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revista Estampas
Caracas, sábado 17 de septiembre de 2005  


Manojo de virtudes

El sabor del perejil esconde una enorme cantidad de nutrientes con notables efectos sobre la salud. Nury de Sucre. Fotos: Contratipo

Según los historiadores, fueron los romanos los primeros que usaron el perejil como alimento. Los gladiadores, por ejemplo, lo tomaban antes de los combates. Más tarde, Carlomagno fue seducido por un queso aromatizado con perejil y ordenó que siempre estuviera en su despensa, mientras que los turcos, grandes amantes del perejil, al que llaman maidanoz, hicieron lo propio en Europa Oriental y Cercano Oriente.

Durante años muchos utilizaron el sabor fresco, intenso y algo picante del perejil para aderezar ensaladas, vinagretas, salsas, sopas, rellenos, platos de pasta y hervidos. La salsa verde alemana y la bearnesa francesa, así como la mezcla de “finas hierbas” son algunas de las elaboraciones con perejil más populares del mundo.

Hablando en términos de nutrición, el perejil es un alimento muy valioso, pues es una de las fuentes más abundantes de vitamina C, calcio, hierro y vitamina A. Basta tomar 25 gramos de perejil fresco para cubrir 70% de las necesidades diarias de vitamina C y 30% de las de vitamina A.

Para aprovechar a fondo esta mina nutritiva habría que consumirlo en abundancia. El tabule, la famosa ensalada de Oriente Medio, es una de las pocas recetas donde así se emplea. Sin embargo, casi siempre se utiliza en pequeñas cantidades. No obstante, si se toma a diario, puede resultar beneficioso para la salud gracias a sus fotoquímicos, eficaces en dosis mínimas. De hecho, es una auténtica planta medicinal. Es posible que el origen de su propio nombre tenga que ver con una de sus aplicaciones terapéuticas. Perejil significa apio de roca y procede del griego petros (piedra) y selinum (apio). Que los griegos eligieran el término “piedra” pudiera tener relación con su uso para prevenir y tratar los cálculos renales y de vejiga. Este y el resto de efectos del perejil son debidos a uno de sus principales compuestos orgánicos, el apiol. El primer uso del apiol fue como cura de la malaria. Aún no se sabe cómo actúa el apiol en el organismo, pero su efecto es depurativo.

Otras virtudes muy apreciadas del perejil son que abre el apetito y favorece la digestión. Sienta bien en el estómago (aumenta el flujo sanguíneo en ese órgano) y ayuda a expulsar los gases intestinales. Además, gracias a su contenido en clorofila, masticar las hojas frescas combate el mal aliento, especialmente cuando es debido al ajo.

Un sinfín de posibilidades
››El perejil es uno de los condimentos más empleados en nuestra cocina debido a que tiene la facultad de realzar el sabor de los alimentos sin enmascararlo.

››Es un buen ingrediente decorativo, ya que su intenso color verde nos ayuda a vestir cualquier receta al tiempo que le otorgamos frescor.

››A efectos culinarios existen dos variedades de perejil muy diferenciadas entre sí, el liso y el rizado. El primero, más común, tiene un sabor intenso y permanente, por lo que se recomienda como aderezo en platos fríos o en crudo. El rizado, en cambio, es menos aromático pero más decorativo. Se emplea frito como acompañante o en cocciones largas y en tempuras.

››El sabor del perejil, intenso y muy aperitivo, y su poder para revivir el aroma de otras hierbas lo hacen casi indispensable en el clásico “compuesto” de hierbas para condimentar guisos, sopas y hervidos. Combina bien con el ajo, y la mezcla de ambos condimentos picados resulta excelente para preparar tomates o alcachofas al horno y para mezclar con pan rallado en rebozados de todo tipo.

››Del perejil se emplean sus hojas, por su color intenso y su perfume, sin embargo, es en el tallo donde se concentra su particular sabor, por lo que resulta útil para elaborar salsas o ramitos de plantas aromáticas. Es importante que el manojo sea fresco para que los tallos no resulten fibrosos.
Las hojas desprenden su aroma cuando se cortan. De modo que cuanto más picadas estén, más sabor aportarán a la receta.

››Es preferible no cocinar el perejil con los alimentos, pues pierde parte de su aroma y color. Por esa razón, es mejor añadirlo pocos minutos antes de acabar la cocción o espolvorearlo en el momento de servir el plato. Si se emplea seco se necesitará más cantidad porque tiene menos aroma.

››Esta planta se puede usar como acompañamiento preparado con crujientes ramilletes fritos, que complementan muy bien a cualquier receta de carne. Para freír el perejil, una vez lavado y seco, se introduce en una freidora con aceite caliente. Se dejan freír los ramilletes hasta que dejen de crepitar y se dejan escurrir sobre papel de cocina. Para esta preparación es preferible usar la variedad rizada.

A continuación cuatro deliciosos platos donde el perejil reina con su verde presencia.

 

Ingredientes (6 personas)
2 tazas de perejil rizado
1 paquete de cebollines
5 tomates de perita
1/4 taza de trigo partido número 1
2 pepinos grandes
6 cdas. de aceite
El jugo de tres limones
1 cdta. de sal

Preparación
Hidratar el trigo en abundante agua durante una hora.
Lavar, escurrir y triturar el perejil sin los tallos.
Picar los cebollines y los pepinos sin piel ni semillas.
Cortar los tomates en cuadritos.
Unir todos los ingredientes en un recipiente, preferiblemente de cristal.
Aliñar con el aceite, el jugo de limón y la sal.
Tapar con papel plástico.
Conservar en la nevera hasta el momento de servirlo.
Servirlo acompañado con pan árabe o pan de pita.

 

Ingredientes (6 personas)
1 kg de hongos frescos
1 taza de perejil picado
8 dientes de ajo machacados
1/4 taza de vino tinto
1/2 taza de aceite de oliva
1 cdta. de sal
Pimienta negra recién molida al gusto

Preparación
Lavar bien los hongos, escurrirlos en un colador y secarlos con papel absorbente.
Si los hongos son pequeños dejarlos enteros, pero si son grandes picarlos por la mitad
o en rebanadas.
Sofreír los ajos en un caldero con aceite de oliva sin que doren mucho. Agregar los hongos, el perejil picadito, la sal, la pimienta negra recién molida y el vino tinto.
Cocinarlos durante veinte minutos.
Servirlos calientes como pasapalo, como entradas en platicos individuales acompañados con pan tostado, como brusquetas sobre ruedas de pan campesino tostado, o como acompañante de carnes blancas o rojas.
Adornar el plato con hojitas de perejil enteras o picadas.

 

Ingredientes (6 personas)
1 coliflor
2 cebollas moradas cortadas en cuadritos
1/2 taza de perejil picado
2 cdas. de alcaparras pequeñas

Vinagreta
1 taza de aceite de oliva extravirgen
1/2 taza de vinagre de vino
1 cdta. de sal
Pimienta negra recién molida

Preparación
Cortar y lavar bien el coliflor.
Cocinarlo en agua hirviendo y sal durante quince minutos. Deben quedar duritos.
Escurrirlos y pasarlos por agua fría para parar la cocción.
Colocarlos en una ensaladera y agregar las cebollas, las alcaparras pequeñas y el perejil.
Preparar la vinagreta uniendo todos los ingredientes y agregarla a la ensalada de
coliflor. Macerar en la nevera durante una hora y media aproximadamente.
Servir acompañando carnes blancas o rojas.
Nota: el coliflor se puede sustituir por brócoli o también se puede hacer mezclando ambos.

 

Ingredientes (6 personas)
1 lata grande de atún en aceite o al natural (450 g)
3 rebanadas de pan de sándwich
1/4 taza de leche
2 cebollas ralladas
2 cdas. de mantequilla
6 huevos
El jugo de un limón grande
1 cda. de mostaza
1 cdta. de sal
Pimienta blanca recién molida

Mayonesa verde
1 taza de mayonesa
1 taza de perejil
2 cdas. de vinagre blanco
1 cda. de mostaza de Dijon
1 cda. de alcaparras
Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Preparación
Escurrir el atún y desmenuzarlo.
Remojar las rebanadas de pan en la leche.
Batir los huevos en un recipiente.
Sudar las cebollas en mantequilla.
Unir el atún con el pan remojado, las cebollas sudadas, los huevos revueltos, la mostaza,
el jugo de limón, la sal y la pimienta al gusto.
Enmantequillar un molde refractario grande o seis pequeños.
Preparar la mayonesa verde licuando todos los ingredientes y colocarla
en la nevera en un frasco de cristal.
Colocar en los moldes la mezcla de atún, taparlos con papel aluminio y cocinarlos en el horno a 350º F en baño de María. Si se colocan en moldes individuales se cocinan durante media hora, pero si se coloca en un molde grande hacerlo durante cincuenta minutos. Se puede servir frío o caliente con la mayonesa verde a un lado.

 

 
PRECAUCIONES

››A la hora de la compra hay que elegir manojos muy frescos, de un verde intenso y con las hojas bien fuertes, descartando aquellos que tengan aspecto mustio y hojas amarillentas o con manchas.

››El perejil perece rápidamente, sobre todo la variedad lisa. Para conservarlo, lo mejor es eliminar los tallos marchitos y colocar el manojo en un recipiente con agua, cubrirlo con una bolsa de plástico y dejarlo en la nevera, cambiándole el agua a diario.

››Si lo guarda seco, lo mejor es colocarlo en un recipiente de cristal hermético en un lugar donde no le dé la luz. Esta hierba resiste bien la congelación. Sólo hay que picarla y colocarla en una gavera para hacer hielo, cubrirla de agua, e introducirla en el congelador.

 
 
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