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y teléfonos
revista Estampas
Caracas, sábado 17 de septiembre de 2005  


Alerta light

La oferta de productos “ligeros” ocupa cada vez mayor espacio en los anaqueles siguiendo una tendencia a la que se suman, día a día, más adeptos. Pero, cuidado, su consumo no es para todos y, mucho menos, debe tomarse a la ligera. Aimara Cañizales

Los alimentos tipo light comenzaron su boom progresivo en la década de los ochenta. Este tipo de productos se alzaba en las estanterías de los supermercados prometiendo dejar pecar “divinamente” a aquellas personas preocupadas por su peso o que tenían algún problema metabólico.

Los años fueron pasando, los especialistas los recomendaban y la gente los consumían. Lo que empezó con margarinas ligeras y edulcorantes sustitutos del azúcar, hoy en día es todo un fenómeno con una extensa gama de productos que incluye helados, galletas, queso, gelatinas, panes, chocolates, yogures, siropes y otros alimentos para todos los gustos y todas las necesidades.

En pleno 2005, los pasillos de las tiendas de alimentos exhiben una mayor cantidad de opciones dietéticas que llama la atención del público consumidor, sobre todo aquel que vive obsesionado por la delgadez y lo natural, a pesar de la inestable relación precio-valor que caracteriza a estos productos y de que ni siquiera lee sus etiquetas para conocer la información nutricional.

Habla una especialista
Lo primero que debe saber un consumidor —aparte de tener conocimientos básicos en nutrición— es lo que significa realmente el término light. Zulema Zarzalejo, nutricionista clínica especialista en obesidad, cuenta que “un alimento ligero es aquel al que se le ha modificado un porcentaje de su contenido nutricional, o al que se le ha sustituido o modificado uno de sus nutrientes”.

“Las modificaciones o reducciones varían entre un 30 y 40% de la composición del alimento original —aquella versión que contenga las calorías completas y que se ha tomado como base para producir una versión reducida en grasas o azúcares, por ejemplo—”, prosigue la nutricionista.

Siempre que existe un alimento ligero, es porque ya en el mercado se halla su homólogo natural; por tanto, hay leche descremada o yogures descremados, porque a los completos se les ha reducido sus niveles de grasa, bien sustituyendo los componentes o alterando sus ingredientes para hacerlos mucho más saludables. Igual pasaría entonces con los panes ligeros y las gelatinas diet, por ejemplo, en las que el azúcar es reemplazada por sus sustitutos para reducir el número de kilocalorías que las personas van a consumir.

Algo muy importante que se debe tomar en cuenta cuando se compran productos ligeros es la confusión que existe entre éstos y los alimentos integrales. A diferencia de los light, los integrales son productos enteros, cuya fibra no ha sido eliminada; es decir, son cereales enteros con su contenido de fibra dietética. “Son utilizados en regímenes especiales, es cierto, pero es por la saciedad que sienten los pacientes al comerlos, no porque equivalgan a un alimento ligero como tal. Pueden tener el mismo número de kilocalorías que el producto completo e, incluso, más”.

Preste atención
Si usted quiere consumir productos light, no sólo es conveniente que sepa el significado del término, también debe fijarse Sen el contenido nutricional de lo que va a comprar. La clave está en “leer las etiquetas”, como afirma Zarzalejo. El etiquetado de los alimentos debe contener sus ingredientes, sus calorías, cuál componente ha sido sustituido y en cuál porcentaje.

A pesar de que en este país no hay una ley que controle la nomenclatura que se utiliza en este tipo de productos —como sí existe en otros países como Chile, España y Estados Unidos—, lo ideal es que éstos presenten, aparte de su contenido nutricional, las kilocalorías que aporta la ración recomendada y la información necesaria para la hora de su consumo.

“Cuando se dice ‘bajo en grasa’, por ejemplo —prosigue la especialista— se debería especificar cuánto es el índice que se disminuye. En el caso de una margarina light se debería decir qué porcentaje menos de grasa aporta a diferencia de una margarina normal, al igual que si es reducido en azúcar o en sal. Todo eso debería estar incluido en la información”.

Por lo tanto, si usted va a comprar un producto light, póngale atención a la etiqueta y compare entre las distintas opciones que existen para ver cuál es la que más le conviene. Si un yogur light tiene 100 kilocalorías, puede no ser tan ligero como usted cree, ya que uno normal contiene 170. Perfecto sería, entonces, si aportara 80 calorías por ración.

Todo en exceso es malo

Al igual que la lectura de las etiquetas y el significado de light, usted debe saber que esta palabra no significa en ningún momento “permiso para comer todo lo que quiera”, como afirma Zulema Zarzalejo. Un alimento reducido en grasas o bajo en calorías sí contiene kilocalorías, sólo que su aporte es bastante menor. Por lo tanto, a la hora de consumirlos debe controlarse y tratar en lo posible de no excederse en su ingestión, ya que podría terminar consumiendo igual número de energía calórica que con el homólogo tradicional.

Cuando este tipo de producto es consumido sin control y de forma indiscriminada, puede ser contraproducente y no tan favorable como debería ser y como en realidad lo sería si se respetaran las cantidades que deben comerse. Ejemplo de esto es la situación que se está generando en Estados Unidos, donde existen más de 5.000 alimentos bajos en grasas e, incluso, sin grasas, pero que al ser consumidos de manera descontrolada en la última década, han contribuido al aumento de la obesidad, según datos de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA).

Es sumamente importante, entonces, tener límites a la hora de comer alimentos light, pues el problema radica en que las personas creen poder consumir cantidades ilimitadas de estos productos y, al final, terminan ingiriendo mayor cantidad de kilocalorías, grasas y azúcares, que si ingirieran una ración del producto original, dejando a un lado importantes coayudantes en la pérdida de peso como la práctica de algún deporte y el cambio de hábitos alimentarios.
Por supuesto, también es importante tomar en cuenta que la ingestión de este tipo de alimentos ligeros debe incluirse en una dieta balanceada y equilibrada, que aporte a su cuerpo los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento.

En pleno 2005 los pasillos de las tiendas de alimentos exhiben una mayor cantidad de opciones dietéticas que llama la atención del público consumidor, sobre todo aquel que vive obsesionado por la delgadez y lo natural

¿Quiénes deben consumirlos?
Es importante que usted tome conciencia y sepa que no todas las personas tienen la necesidad de una alimentación basada en productos modificados en su composición. Quizás sólo sea necesario reducir las cantidades de los alimentos tradicionales. El hecho de que usted quiera incluirlos en su dieta diaria, para beneficio de su figura y control de peso, no significa que su hijo pequeño deba ingerirlos, pues no le estaría aportando la cantidad de energía necesarias para asumir un día lleno de actividades escolares y recreativas.

La especialista en obesidad los recomienda para las personas que tienen que hacer regímenes especiales para adelgazar —siempre bajo orientación nutricional profesional—; para quienes tienen algún problema metabólico, por ejemplo hiperinsulinismo, diabetes, hipertensión arterial, cardiopatías, hepatopatía, y para todos aquellos que tengan una restricción de grasa en su dieta.
Sin embargo, si usted quiere consumir estos alimentos por decisión propia, tome en cuenta entonces las recomendaciones dadas en este trabajo. Recuerde que sí puede incluirlos en su dieta, pero bien acompañados de otros productos que le garanticen una alimentación balanceada, pues a la larga su organismo podría presentar ciertas deficiencias.

 

 
CUIDE SU FIGURA

››Póngase límites, incluso al comer alimentos light

››No crea que light significa “permiso para comer lo que se le antoje” ni que es sinónimo de adelgazamiento automático, recuerde que también estos productos aportan kilocalorías, en menor cantidad, pero lo hacen

››Siga una dieta balanceada y equilibrada que le suministre al organismo las cantidades
necesarias de nutrientes para su buen funcionamiento

››Acompañe sus regímenes de alimentación con actividades deportivas

››Siempre lea las etiquetas de los productos que vaya a adquirir en el mercado, pueden tener información importante que usted debe conocer

››Puede consumir alimentos ligeros, pero recuerde que también se trata de cambiar sus hábitos alimentarios

››No suprima alimentos en su dieta, esto sólo trae deficiencias y no verdadera salud para su organismo, que necesita un poco de cada grupo alimentario

››Busque la manera de incluir en su dieta diaria muchos más vegetales crudos, productos enteros y más frutas frescas

Fuentes consultadas:
www.alimentacion-sana.com.ar www.consumer.es
www.obesidad.net
www.dietainntintiva.com
www.adelgazar.net
 
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