocar una almohada bajo el hombro derecho, y luego colocar el brazo derecho por detrás de la cabeza. Si es en la ducha, comenzar colocando el brazo derecho detrás de la cabeza.
• Con las yemas de los tres dedos del medio de la mano izquierda, tratar de sentir si hay algún nódulo o zona de mayor densidad.
• Presionar firmemente para sentir las mamas. Si no se está segura de cuánto se debe presionar, buscar orientación médica. Se puede imitar la forma como el médico utiliza la yema de los dedos durante un examen de mama. Si se notan estrías en la parte inferior de las mamas, es normal.
• Hacer movimientos en el seno. Se puede elegir el movimiento en círculo, el movimiento de arriba abajo, o el convergente, pero haciéndolo de la misma manera todas las veces; esto ayuda a saber que se ha pasado por sobre toda el área de la mama y a recordar cómo se siente cada mes.
• Si se detecta algún cambio, notificarlo al médico de inmediato.


Riesgos en cifras

Antes de la menopausia es probable que 20 por ciento de mujeres, en el ámbito mundial, presenten hipertensión, pero una vez iniciada la fase del climaterio, alrededor de los 45 años, la incidencia incrementa a 30 por ciento y en la posmenopausia a 60 por ciento.
Víctor Marín, ginecólogo de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (Flasym), explicó que la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares representan de 20 por ciento a 25 por ciento de causas de mortalidad en las féminas menopáusicas en el mundo.
Por ello, el especialista resaltó la importancia de que ginecólogos y cardiólogos trabajen juntos para ofrecer a las mujeres en esta fase una atención más adecuada a sus necesidades. Dentro de este tratamiento, la Sociedad Internacional de Menopausia ratifica el uso de la terapia hormonal como una estrategia de medicina preventiva.
Pese a la polémica que ha generado la posibilidad de que estas hormonas eleven los riesgos de cáncer de mamas y de útero, la Flasym apoya el uso del sustitutivo; eso si: con la supervición de un ginecólogo.

 

 
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