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revista Estampas
Caracas, sábado 01 de marzo de 2008  
 
Foto: www.sxc.hu

Con buenos ojos
Ver es una de las funciones más básicas del ser humano. Y cuando falla, el entorno puede volverse hostil y complicado. Aquí, nuevos avances de la oftalmología con los que ciertas enfermedades oculares están por verse.
Irene Carrasquero

Levantarse de la cama, cepillarse los dientes, peinarse, bañarse, tomar café y leer el periódico. Actividades básicas de un comienzo de día cotidiano. Para todas, sin excepción, se requiere de la vista.

Pero, ¿qué pasa cuándo ésta se ve interferida? Es probable que una rutina diaria tan elemental se convierta en un reto, para algunos angustioso y muy problemático. Por eso, la oftalmología moderna enfrenta algunas afecciones visuales con nuevos y efectivos tratamientos.

 

Defectos en la visión central
La mácula, ubicada en el centro de la retina, es la parte del ojo responsable por
la visión central y permite al ser humano ver con nitidez los detalles y los colores. “30% de la población mundial comienza a sufrir, alrededor de los 60 años e incrementándose a los 70 y 80, algún tipo de degeneración macular”, explica el doctor Kenton Perret-Gentil, médico oftalmólogo, especialista en retina, vítreo y catarata. Esta afección, no tan conocida a pesar de lo recurrente, puede ser de dos tipos: húmeda y seca. Aunque la primera es menos común, afecta de manera importante la calidad de vida de quien la sufre, pues experimenta una pérdida rápida de la visión central y comienza a ver de manera distorsionada objetos, rostros y líneas. Además, tiene dificultad para leer y puede percibir una molesta mancha oscura ante sus ojos.

“Se le conoce como húmeda porque se caracteriza por la formación de una membrana neovascular que se mete por debajo de la retina y exuda, además
de formar una serie de pequeños vasos anormales que incluso pueden llegar
a sangrar. Si esto ocurre, el impedimento de la visión es todavía peor y deja cicatrices”, explica el doctor Perret-Gentil.

Pero a pesar de lo mucho que esta degeneración afecta a la vista (y a la vida),
no existía una terapia del todo eficaz para resolverlo. Hasta ahora. En octubre fue aprobado en Venezuela el tratamiento de la degeneración macular de tipo húmeda con ranibizumab, un componente que se inyecta directamente en el ojo en tres dosis, con un mes de intervalo.

“El procedimiento no es doloroso, pues se utiliza anestesia tópica dentro del ojo y aun cuando no es una intervención de tipo quirúrgica, se hace en un quirófano por razones de seguridad”. Este tratamiento fue aprobado en EEUU hace un año y en Europa un poco después. En Venezuela se hizo un protocolo con un grupo de médicos y fue aceptado para uso público por los buenos resultados obtenidos.

Explica además el doctor Perret-Gentil que aun cuando se diseñó únicamente para pacientes con degeneración macular húmeda, se han descubierto sus beneficios para otras patologías como la diabetes, algunas afecciones vasculares oculares, especialmente tromboembólicas, y ciertos tipos de glaucoma. “Este tratamiento es una alternativa casi milagrosa, pues la recuperación de la visión es realmente rápida. La idea no es sólo llegar a los 90 años, sino hacerlo viendo bien y con calidad de vida”.

 

Córnea deformada
Las afecciones de la córnea no sólo son comunes, sino muy conocidas. La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo se heredan de generación en generación y son varias las alternativas para corregirlas, desde anteojos hasta intervención con láser, pasando por lentes de contacto.

Sin embargo, existen dos condiciones de la córnea para las cuales hace unos años no había un tratamiento sencillo y eficaz: el queratocono y las ectasias.

“El queratocono es una enfermedad congénita de la córnea que se produce cuando las uniones de fibras de colágeno que la forman se debilitan y adelgazan su espesor, haciendo que se deforme gradualmente como un cono”, explica el doctor Gerson Ortiz, médico oftalmólogo, especialista en córnea y catarata.

Este problema, que presenta síntomas normalmente durante la adolescencia, produce un astigmatismo que va en aumento y para el cual en cierto momento
la corrección óptica (con lentes) no es suficiente. Vale aclarar que no todo astigmatismo es producido por un queratocono, y normalmente el uso de lentes correctivos es suficiente para mejorar la visión en los casos tradicionales. “Las ectasias, por otra parte, son deformaciones de la córnea que a veces aparecen después de una cirugía ocular y que con el tiempo afectan la visión”.

Para estos problemas, ambos progresivos, sólo había hasta ahora dos alternativas: los lentes de contacto, sencillos pero eventualmente ineficaces, y el trasplante de córnea, eficaz pero poco sencillo. Las investigaciones han hecho posible que hoy en día existan dos nuevas opciones intermedias, de muy reciente data, para corregir ambas condiciones.

La primera es la terapia de reforzamiento corneal (corneal cross linking). “Este tratamiento consiste en impregnar la córnea con riboflavina (vitamina B2) para luego exponerla a una luz ultravioleta especial que endurece sus uniones internas, frenando la deformación”.

Esta opción, por demás eficaz para mejorar la condición de la córnea en los casos de queratocono y ectasias, tiene muy pocos riesgos asociados, más allá de alguna incomodidad visual y nubosidad, ambas temporales, e incapacidad de utilizar lentes de contacto por un tiempo. La segunda alternativa es la implantación de los llamados anillos intraestromales. Se trata de dos segmentos acrílicos semicirculares de espesor variable y de 5 milímetros de diámetro, que se colocan en la córnea para aplanarla y darle estabilidad.

Una de las bondades de esta terapia es que no hay riesgo de rechazo, pues el material de los anillos es el mismo que se utiliza en los lentes intraoculares para corregir la catarata. “Aun cuando ambos procedimientos son quirúrgicos, se realizan con técnicas mínimamente invasivas, un ojo a la vez y bajo anestesia tópica”.

 
Visión interferida

» En la córnea
Astigmatismo: Ocurre cuando lo córnea no es exactamente esférica, haciendo que la imagen que se forma sobre la retina sea desenfocada.

Miopía: Es una deformación de la córnea que hace que las imágenes se formen por delante de la retina y la visión de lejos sea borrosa.

Hipermetropía: Es lo contrario a la miopía. Las imágenes se forman detrás de
la retina, haciendo que la visión de cerca sea borrosa.

Queratocono: La córnea se hace débil y va deformándose progresivamente hacia adelante, adelgazando su espesor y adoptando una forma de cono, lo cual produce visión borrosa.

Ectasias: Son deformaciones de la córnea que pueden aparecer luego de una cirugía ocular y que, con el tiempo, hacen que la visión sea defectuosa.

» En el cristalino
Presbicia: Ocurre cuando, por el paso de los años, el cristalino pierde su flexibilidad. Esto interfiere en su capacidad para adaptarse a distintas distancias, ocasionando problemas para enfocar y visualizar correctamente de cerca, síntomas que comúnmente aparecen a partir de los 40 años de edad.

Catarata: Es la opacidad parcial o total del cristalino que comienza a manifestarse por lo general a partir de los 50 años. Sus síntomas iniciales son visión borrosa permanente y deslumbramiento en condiciones de alta luminosidad.

 
Señas:
Centro Oftalmológico Chuao
Avenida Río de Janeiro
Nº 80, urbanización Chuao
Teléfonos: 991-23-24 / 991-78-72 /
0800 SU OJO 00 (0800-7865600)
 
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