 |
Foto: shutterstock.com/Andrey Armyagov |
¡A hidratarse!
Tomar suficientes líquidos es esencial
para nuestra salud y constituye una buena oportunidad para incorporar vitaminas y minerales presentes en frutas y otros alimentos.
Carmen Isabel Maracara
Hidratarse es vital para
estar sanos, no sólo porque
así mantenemos en equilibrio
la proporción adecuada de líquido en nuestro cuerpo
-dos tercios del peso corporal corresponden al agua- sino también porque agregamos nutrientes esenciales para mantener en buen estado la piel y otros órganos. Sumado a esa premisa, el hecho de vivir en un país tropical, con temperaturas cálidas prácticamente todo el año -salvo en algunas zonas montañosas donde las mismas son más bajas- nos exige aún más estar atentos a la ingesta suficiente de líquidos para evitar la deshidratación. Aquellos que a su vez practiquen disciplinas deportivas o suden más de la cuenta, deben extremar el cuidado de mantener el balance hídrico.
La generalidad de los especialistas recomienda tomar unos ocho vasos de agua al día, aunque actualmente se recomienda evitar los fanatismos en cuanto a esto, pues una preocupación exagerada en torno al tema ha hecho que muchos consuman líquidos en demasía, produciendo desarreglos por la disminución de sodio en el torrente sanguíneo. No obstante, es aconsejable beber antes de tener sed, ya que cuando la sensación de sed aparece ya hemos perdido entre uno a tres por ciento del peso corporal en líquidos, es decir, ya estamos deshidratados; preocupación a tener más en cuenta en el caso de los infantes y los ancianos pues en los primeros tarda en desarrollarse el mecanismo de la sed y en los segundos se pierde.
Hidratarse no sólo incluye el agua en sí misma, sino también otras bebidas sanas que nos apoyan en el mantenimiento de la salud. Batidos, merengadas, jugos (zumos), té, infusiones, leches de diversos tipos y hasta una copa de vino tinto nos proporcionan vitaminas y minerales e incluso nos puede aliviar diversos malestares. ¿Quién no ha usado las virtudes de la manzanilla para aliviar un estómago irritado o una infusión de tilo para ayudar al sueño? ¿O tomado con regularidad un jugo de naranjas para reponer la tan necesaria vitamina C? Déjese tentar por el rico colorido de las frutas tropicales y transfórmelas en batidos que aportarán todos los nutrientes de estos alimentos casi en forma inmediata; pruebe nuevas infusiones o decántese por una copa de un buen vino tinto… Su salud se lo agradecerá.
Terapias frutales
Tomar jugos (cuando se extrae el líquido de la fruta sin incorporar agua) o batidos (cuando se licua la fruta con agua) da un respiro a nuestro aparato digestivo cuando sustituyen a una comida. Los naturópatas aducen que ante la considerable carga de estrés que soporta nuestro aparato digestivo debido a las complicadas combinaciones de alimentos que tiene como tarea digerir a diario, cuando se le ofrece un alimento en forma líquida, éste descansa. Los nutrientes licuados de las frutas son asimilados muy rápidamente y sin esfuerzo, por lo que pueden constituir una alternativa no sólo para acompañar nuestras comidas, sino también como sustituto de éstas en una especie de semiayuno que nos ayudará a reponer nuestra energía vital. Sin embargo, estas sesiones de ayuno o semiayuno deberán contar con asesoría médica o de especialistas en el tema.
Lo otro a tener en cuenta es que los alimentos cocinados, en mayor o menor medida, pierden parte de sus vitaminas en ese proceso, por lo que incluir frutas y hortalizas crudas, enteras, rebanadas o como jugos o batidos garantiza un mejor aporte de sus componentes. En la actualidad se recomienda un mínimo de 300 g diarios de frutas, es decir dos raciones de 150 g, peso habitual de una pieza de manzana, naranja, melocotón... También un vaso de jugo recién exprimido se considera como una ración.
Además de los jugos de frutas, los vegetales se pueden añadir a la hora de preparar jugos o batidos, enriqueciendo su sabor. En Venezuela no falta en los restaurantes y cafetines el "tres en uno", una verdadera bebida energizante que combina la zanahoria con la remolacha y la naranja. Igualmente, agregar céleri (apio españa) a un jugo de tomate le da un interesante toque salado y lo convierte en una bebida a la que se le atribuyen propiedades antirresaca… una noche de copas compensada por las vitaminas y minerales de ambos ingredientes.

Foto: www.shutterstock.com.com/ Eugene Bochkarev |
Té, infusiones, vino…
El té, tanto negro como verde, contiene flavonoides, con una acción antioxidante cinco veces más potente que la vitamina C o la vitamina E, además de taninos, y es un tónico general y cerebral. También se asocia, en particular el té verde, con la inhibición de ciertos tipos de tumores pulmonares y esofágicos. Quien quiera tomarlo por la noche pero no alterar su sueño, debe dejarlo en infusión, en reposo, mucho más tiempo de lo habitual: aunque se torne más oscuro y más amargo, esto será porque contiene muchos más taninos que hacen que la cafeína que contiene se precipite rápidamente.
Pero además del té -de gran variedad y que se puede encontrar en el mercado local tanto en supermercados como en sitios gourmet o degustar en nuevos locales- están las infusiones de siempre: manzanilla, tilo, yerbabuena y menta (muy refrescantes para el calor del trópico), toronjil, malojillo y otras menos conocidas pero igualmente sanas y deliciosas: de especias, de corteza de limón, de corteza de piña, naranja o mandarina, de jengibre, de rosas fragantes…
Y en las bebidas alcohólicas, el premio se lo lleva el vino tinto, rico en minerales (sobre todo potasio y hierro, así como magnesio y calcio), taninos, polifenoles, ácidos orgánicos con poder bactericida y sobre todo, flavonoides.
Una copa al día "protege al corazón y los vasos sanguíneos, disminuye el colesterol malo, le impide depositarse, fluidifica la sangre y limita la agregación plaquetaria, lo que reduce el riesgo de coágulos. También es antialérgico y antiinflamatorio. Se comporta como una hormona débil, lo que podría explicar su acción protectora contra ciertos tipos de cáncer", señala el doctor Serge Rafal en el libro Alimentación antioxidante. Pero recuerde: tinto, pues para la fabricación del vino blanco se le retira la piel y por tanto, con ella la mayor parte de los flavonoides protectores. Quienes no consuman alcohol, lo pueden añadir a las comidas durante su cocción pues así se evapora el alcohol pero igualmente se aprovechan sus bondades.
Además de consumir bebidas sanas para mantener el balance hídrico, también el cuerpo toma líquidos de los alimentos que lo contienen. Como ejemplo, tenemos que el atún en conserva tiene 49.4 por ciento de agua; la merluza, 76.2; pollo (asado) 38.6; bistec de res, 56.9; leche vacuna, 87.5; mantequilla 15.2; huevos hervidos, 73.5; arroz (hervido), 65; galletas, 5.2; acelga (hervida) 97.2; lechuga 94.8; tomate crudo, 93.6; maníes 8; cambur 75.8; melón, 92.8 y naranja 87.1, sólo por citar algunos ejemplos.
| Relajantes |
Para el calor del trópico o conciliar el sueño, nada mejor que preparar estos batidos en casa:
Jugo de naranja con tomate
Colocar las naranjas y los tomates en la nevera unas horas antes para tenerlos bien fresquitos. Exprimir las naranjas hasta lograr medio
litro de jugo y licuar los tomates maduros hasta conseguir 250 ml. Mezclar todo y completar la receta añadiendo unas gotitas de aceite de oliva virgen y un poco de ralladura de naranja muy fina.
Batido de melón y pepino al aroma de menta
Se licuan dos pepinos pelados. Poner el licuado de pepinos en el vaso de la licuadora junto con unos trozos de melón y un puñado de hojitas de menta fresca (se puede sustituir por yerbabuena). Se añade poco a poco agua fría hasta que quede un jugo clarito.
Licuado de lechuga, céleri y remolacha
Se pasan por la licuadora un kilo de remolacha pelada, seis tallos de céleri y la parte blanca de seis hojas de lechuga. Por último, se pica un poco de perejil muy finito y se le agrega.
¡Dulces sueños!
Versión de recetas de: Bebidas nutritivas y muy digestivas / Laura Kohan. Integral, Nro. 420. España. |
| |
| Virtudes |
Zanahoria: debemos elegirlas pequeñas
y raspar la piel en lugar de pelarlas para
aprovechar al máximo sus vitaminas, en
especial la vitamina A, imprescindible para
una piel sana. Ingrediente infaltable del
"tres en uno" venezolano.
Tomate: escoger los más maduros;
si le agregamos unas gotas de aceite
al jugo, incrementaremos la absorción
del licopeno, un valioso antioxidante que poseen.
Patilla: no tiene rival para quitar la sed.
Tendremos la garantía de que es dulce si suena a hueco al golpearla.
Melón: prácticamente pura agua y muy pocas calorías; aporta vitamina A.
Mango: conviene comerlos en su punto (ni demasiado maduros ni muy verdosos), verifique que su piel sea lisa y sin manchas negras. Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes, además contribuye a reducir el colesterol, al buen control de la glucemia y tiene un efecto saciante. El mango tiene propiedades antioxidantes gracias a su alto nivel de vitamina C y un efecto diurético gracias a su aporte de potasio. |
Señas
• Marcos Arcano. Nutricionista. Centro Integral Bike Plaza, Centro Plaza, Los Palos Grandes, Caracas. Telfs.: (212) 286.9440 / 286.6371.
• Integral. Nro. 320. Barcelona, España.
• Alimentación antioxidante / Serge Rafal, Claire Pinson. París, Editorial Marabout.
• Guía del buen comer: orientación alimentaria para una vida sana. Freites, Cifré y Bracho. Caracas: Colección Vivir Mejor.
• www.msd.com.mx/publicaciones/mmerck_hogar
• www.revistadieteticaysalud.com/marchivo.htm |
|